ES IMPORTANTE EVALUARSE

La evaluación es una de las partes más importantes de un proyecto de vida porque nos permite saber si estamos avanzando en nuestros propósitos. Se trata de marcar momentos para evaluarse: mensual, trimestral, anual…Los resultados que obtengamos son el mejor indicador de si lo estamos haciendo bien. Seamos flexibles y con la total capacidad para adaptarse y reaccionar para gestionar mejor los pasos que estamos dando o continuar aprendiendo de los errores y mejorando.
Un buen instrumento es el Diario de sentimientos que podemos utilizar para hacer revisión del día a día.

La evaluación tiene como propósito el saber en qué medida estamos cumpliendo con los objetivos que nos acercan a nuestras metas. Un proyecto puede ser muy bueno y fracasar por no tener un buen plan de evaluación en tiempo y forma. ¿Sabemos evaluar? Debe ser un instrumento sencillo que nos permita tener la mayor información objetiva y clara sobre lo que estamos realizando para llegar a nuestra meta, y una vez evaluado, mejorar, reforzar, consolidar, etc., las acciones que estamos realizando.

Toca revisar. La evaluación es la mejor forma de saber si vamos por el buen camino hacia nuestra meta.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te propongo que dediques un buen momento a revisar y evaluar tu vida en los ámbitos que sea necesario o que necesites y planees propuestas de mejora para avanzar, mejorar y crecer… ese es el objetivo de la evaluación.

  1. UNA EVALUACIÓN CREATIVA
  • De forma divertida y creativa vas a hacer evaluación utilizando el símil del árbol.
  • Haz un dibujo de un árbol, como quieras, no te preocupes por el diseño. Es un simple ejercicio de creatividad. Ponle color.
  • En las raíces pones tus debilidades: lo que todavía necesitas conseguir, lo que no llegas a tener claro o no te funciona, etc.
  • En el tronco: tus fortalezas: lo que ya has logrado y tienes.
  • Por último, en los frutos: las consecuencias de estos logros en tu vida.

2. Prácticas del proyecto «emociones creativas»

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LO BELLO Y ESPECIAL DE LA VIDA

Desde el optimismo nos vemos a nosotros mismos, a los demás y al mundo de manera muy diferente. Se trata de mirar las cosas que ya tenemos, por muy pequeñas que sean, lo bello y especial de la vida y dejar de amargarnos por lo que no tenemos. Cuando somos optimistas no solo cambiamos la mirada focalizándonos en lo positivo y posible, sino que adquirimos ciertas conductas proactivas. Vemos lo bueno y positivo de todo en vez de lo que nos hace sufrir. Nos daremos cuenta de la importancia de ser optimistas cuando comprobemos con alegría que, si miramos lo que nos hace mejores, lo que nos une y nos hace sentir bien, nos abrirá a una nueva perspectiva de lo que somos y tenemos mucho más activa y positiva. Debemos aprender a mirar desde lo positivo siempre. Es mirar lo que ya tenemos en el vaso, ni medio lleno ni medio vacío.

Afrontar las dificultades de la vida con optimismo realista es siempre mucho mejor para nuestro estado emocional porque nos activa y mueve para resolver de manera natural esos momentos o cuestiones que, en alguna ocasión, se nos presentan. Cuando somos optimistas, no dejamos de sentir miedo, tristeza o rabia; simplemente tenemos que aprender a, entre otras cosas, saber que con actitud positiva aceptamos lo que nos sucede en la vida y nos enfrentamos a ello con trabajo y esfuerzo. Recordemos que solo el 25% del optimismo es genético, que el otro 75% se trabaja día a día buscando de manera objetiva lo bueno de todo y aprendiendo de cada una de las circunstancias de la vida, por muy complicadas que sean. Con todo lo que aprendamos debemos continuar con más herramientas, capacidades y habilidades.

Es una decisión personal vivir la vida y las circunstancias desde el optimismo realista o desde el victimismo pesimista

PROPUESTA DE TRABAJO: Recuperamos algunas de las actividades que ya hemos trabajado en este blog y, sobre todo, en los manuales del proyecto «Emociones Creativas» pulsando en el siguiente enlace

En positivo

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ATRÉVETE A EXPRESAR LO QUE SIENTES

No se trata de pensar menos y sentir más, no. De lo que se trata es de darle a nuestras emociones la importancia que se merecen porque son las que mueven nuestras vidas, las que nos impulsan o paralizan, las que nos dicen el qué está sucediéndonos. Conectar el corazón con nuestra mente, escuchar a nuestros sentimientos nos dará muchas pistas de por dónde y cómo seguir el camino hacia nuestra meta. Si separamos nuestro pensar de nuestro sentir, estamos abocados al fracaso en todo lo que hagamos y emprendamos. El corazón es esa voz interior que nos dice lo que es realmente importante vivir. La mente piensa el sentimiento, pero lo vivimos desde el corazón, lo sentimos desde nuestro ser emocionales.

Sentir supone reconocer nuestras emociones y admitir que todos somos sensibles y que experimentamos emociones a cada instante de nuestras vidas. Este reconocimiento es el primer paso para comprender nuestro estado emocional, tanto en nosotros mismos como en otra persona. Si nos pasamos la vida enfadados, veremos enfado en todas partes. Lo mismo puede decirse del resto de las emociones, incluidas las positivas.

Sentir sentimos, y mucho; pero expresarlo de manera correcta no siempre lo hacemos porque no es fácil. Saber expresar los sentimientos supone reconocerlos y reaccionar de acuerdo con ellos. Recordemos que muchas de las interpretaciones que hacemos sobre lo que sentimos o sienten otras personas son meras aproximaciones porque estamos muy influenciados por nuestras creencias y percepciones del momento.

Para sentir más hay que saber expresar lo que sentimos y reaccionar al respecto con naturalidad.

PROPUESTA DE TRABAJO: Se tratan de actividades de reconocimiento y expresión de las emociones, el primer paso para una buena y sana gestión emocional.

  1. Sigue estos sencillos pasos para gestionar esas emociones que te generan malestar, te bloquean o te impiden estar bien contigo, con los demás y con el mundo.
    • Reconoce e identifica de qué emoción o sentimiento se trata. ¿Qué sientes?¿Qué te hace pensar, sentir, vivir? Los síntomas los reconocemos en lo que hacemos o dejamos de hacer con esta emoción.
    • ¿Cómo te ves? ¿Te gustas? ¿Qué te dirías a ti mismo?
    • Ya conoces lo que te sucede ;pues acéptalo con naturalidad y pregúntate: ¿Qué puedes hacer? ¿Qué necesitas?
    • Ponte en marcha, cambia las acciones y cambiarás la emoción; cambia los pensamientos y cambiarás la emoción.
  2. En el móvil o en un espejo expresamos una emoción o sentimiento hasta estar convencido de que es la correcta, que es así como la expresamos y cómo la reconocemos en los demás. Si lo has hecho con el teléfono haz una foto y envíala a alguien para que te diga de que emoción se trata. Ponlo difícil y busca sentimientos como la frustración, la indiferencia, la ilusión, etc… si es en un espejo, entrena para más tarde poderlo hacer a alguien y que adivinen. En clase o en el grupo funcionan ambas opciones. Trabajar la comunicación no verbal es fundamental para reconocer, expresar y gestionar lo que sentimos y sienten los demás.
  3. Por último, crear un buen diccionario de sentimientos. Cuanto más vocabulario emocional manejemos, mucho mejor será nuestra comunicación emocional. La propuesta es que cada día o clase trabajemos un sentimiento, lo conozcamos y expresemos. Se puede hacer un cuadernito donde vamos anotando cada uno de estos sentimientos o un blog de notas virtual. Cada sentimiento lo trabajaremos siguiendo estos pasos:
    • RECONOCERLO en ti y en los demás
    • COMPRENDERLO ¿Por qué me siento así? ¿Qué ha podido provocar este sentimiento? ¿Qué ha pasado?
    • ETIQUETAR ponerle nombre, nombrar lo que siento exactamente, por eso es necesario un rico vocabulario emocional.
    • EXPRESAR si haces bien lo tres pasos anteriores serás capaz de dar una respuesta concreta a lo que sientes sin hacerte daño ni a los demás, con empatía y asertividad, simplemente expresamos lo que sentimos.
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CON QUIÉN MEJOR QUE CONMIGO

Somos nuestro peor enemigo. Nos machacamos y ninguneamos en un sinfín de ocasiones. Tenemos que conocernos y reconocernos, para aceptar nuestras limitaciones y conductas, formas de ver y sentir, hasta la manera que tenemos de interpretar y asumir nuestros sentimientos, tener consciencia de quiénes somos verdaderamente: Y sí, esa persona somos nosotros. Si conocemos nuestras limitaciones, podemos cambiarlas; si conocemos lo que no nos gusta de lo que hacemos o de cómo nos comportamos, podemos corregirlo; si conocemos lo que nos afecta y cómo nos afecta, podemos gestionarlo…Si nos aceptamos y respetamos, nos amamos y amaremos a los demás, porque amarnos a nosotros mismos, ese amor propio, es el origen para poder amar a los demás. El amor a uno mismo nos hace crecer, ser conscientes de quiénes somos y de lo que tenemos. Aceptar y estar preparados para mejorar, pero desde la consciencia y cambiar aquello que creamos necesario.

Conocer quiénes somos para ser quienes queremos

PROPUESTA DE TRABAJO: Se trata de trabajar tu SER desde todas las dimensiones de tu persona.

  1. Obsérvate en diversos ámbitos de tu vida y ,sin juzgar y siendo lo más imparcial posible, descríbete. Mira como si fueses un espectador en una sala de cine en la que te ves como en una película. En silencio, observa lo que haces en diversos espacios de la vida cotidiana. Solamente describe, no analices, no juzgues, no censures… Pregúntate: ¿Te gusta lo que ves? ¿Esa persona eres tú? ¿Qué podrías hacer para ser la mejor versión de ti mismo/a?
  2. Vuelve a repasar esta entrada del AUTOCONOCIMIENTO
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LA ACTITUD NOS CAMBIA

Vivir es toda una aventura, un camino. El recorrido es incierto y apasionante, las circunstancias inesperadas, por eso es tan necesario trabajar la inteligencia emocional en nuestras vidas y hacer repaso de por dónde vamos y cómo vamos: si realmente hemos descubierto ya lo importante que es trabajar la inteligencia emocional y la cantidad de beneficios que recibimos con ello, si nos lo estamos tomando en serio. No es solo una moda del momento, ni una corriente del pensamiento filosófico o psicológico, es una nueva forma de enfrentarnos a la vida desde nuestro propio ser.

Virtudes y cualidades como la paciencia, el ser positivos y optimistas tan necesarias para nuestra vida personal y social crecen y se convierten en parte de nuestra forma de sentir, pensar y vivir, mejorando la capacidad de afrontar los problemas y las dificultades del día a día con muchísimo menos esfuerzo y más naturalidad, con otra actitud.

La felicidad depende de la actitud con que vivimos cada experiencia, cada momento.

PROPUESTA DE TRABAJO: La actitud la tienes que trabajar día a día, te invito a seguir estos pasos prácticos en cada jornada

  • Haz una lista de las cosas que nos motivan, animan, ilusionan, etc. Será lo que te anime a continuar. Ya hemos trabajado esto en varias actividades y es de donde parte nuestro proyecto.
  • Sé consciente de lo que sientes en cada momento. Trabaja asiduamente el Diario de sentimientos para que sea más eficaz.
  • Es un paso imprescindible tener un buen plan. Es, por así decirlo, la programación de lo que te has propuesto. Con objetivos claros, medibles y temporalizados. Que sea un proyecto ilusionante.
  • Cada pequeño paso que des es importante. Valora esos logros y que sean refuerzos para continuar.
  • De vez en cuando, date un capricho.
  • Evalúa tus progresos marcando claramente el cómo y el cuándo. Pero no seas muy duro contigo. Sé flexible y busca lo logrado; no te centres en lo que no has conseguido.
  • De la evaluación que vas haciendo, aprende la lección: lo que te ha funcionado y lo que no, lo que debes hacer y lo que necesitas. Busca ayuda si es necesario.
  • Para que no pierdas la ilusión del comienzo recuerda el porqué emprendiste el proyecto que tienes en este momento y lo que vas a conseguir cuando lo concluyas.
  • Si no tenemos ilusión, el esfuerzo nos parece muy grande y corremos el riesgo de tirar la toalla. Disfruta y goza de cada paso que has logrado con dificultad.
  • Celebra los éxitos, los logros conseguidos y felicítate. La ilusión hay que alimentarla diariamente.

Y recuerda siempre: Aunque la meta sea lo que conseguimos y nos moviliza, lo que hace que vayamos hacia ella es la pasión, ilusión y entrega que pongamos en el proceso y eso es lo que hace nuestra vida más interesante.

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NUESTRO SER EMOCIONAL

La inteligencia emocional supone un conjunto de habilidades que se pueden aprender. Solo hay que trabajar mucho y ser muy constantes. Algunos de los pasos para ser una persona emocionalmente inteligente son muy sencillos, por ejemplo: percibir las emociones propias y las de los demás de forma adecuada, razonar nuestras emociones para comprenderlas, reconocer las señales que se nos presentan ante diversas situaciones emocionales y saber regular lo que sentimos de la manera más acertada. Carecer de inteligencia emocional hace que el resto de inteligencias se vean muy afectadas.

La inteligencia emocional parte de la convicción de que en la familia y en la escuela se debería promover situaciones que posibiliten el desarrollo de la sensibilidad, la interioridad y el carácter de los niños y adolescentes, sobre la base de que en el quehacer educativo se involucre tanto el ser físico como el mental, el afectivo, el social y el espiritual, en un todo.

Es muy importante y urgente trabajar con las emociones, tanto las propias, como las ajenas, desde pequeños hasta etapas educativas más avanzadas, tanto en casa como en el centro educativo. La clase de Religión es un espacio privilegiado para trabajar nuestro ser emocional.

Nuestro SER se mueve por lo emocional y nos hace mejorar nuestra vida Eduquemos desde el corazón

PROPUESTA DE TRABAJO: En los enlaces encontrarás actividades y prácticas que en algún momento hemos trabajado en el blog y que brotan del proyecto «Emociones creativas»

  1. Unos minutos al comenzar el día, un proyecto, una jornada laboral, una clase… (Parar, respirar…)
  2. Consciencia emocional (Vivir el ahora)
  3. Optimismo realista (Crecer en optimismo)
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LA ESCRITURA QUE NOS SANA

En la entrada anterior veíamos que es desde el presente donde podemos solucionar y vivir cada acontecimiento de nuestra vida, nuestro ser emocional. Ser conscientes de nuestro presente es vivir AHORA. Escribir lo que nos pasa, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor nuestra vida en este momento concreto de nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. Sabemos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito.

Desde hace unas décadas, el profesor de la Universidad de Texas, el psicólogo James W. Pennebaker, ha demostrado que los ejercicios de escritura emocional no solamente facilitan la tarea de mejorar nuestra salud psicológica, sino que, al poner por escrito lo que sentimos nos permite comenzar a, primero, ser conscientes de nuestro ser emocional y sus consecuencias en nuestra vida , segundo, poner en funcionamiento a nuestro cerebro para buscar un equilibrio emocional que nos permita ser y estar mejor.

El diario de sentimientos que ofrecemos en el proyecto «emociones creativas» es una manera creativa, expresiva, narrativa, artística y sencilla para crear un espacio en el que poder expresarnos con total libertad y desahogarnos si es necesario, celebrar nuestros éxitos y logros, evaluar nuestro camino hacia nuestros objetivos, tomar decisiones, buscar herramientas….

Libera tus emociones y sentimientos escribiendo
y expresando todo lo que sientes con creatividad.

«Más emociones creativas» (Prácticas 7)

PROPUESTA DE TRABAJO: El diario de sentimientos es quizá una de las herramientas de trabajo personal emocional con el que comienza el proyecto «emociones creativas» y que a lo largo de todo nuestro recorrido por las prácticas y actividades aparece como un recurso imprescindible. En la entrada anterior ya lo trabajamos y ahora es el momento de darle todo el significado y la importancia.

  1. Si ya trabajas con el diario de sentimientos, te sugiero que leas algo de lo que escribiste hace algunos meses y, desde el presente, describe quién eras y quién eres, qué has aprendido en estos meses y qué has hecho para crecer y avanzar.
  2. En este enlace tienes, de manera muy pedagógica, las instrucciones para comenzar a utilizar en tu vida y para tu vida el diario de sentimientos
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VIVIR EL AQUÍ Y EL AHORA

Nos pasamos la vida mirando hacia atrás o preocupados por el futuro y se nos olvida que lo realmente importante es vivir consciente e intensamente el PRESENTE.

Vivir el presente es ser conscientes de lo que ocurre aquí y ahora. Necesitamos descubrir lo que nos impide ser y estar en el presente de nuestra vida. No se trata solamente de estar atentos, sino de buscar la manera de no perdernos en el tiempo y, por consiguiente, perdernos la vida. Lo principal es darse cuenta que nuestra mente está siempre en «marcha» ocupada en un sinfín pensamientos voluntarios o involuntarios que nos llenan de ruido: recuerdos, experiencias, preocupaciones, anhelos, etc. Tenemos que trabajar mucho para acallar nuestra mente y centrarnos en lo realmente importante y necesario para nuestra vida, prestar atención a lo que nos sucede dentro y fuera de nuestro ser con verdadera curiosidad e interés. Este es el primer y más importante paso para vivir en presente, CALLAR. Requiere mucha práctica y paciencia, pero lograremos vivir momento a momento, situación a situación y, por lo tanto, resolveremos y gestionaremos, gozaremos y disfrutaremos de las cosas en el instante en el que suceden, no ayer ni mañana.

Ser conscientes, es ser en el presente, se trata de una herramienta de la inteligencia emocional que nos da la oportunidad de entender mejor la realidad y de aprender a eliminar lo que nos impide ser felices. No evitaremos los problemas y circunstancias adversas, pero seremos capaces de vivirlas con otra actitud, porque no se trata de ser en presente solamente cuando estamos bien, sino que, desde este presente, afrontar la vida y los retos de cada día con consciencia, tranquilidad y entendimiento. Seremos más competentes emocionales y mejores personas.

Vivir en presente es hacerlo desde nuevas experiencias, cambiando nuestra manera de ser si es necesario. Es en presente cuando nos descubrimos y reinventamos, crecemos y maduramos, tomamos las decisiones correctas y rectificamos nuestros errores. A veces lo que descubrimos no nos gusta y por ese motivo preferimos vivir en un pasado «ideal» o un futuro inexistente.

Tenemos que ser capaces de centrar toda nuestra atención en el presente continuo de nuestra día a día mirando el pasado como el lugar en el que aprendimos y logramos mucho de lo que hoy somos y abiertos al futuro desde nuestra realidad presente.

En definitiva, si queremos vivir en presente hay que aceptar que las circunstancias no las vamos a poder cambiar, pero si logramos esa consciencia del momento, podremos gestionar el pensamiento, el sentimiento y, lo más importante, la actitud con la que afrontarlas. El presente es continuo y comienza ahora mismo.

Es ahora cuando podemos elegir cómo sentirnos, cómo pensar, y cómo actuar.

PROPUESTA DE TRABAJO:

  1. Lo principal y más urgente para aprender a vivir en PRESENTE y en el PRESENTE es tomar consciencia de nuestra vida. Buscar momentos para parar, respirar y observarnos. Un ejercicio de conciencia plena en lo que siento, pienso, hago y vivo. La herramienta del diario de sentimientos es una muy buena aliada para trabajar la autoconsciencia. Busca un lugar tranquilo, ponte en una postura que facilite el ejercicio de relajación y concentración, gestiona tu forma de respirar haciéndola cada vez más lenta y profunda…obsérvate, siéntete… y después escribe.
  2. Vive conscientemente cada instante, cada momento. No dejes que el PRESENTE se escape, valora y experimenta en presente, porque lo esencial da la vida se encuentra en este momento único e irrepetible. Si la experiencia es negativa o difícil busca la forma de superarlo reconociendo y gestionando cada sentimiento, cada pensamiento y cada acción para lograr superar esta circunstancia. Si, por el contrario, la experiencia es positiva, disfruta al máximo y goza, vive intensamente. El truco está en saborear cada instante para aprender a ser más y mejores personas y, ante todo, disfrutar más de la vida.
  3. En presente continuo
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GUARDA SILENCIO

Es en silencio cuando se produce el encuentro íntimo con nosotros mismos, es el espacio en el que estamos frente a frente con lo que somos realmente. Nos podemos mirar sin máscaras, sin ruidos y sin distorsiones .En el silencio también se encuentran los miedos, pero también las respuestas. Leí en una ocasión: “Escucharnos para comprendernos, reconocernos y querernos solamente se hace en silencio”, en esa conexión con lo que realmente somos y sentimos, donde somos capaces de decidir y responder. Aprender a querer y buscar el silencio es una tarea que deberíamos hacer desde muy pequeños y para toda la vida. El truco para lograrlo es practicar, practicar, practicar.

Llenamos nuestra vida de tantos ruidos que es imposible escuchar nuestro interior, escucharnos a nosotros mismos y a nuestro ser. En cierto modo no nos gusta el silencio porque nos asusta y en el ruido evitamos descubrir algunas de las cosas de nosotros mismos que no nos gusta y hacemos que la felicidad no es más que “mucho ruido y pocas nueces” pero es muy cómoda, sin esfuerzos ni pretensiones. Necesitamos silencio exterior e interior porque el ruido nos aturde y dispersa. Callar, parar…Tenemos que calmar nuestra mente, cuerpo y sentimientos para descubrir en lo más profundo de nosotros la tan ansiada felicidad.

Observar en silencio nos enseña a mirar más allá de las apariencias y lo superficial de las cosas para ir a lo verdaderamente importante de la vida.

PROPUESTA DE TRABAJO: Te invito a buscar espacios y tiempos para hacer silencio, pero silencio de verdad con dos actividades que tendríamos que hacer todos los días.

  1. Guarda silencio, haz silencio. Prepara el espacio, el lugar, la situación que más te facilite este ejercicio. Ahora, prepárate tú, utiliza la respiración y la postura para facilitarte el buen desarrollo del ejercicio. Ten paciencia, no te agobies y simplemente guarda silencio, calla, siente y disfruta de este momento, de este presente, de este regalo. Al principio serán apenas unos minutos, pero con el tiempo y mucha práctica lograrás el deseado silencio que nos renueva y repara. AQUÍ TIENES ALGUNAS HERRAMIENTAS
  2. En casa o en el aula tener un rincón para el SILENCIO y cerramos de los ojos, buscamos el ritmo de respiración lenta y profunda que nos tranquilice, nos serene y calme y en absoluto silencio escucharnos. Este lugar será nuestro refugio en los momentos en los que necesitemos un RESPIRO y el silencio será nuestro aliado, nuestra herramienta emocional para lograrlo.
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VIVIR DESDE NUESTROS VALORES

Llevar una vida acorde con nuestros valores nos hace ver el mundo de otra forma. Los valores son lo que más importante de nuestra vida, la esencia, lo auténtico, lo que nos hace ser nosotros mismos, nuestra esencia y núcleo. Cada uno de nosotros entiende , vive y siente los valores de una manera muy personal, porque, aunque el «valor» es universal, el significado cambiará según la importancia que le demos cada uno.

Por los valores nos movemos, cambiamos, decidimos quién queremos ser. Conocerlos y clasificarlos se convierte en una prioridad para entender nuestro modo de ser, sentir, pensar y actuar. Si queremos llegar a ser felices y plenos se hace totalmente necesario que busquemos cuales son los valores que mueven nuestra vida, los que nos dan sentido y nos hacen ser mejores personas.

Los sentimientos están muy ligados a nuestros valores. Cuando conectamos con nuestros valores, estos, despiertan las emociones que están asociadas a ellos y se crea una conexión total donde todo lo que ese valor significa para nosotros nos hace sentirnos de un modo u otro. Cuanto más profundicemos en crear un buen sistema de valores que conforme nuestra identidad, antes podremos actuar tal y como realmente somos, con coherencia de vida, con principios que delimitarán la importancia de cada aspecto concreto de la vida. Son los valores los que nos impulsan al compromiso y los que hacen que seamos la mejor versión de nosotros mismos y cuando realmente nos sentimos conectamos en profundidad con lo que realmente nos importa en la vida todo tiene sentido y las decisiones las tomamos con la certeza de estar haciendo lo que realmente tenemos que hacer.

Solo si conocemos nuestros valores construiremos la persona que queremos ser, y ya puestos… ¡el mundo que queremos!

PROPUESTA DE TRABAJO: Lo primero y principal es que trabajes para conocrer y reconocerte desde tus valores, por eso, te propongo estas actividades:

  1. Identifica tus valores, los esenciales, los troncales en tu vida. Esos que “sí o sí” tienen que estar para que todo encaje:
  • Los VALORES: ¿Qué es un valor?

«Es una cualidad, condición, o estándares que son deseables e importantes, coinciden con las nociones que tenemos acerca de lo que es justo y bueno». Los valores se relacionan con:

  1. El tipo de persona que eres
  2. Las metas, aspiraciones y conductas que tienes
  3. Con la calidad de tus relaciones presentes y futuras
  4. Los eliges libremente, pero responsablemente
  5. Los llevas contigo todo el tiempo y los demuestras en tus actos
  6. Hacen que te sientas orgulloso de tus actos
  7. Te dan fuerza para actuar cuando no te sientes muy seguro de una decisión
  • ¿Cuáles son los 10 valores más importantes para ti? Da un orden jerárquico a ellos
Valores
    
    
    
    
    
    
  • ¿Cómo andan mis propios valores? ¿Soy confiable? ¿Soy leal? ¿Soy generoso? Pero no solo eso, también debes hacer un ejercicio y cuestionarte ¿Cómo afectamos a los demás cuando no vivo acorde con mis valores?
  • Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud. ¿Cómo los reconozco en mi vida, en mis actos, en mis palabras, en…?
  • Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan tus intereses, sentimientos y convicciones más importantes. ¿Tengo claro que lo que hoy hago o dejo de hacer me marcará mi futuro? Razona tu respuesta desde tu escala de valores.

2. La teoría de los círculos concéntricos («Emociones creativas» actividad 3, «Más emociones creativas» actividad 6 y «Cuando las emociones se hacen creativas» Proyecto 1, práctica 3):

Afrontamos la valoración que tenemos de nosotros mismos. Para ello debemos conocernos: cómo actúo con mis amigos y familia, qué sentimientos tengo hacia la vida, qué valores considero importantes, qué puedo conseguir, qué quiero ser… Es decir, nuestras fortalezas y debilidades para construirnos cada día y sentirnos bien.

Contesta a estas preguntas sinceramente.

  • ¿Cuáles son mis valores principales y que no voy a cambiar por nadie?
  • ¿Cuáles son los hábitos que no permitiré que me obliguen a dejar?
  • ¿Cuáles son mis preferencias más frecuentes?
  • ¿Cómo me definiría?
  • ¿Qué me gusta de mí?
  • ¿Qué cambiaría de mí? ¿Qué estaría dispuesto o dispuesta a cambiar por alguien?

Saca conclusiones.

  • Los valores son los ideales, la personalidad, el carácter…. Son lo más importante, lo que te define y te hace ser quien eres.
  • Los hábitos son las «costumbres» o «rutinas». Son importantes pero no fundamentales; son lo que nos hacen estar en el presente: ir al trabajo o a clase, hacer deporte los domingos por la mañana, ver la tele después de comer, las tareas domésticas, tener algunos gustos gastronómicos…
  • Las preferencias son las cosas que se suelen hacer en el tiempo libre. Por ejemplo: ir al cine o salir de copas. Pueden cambiar a lo largo de nuestra vida porque tiene que ver con nuestros gustos o aficiones, que en muchísimas ocasiones vienen marcados por las personas con las que compartimos muchos momentos de nuestra vida e incluso pueden pasar a ser hábitos.

Según las conclusiones que has visto, recopila y haz ahora tu propio esquema.

Núcleo: valores, principios, ideales… 
Hábitos 
Preferencias 

Ahora saca tus propias conclusiones y escribe una frase en el que te digas el por qué es tan importante conocer y vivir acorde con tus valores y qué tienes que comenzar a hacer ya y qué necesitas

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