COMO A UNO MISMO

Las herramientas emocionales más importantes que tenemos que utilizar don las que nos ayudan a saber si vamos por buen camino en la construcción de nuestra vida. Son herramientas con las que solamente tenemos que estar muy atentos a lo que sentimos, ponerle nombre, reconocer aquello que sale del corazón y que realmente nos da las pistas de lo que somos; es sentir que todo tiene sentido y que nuestra forma de ser, lo que realmente somos, se corresponde con lo que pensamos y vivimos. Ser uno mismo, sinceros y auténticos.

¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Cuando nos observemos conscientemente, descubriremos que no todo lo que somos se corresponde con lo que hacemos y pensamos. Nuestro comportamiento ante la vida nos dará muchísimas pistas de quiénes somos. Interpretar estos comportamientos nos dará luz para saber quiénes somos realmente y, gracias a este autoconocimiento, lograremos el equilibrio necesario. Seamos realistas y justos con nosotros mismos y hagamos un buen retrato de cómo somos. Cada día aprendemos algo nuevo, también de nosotros mismos. Cada experiencia nos hace reaccionar, aprender, crecer y madurar o, por el contrario, nos bloquea y nos hace retroceder.

COMENZAMOS: Después de estos meses de «confinamiento» que no aislamiento, vamos a terminar con unas actividades que nos animen a recomenzar y hacerlo desde lo que realmente somos y tenemos. Cuestionarnos lo que nos contamos a nosotros mismos sobre quienes somos y sentir realmente a la persona que soy.

1º En soledad y silencio vas a hacer esta actividad. Un autorretrato desde las cinco habilidades de Daniel Goleman:

  1. Haz un autorretrato de tu forma de ser, comportarte, valorarte, vivir tu día a día en tus lugares habituales y con las personas con las que convives.
  2. Obsérvate desde fuera cuando te enfadas, cabreas, pierdes los nervios, etc. ¿Qué ves? ¿Te gustas? ¿Qué puedes hacer?
  3. Busca motivaciones para cada día, un objetivo, tarea, emoción que haga de esa jornada algo especial.
  4. Ponte en el lugar del otro, intenta comprender el por qué actúa de una manera u otra, y que la otra persona se ponga en tu lugar.
  5. Haz la lista de todas las habilidades sociales con las que cuentas: saber escuchar, simpatía, ser motivador, animador, colaborador, etc., y descríbete desde esta cuestión: Si me viese desde fuera, ¿qué pensaría de mí? ¿Me gustaría cómo soy con los demás?

2º Se trata de eligir, al menos, cuatro de los adjetivos de la lista y definir cómo eres

AMABLE ALEGRE SIMPÁTICO ANTIPÁTICO APASIONADO ATENTO ATREVIDO TRABAJADOR ATOLONDRADO EDUCADO INGENIOSO EXIGENTE ENTUSIASTA GENEROSO HURAÑO HOSCO INTRATABLE ESTÚPIDO EXTRAVAGANTE INEXPRESIVO LISTO MALHUMORADO MALICIOSO MENTIROSO GRUÑÓN VALIENTE BOBO, BURLÓN DESPIERTO FANÁTICO FANFARRÓN FELIZ FIEL HONRADO LISTO CHULO, PRESUMIDO DESVERGONZADO MIEDOSO PRUDENTE MEMO ZOPENCO BRUTO MAJADERO CALMOSO CONFIADO CONTESTATARIO COBARDE SERIO CULTO SINCERO BÁRBARO SOEZ CHIFLADO SABIONDO SALVAJE SENSATO SOLITARIO SOSO SOÑADOR CAZURRO DECIDIDO DESORDENADO DIVERTIDO DÓCIL IDIOTA ILUSO IMBÉCIL INSOLENTE INTELIGENTE ORGULLOSO CAMPECHANO REBELDE RISUEÑO LLORÓN TRISTE TÍMIDO EXTROVERTIDO

Con esos adjetivos tienes que desarrollar y explicar un poco esa descripción lo más exhaustivamente posible. Después pide a algunas personas que te describan y compara.
¿Qué te parece? Saca algunas conclusiones

Conocerse bien es el primer
y más importante paso para poder ser los protagonistas de nuestra vida

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EMOCIONES COTIDIANAS

Una nueva propuesta de herramientas emocionales para estos días que consiste en reconocer y reconocernos en lo cotidiano, en la rutina del día a día. Nos sorprenderá la cantidad de momentos, y de cosas que pasan desapercibidas a lo largo de la jornada y que si fuésemos conscientes de ellas nuestros días y nuestra vida mejoraría. En nuestra vida cotidiana nos encontramos con situaciones en las que, si contáramos con buenas habilidades emocionales, nos haría mucho más felices y por ende crearíamos un clima de positividad y crecimiento en nuestro entorno.

No se trata de evitar lo que nos sucede, las circunstancias y hechos son los que son, se trata de cambiar nuestro foco de atención , pero siempre sabiendo que las emociones que sentimos son reales y que siendo consciente de ello tenemos la posibilidad de cambiar nuestra respuesta de forma más acorde con lo que realmente sucede.

Cada momento importa o, por lo menos, tenemos que darle la importancia que merece en nuestra vida y nuestro ser emocional, no todo lo que seduce tiene el mismo grado de importancia, ni tampoco nos tienen que afectar del mismo modo, pero lo que si es necesario es ser consciente de esto porque de lo contrario, cualquier acontecimiento, por muy insignificante que parezca puede hacernos estallar o hundirnos.

COMENZAMOS: Las actividades que te propongo facilitarán su trabajo de consciencia de tu día a día para que se conviertan en momentos nesecarios para que cada jornada sea especial.

1º Consiste en confeccionar un «Cuaderno de bitácoras» al estilo de los navegantes o viajeros aventureros. Un cuaderno que decoraremos y prepararemos para realizar un viaje, un recorrido por nuestra vida cotidiana. Cada día dedicaremos un momento para escribir, dibujar, describir, explicar, etc todo lo que nos ha sucedido, el cómo lo hemos vivido, que hemos sentido, dónde, con quién… se trata de ser conscientes de todo lo que sucede en nuestra vida cada jornada y, de manera muy creativa, expresarlo por escrito (Si ya haces el diario de sentimientos sería un buen ejercicio para realizarlo al terminar tu diario) Si lo hacemos con otros podemos hacer alguna actividad que consista en descubrir momentos, acontecimientos, situaciones del día de los demás por medio de un «pictiorary»

2º Otra forma de trabajar nuestra consciencia de lo cotidiano para ser y estar mejor con nosotros mismos y con los demás es el vernos en nuestro día a día emocionalmente desde las cinco habilidades de Daniel Goleman:

  • Primero: Haz un autorretrato de tu forma de ser, comportarte, valorarte, vivir tu día a día en tus lugares habituales y con las personas con las que convives. Te puedes dibujar, describir, etc… y si lo haces con otros hacer una dinámica de presentación para ver si realmente das esa imagen.
  • Segundo: Obsérvate desde fuera cuando te enfadas, cabreas, pierdes los nervios, la paciencia, etc. ¿Qué ves? ¿Te gustas? ¿Qué puedes hacer? Haz estas mismas preguntas a los que viven lo cotidiano contigo para gestionar mejor nuestro modo de vivir, hacer y, sobre todo, sentir.
  • Tercero: Busca motivaciones para cada día, un objetivo, tarea, emoción que haga de esa jornada algo especial. Un juego para hacer con los demás es que cada día uno prepare algo especial para los demás.
  • Cuarto: Ponte en el lugar del otro, intenta comprender el por qué actúa de una manera u otra, y que la otra persona se ponga en tu lugar. El juego del espejo es muy potente para trabajar la empatía. Recuerda que empatía no es simpatía.
  • Quinto: Haz la lista de todas las habilidades sociales con las que cuentas: saber escuchar, simpatía, ser motivador, animador, colaborador, etc., y descríbete desde esta cuestión: Si me viese desde fuera, ¿qué pensaría de mí? ¿Me gustaría cómo soy con los demás? Pide a los demás que te describan en cuanto a tu manera de comunicar, de escuchar, de colaborar, etc… y tú haz lo mismo con los demás.
  • Saca conclusiones.

Gran parte de lo que nos sucede a diario es porque no somos conscientes de lo poco que nos conocemos.

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PRIMAVERA EMOCIONAL

Estamos ya a mitad de la primavera, con estas herramientas emocionales vamos a vivir de manera intensa esta estación. La primavera es momento de cambios, de color, de luz y de ilusión, pero también de creatividad y de soñar. La naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor y vitalidad. Tenemos la oportunidad de hacer nuevas todas las cosas, cambiar y mejorar nuestro ser y hacer.

La primavera es un florecer de todo aquello que hemos sembrado durante el invierno, por ese invito en este momento a que hagamos que nuestra vida florezca y se llene de luz y color, que conectemos con nuestro «yo» más profundo y hagamos algo posible lo que soñamos y deseamos. Es la estación de la motivación la que nos lanza a la aventura de conseguir incluso lo que parece imposible. Imaginemos, soñemos lo que queremos lograr y, cuando lo tengamos claro, comencemos a disfrutar mucho de cada paso del proceso.

Busquemos en estos días nuevas posibilidades a lo que hacemos normalmente para que despierte nuestra creatividad y nos facilite ser innovadores. En lo emocional, innovar y primavera van unidos porque ambos nos animan a mejorar, a confiar en que podemos hacer las cosas mucho mejor y disfrutar muchísimo más en el camino hacia la consecución de nuestras metas. Ya llegará el verano para recoger nuestros frutos.

COMENZAMOS: necesitamos motivarnos y la primavera es la estación más propicia para hacerlo. Te ofrezco estas actividades para trabajar sólo o con otros:

1º La primera actividad consiste en crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana. Lo puedes preparar en un día y a lo largo de la semana ir poniendo todos o puedes ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengas.
Si se la hacemos con otros, cada día se encargaría de actualizar y decorar este panel alguno con la colaboración de los demás con sus propuestas.

2º Las flores de la motivación. Lo primero es buscar una plantilla con el dibujo de una flor de varios pétalos o dibujarlas. Lo ideal es buscar una de color o en blanco y la coloreamos. La recortamos de manera consciente y con atención plena, en silencio o con música de relajación, es un momento para ir pensando en qué frutos quiero logar en los próximos meses (En verano o principio del otoño) Una vez coloreada y recortada la flor escribimos en cada pétalo un sueño, deseo, un objetivo, fruto que queremos lograr. Colocamos la flor en un lugar visible y cada vez que logre uno de los deseos quito el pétalo. Además de nuestra flor de la motivación, podemos hacer muchas más flores y decorar la casa, la habitación, las ventanas, etc para que nos recuerden que estamos en primavera.

3º Para lograr cumplir los deseos de la actividad anterior y que no se queden en eso, deseos, tenemos que preguntamos:

  • ¿Qué tareas me acercan para que se cumplan estos objetivos?
  • ¿Cuál es mi misión para hoy?
  • ¿Necesito ayuda de alguien?
  • ¿Qué cosas puedo posponer o, si no logro terminarlas, no altera mis planes?
  • ¿Cuántas tareas puedo hacer en un día, en una semana, en un mes…?

Ahora haz una lista de las tareas que tienes que realizar para cada uno de esos deseos.

  • A cada tarea ponle si es muy importante, importante, urgente o se puede posponer.
  • Mira el tiempo que necesitas para cada actividad. Piensa cuáles de todas las tareas te apetece hacer más.
  • Por último, haz la planificación del las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que te motiven porque te gustan. Verás cómo es mucho mejor trabajar con un plan.
  • No olvides nunca que debemos ser flexibles y que no siempre podemos controlar todo, tampoco nuestro plan de trabajo.

Si esta actividad la haces con otros, sobre todo los más pequeños, podemos ayudar a hacer la planificación y al desarrollo de las actividades.

Si no hay motivación nos olvidamos de lo que realmente importa en la vida: el ser felices y contagiarlo.

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¿QUÉ ME FALTA PARA SER FELIZ?

En esta ocasión, ofrezco algunas herramientas para ver si realmente somos felices y qué podemos hacer para serlo. En la sociedad nos vende una felicidad a muy corto plazo que se consigue cuando logramos tener algo. Pero realmente lo que nos venden son alegrías efímeras y superficiales que nos anestesian para no ver que en nuestra vida tienen que haber momentos tristes, de angustia, de esperanza, de soledad, etc. por lo que cuando hemos obtenido este “premio” inmediatamente volvemos a sentirnos mal, es como si la felicidad no fuera algo para nosotros. No consiste en ir encadenando momentos de alegría constantemente, porque, aunque la felicidad se nutre de esta emoción, no siempre es posible estar alegres, al contrario, es necesario experimentar las demás emociones que nos generan pena, dolor, angustia, miedo, etc. pero si lo afrontamos desde la positividad realista, el optimismo, la esperanza y la ilusión, seguiremos siendo felices aunque no estemos alegres.

La felicidad es un camino, no un destino, de ahí que muchos perdamos infinidad de oportunidades de ser felices simplemente porque creemos que no la hemos alcanzado. La felicidad se mide en cada paso, en cada momento.

La alegría tiene que ver con la felicidad porque actúa y se manifiesta en nuestro ser como una forma de ver y entender la vida desde lo positivo, lo agradable y satisfactorio, por eso, tenemos que ir cultivando a lo largo de nuestra vida momentos y espacios donde alegrarnos y conseguir la felicidad que se prolonga en el tiempo y nos hace más fácil superar las circunstancias y situaciones adversas y desagradables

COMENZAMOS: Con las actividades que te propongo puedes hacer un buen análisis de cómo andas de felicidad en estos momentos diferentes que nos ha tocado vivir.

1º Disfrutar lo que tenemos, no sufrir por lo que hemos perdido o por lo que anhelamos. ¿Te has preguntado en estos días qué es lo que más hechas de menos? La respuesta es muy sencilla, a alguien. Pues de esto se trata esta actividad, de mirar lo que tenemos y no lo que nos falta. Vamos a hacer una lista de las cosas que estoy haciendo desde hace un mes y que me hacen estar bien: una conversación, una videollamada, una rutina de ejercicios, una receta, etc… de toda esa lista tienes que escribir el cómo te sientes haciendo esa actividad, qué sucede en tu vida y qué te aporta. Vamos a confeccionar una rueda de la felicidad, cada «quesito» será una de esas actividades, momentos, encuentros, etc.. que vives estos días y los vas a puntuar. Une los puntos con una línea recta y colorea el interior. Primero, observa el dibujo que se ha formado, notarás que en algunos baja la línea y en otros sube. Cuanto más se acerquen al 10 mucho mejor, pero lo importante es que la línea que se forme al unirlos sea lo más equilibrada posible y por encima del 7. Saca tus propias conclusiones. Pon esta rueda en un lugar visible y sigue haciendo todo lo que te aporta un 10, trabaja para subir las otras y ve añadiendo nuevas.

2º Vivir en presente continuo. Es una expresión que utilizo mucho en mis manuales y que expresan lo que realmente es la vida. El presente está constantemente en movimiento, no podemos dejar de vivir en presente. Un regalo es un PRESENTE, pues vivamos este momento como eso, un verdadero regalo. Valora cada instante, cada momento con un gesto de gratitud. Si estas compartiendo estos días con más personas, agradece lo que te están dando, ¿Cómo? Creatividad. Ser feliz no es una meta, es el camino que recorremos siendo conscientes de todo lo que tenemos y vivimos, valorando cada regalo.

3º Comienza esta actividad pensando en personas que conoces que son felices o al menos lo son para ti y escribe qué cualidades tienen por lo que las consideras felices. Si estas sólo simplemente inventa una manera de describir cómo es una persona feliz o incluso cómo lo eres tú cuando eres feliz. Si lo haces con otros puede ser un juego de, por turnos, ir diciendo cualidades de una persona feliz sin que nadie repita una cualidad, si no se sabe, pasamos palabra y continua el siguiente. Gana el que más diga.

Ahora mira las siguientes cualidades, ¿cuáles son las que coinciden con tus descripciones anteriores?

  • Son capaces de expresar lo que sienten con naturalidad. Tienen una forma bonita de agradecer las cosas.
  • Sus amigos y seres queridos son una prioridad, son detallistas y cercanos.
  • Sonríen mucho y contagian optimismo y positividad.
  • Olvidan pronto lo negativo y perdonan siempre, también a ellos mismos.
  • Viven intensa y conscientemente las cosas buenas y bellas de cada día, de cada persona.
  • Tienen palabra y la cumplen, son de fiar y confiar. Se puede contar con ellos para casi todo.
  • Son espirituales con un toque enigmático y atractivo.
  • Se cuidan de forma adecuada física y mentalmente con ejercicio, buena alimentación, lectura, música, etc.

Saca conclusiones y confecciona un mural en el que vas poniendo todo lo que vas a haciendo de los puntos anteriores. Decora ese mural para que sea llamativo y motivador. Es nuestro mural de la FELICIDAD. Comparte con los demás la experiencia.

4º ¿Cómo reforzar positivamente nuestra vida en estos momentos tan difíciles?

Hazte elogios y elogia a los demás. Tienes que ser consciente de ello y darlo a conocer. Los logros son importantes y hay que comunicarlos y compartirlos. Pensemos en un premio o recompensa por algo bien hecho. Si estamos con otros una manera muy visual es poniéndole una carita sonriente, cogiendo un bombón o chocolate, etc. Seamos creativos.

La felicidad es ahora, aunque no seamos conscientes, cada momento, cada instante, cada encuentro cuenta. La felicidad es un camino lleno de pequeños detalles.

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DECIR «TE QUIERO»

Continuamos aportando ideas en forma de herramientas para practicar inteligencia emocional estos días de confinamiento o para toda la vida. En esta ocasión vamos a trabajar el AMOR. Pero, ¿qué se dice del amor? Se dicen y han dicho muchísimas cosas sobre el amor: que es lo más importante de la vida, un sentimiento muy intenso, tan sólo es química, que hay que cuidarlo, etc. realmente nadie nos puede decir lo que es el amor si no lo hemos experimentado. El amor es mucho más que una emoción o sentimiento, el amor es una fuerza interior que nos activa hacia lo positivo, que nos ayuda a encontrar la felicidad, favorece nuestras relaciones con los demás, nos hace afrontar las cosas de la vida con otra actitud y mejoran mucho nuestro modo de vernos, ver a los demás y al mundo.

El amor mueve nuestra vida y nos mueve a salir al mundo. Porque cuando amamos y somos amados aprendemos a respetar, a cuidar, a aceptar, a entregarnos y servir a los demás. Con amor somos mejores y si en la base de todas nuestras relaciones estuviese el amor, nuestra vida mejoraría y, por ende, la de los demás. Debemos buscar todo aquello que nos haga crecer en el amor a nosotros y a los demás. Verdaderamente el amor nos hace libres o no es amor. El amor nos hace auténticos y fuertes. Lo primero es preguntarnos en primera persona:

  • ¿Qué te hace especial y auténtico?
  • ¿Cómo sientes el amor? (Comenzando por ti mismo)
  • ¿Te respetas, cuidas, mimas, etc.?
  • ¿Amas desde lo que sientes y eres?
  • ¿Qué haces para amarte? ¿y para amar a los demás?
  • ¿Dices «te quiero» a menudo? ¿Por qué?

COMENZAMOS Con las actividades que te propongo trabajarás algunas herramientas para aprender a decir te quiero. Hay multitud de formas y maneras de decir «te quiero» y aunque parece muy sencillo, muchas personas no lo hacen abierta y directamente. ¿Cómo dices a alguien que lo quieres? Te propongo tres modos diferentes y creativos:

1º Necesitamos folios u otra cosa para dibujar corazones, tantos como deseemos. Si son de color rojo estupendo, pero si son blancos los coloreamos de color rojo. Ahora, pensamos en personas a las que queremos y escribimos en esos corazones «Mensajes secretos» de amor. Una palabra, una frase, un te quiero, etc… por un lado del corazón y por el otro el nombre de la persona a la que va dirigido. Cuando los tengamos todos los pegamos o colgamos en un lugar común y cada uno recoge sus corazones (Lo ideal es que todos escriban algo a todos) Terminado el juego compartimos con los demás quiénes han sido los que han escrito cada corazón y lo agradecemos con un gesto. Si lo hacemos solos enviamos una foto del corazón a la persona a la que va dirigido por algún medio digital.

2º ¿Recuerdas la película cadena de favores? Pues esta actividad consiste en algo parecido, pero la cadena será de gestos de cariño y amor. Como si se tratase de un amigo invisible, durante un tiempo vamos a sorprender a alguien con un detalle, una nota, un regalo, etc. simplemente para decirle «Te quiero» y esa persona tiene que hacer lo mismo a otra, así hasta que queramos. Utilicemos la imaginación y la creatividad para que resulte un juego muy divertido y sobre todo nos acerque al cariño de los demás.

3º Esta última actividad tiene dos partes. La primera es confeccionar con mucha creatividad, tarjetas al modo de las tarjetas de visita a todo color, decoradas y personalizadas. Hacemos tres modelos:

  • La primera es con un GRACIAS y una frase de agradecimiento.
  • La segunda con un PERDÓN y una frase de disculpa.
  • la tercera con un LO QUE NECESITES y una frase de ofrecimiento generoso.

Cada uno tienen un juego de las tres tarjetas que entregará a alguien cuando lo crea conveniente o necesite hacerlo como un gesto de cariño y amor. Este juego no tiene porque terminar, las tarjetas irán pasando de unos a otros todo el tiempo que queramos hasta lograr que se convierta en un hábito sin necesidad de tarjetas.

Amar es acción, energía y expresión que requiere voluntad y mucha sinceridad con nosotros y los demás.

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¡ALÉGRATE!

En este tiempo te regalo algunas herramientas para aumentar la alegría. La alegría es activa, inquieta, curiosa y explosiva en muchas ocasiones. Cuando sentimos la alegría la expresamos sin dificultad y es muy contagiosa. Es una emoción que surge ante acontecimientos favorables que conectan con nuestro ser más interno y profundo. Buscar lo que nos alegra y evitar, en lo posible, aquello que nos influye de manera negativa, hará que seamos personas más alegres y nos facilitará la vida en muchísimas ocasiones porque los beneficios que obtenemos de estar alegres son innumerables. La alegría es la emoción de la proactividad, del perdón, de las gracias, de la despreocupación y de la autoestima alta.

Tenemos que recordar que la alegría no es la emoción más importante, no tenemos que estar constantemente alegres, porque las demás emociones perderían la importancia que tienen en nuestra vida y son igual de necesarias para una vida emocional sana. Lo que realmente buscamos es ser felices y la felicidad va mucho más allá de la alegría y se trabaja todos los días de nuestra vida.

COMENZAMOS: Con estas actividades vamos a intentar alegrar nuestros días con pura práctica y acción.

1º La primera actividad la puedes hacer individual o en grupo, lo importante es buscar la manera de alegrarnos y vivir momentos que nos hagan crecer en felicidad. Se trata de hacer una lista de las cosas que te alegran la vida, por muy pequeñas que sean, no importa, simplemente deja que tu mente y tu corazón se unan para buscar todo lo que te hace feliz.

  • Esta lista la haces bonita, a modo de collage lleno de color y dibujos o imágenes, será el «Cuadro de tu alegría»
  • Ahora escoge alguna de ellas y ponla en práctica, haz un calendario para ir realizando las demás.
  • Y lo más importante COMPARTE esa alegría con los demás y serán doblemente feliz.

2º Para ser consciente de que necesitas motivación vas a confeccionar un dispensador de sonrisas. En un folio en horizontal, la parte de abajo la cortamos en pequeñas tiras de unos 3 cm y dibujamos sonrisas y toda la parte de arriba del folio la decoramos con motivos alegres. Cada vez que notes que necesitas motivarte coge una tira y SONRÍE o si notemos que alguien está perdiendo la alegría o necesita recuperarla le pedimos que coja una de las tiras y SONRÍA. Hacemos tantos folios como creamos conveniente, eso sí, decorados con c¡mucha creatividad.

3º «Las pequeñas alegrías de la vida» Solo o en los demás, Vas a revisar al final del día todas las cosas que has hecho centrándote en los momentos que consideres que han sido alegres o divertidos, al menos 5 ó 6. Lo llamaremos «Mi horario de las alegrías» especificando la situación, momento…comenzando por la hora escribir qué es lo que sucedió para sentir alegría, qué pasó, dónde, con quién… verás que no ha estado muy mal este día y si no logras hacer la lista de 5 ó 6 ponte como reto conseguirlo al día siguiente. Verás como vas mejorando la alegría día a día.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir.

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TIEMPO PARA EL SILENCIO

Algunas herramientas emocionales que nos pueden ayudar estos días y siempre son las que tienen que ver con el silencio. ¿Por qué no aprovechar este tiempo de confinamiento para hacer silencio? Exterior, pero sobre todo interior. Es bastante difícil mantener silencio en nuestras vidas, ni siquiera para los que nos ha tocado estar solos . El silencio tiene muy mala fama y lo consideramos incluso incómodo; y no debería ser así. Necesitamos el silencio para aprender a vivir, sentir y valorar nuestra vida. En un mundo lleno de ruido y distracciones, nuestro cerebro y nuestra vida se llenan de ellos y no nos permitimos comprobar los beneficios que obtendremos si somos capaces de silenciar nuestros pensamientos y sentimientos y descansar, eliminar tensiones, tranquilizar nuestra mente, estar atentos a lo importante, ser conscientes o simplemente estar presentes.

Aprender a mirar y mirarnos desde el silencio y en silencio es una tarea para toda la vida y para cada uno de nuestros días, es conectar con la brújula interior que nos orienta y facilita nuestro ser en el aquí y el ahora. En silencio descubrimos lo esencial y lo que realmente merece la pena. Guardemos silencio.

COMENZAMOS: Nuestro reto es descubrir la forma de permanecer en silencio interior. Callar y escuchar, sentir y descansar. Tenemos que preparar un lugar, un espacio en casa, será nuestro rincón del silencio al que iremos cada vez que necesitemos parar, callar, descansar. Decora el lugar de manera acogedora y cómoda, con velas, cojines, etc. Te ofrezco estas herramientas para trabajar el silencio:

1º Ya lo conocemos, es la técnica de relajación concentración que planteé hace unos días y que es la actividad 1 de mis manuales emocionales. En esta ocasión, sigamos estos pasos, si lo hacemos con otros, uno puede hacer de guía del ejercicio, pero realmente lo importante es hacer silencio.

  • Vas a intentar hacer silencio durante al menos 15 minutos disfrutando al máximo del momento. Si lo hacemos con los más pequeños comenzar por unos pocos minutos y con el tiempo ir aumentado el tiempo.
  • Comienza sintiendo la respiración y haciéndola cada vez más lenta, profunda y tranquila.
  • Una vez sereno y relajado, sé consciente de tu postura, de tu cuerpo, recorre con la mente cada una de las partes de tu cuerpo comenzando por la cabeza.
  • Lento y sin agobio, sin tensión, guarda silencio; escucha a tu cuerpo, a tu mente y a tu corazón. Disfruta en SILENCIO..

El juego del silencio. Consiste en pintar mandalas. Buscamos diferentes mandalas y vamos a dedicar un buen rato (Entre 15 y 20 minutos) a, en total silencio, pintar y decorar un mandala. Seamos totalmente conscientes del momento, de los sonidos, del espacio y el entorno…disfrutar del silencio. El juego consiste en ver quién aguanta más tiempo en silencio, si lo hacemos solos poner un tiempo y repetir tantas veces como sea quiera. Si lo hacemos con otros, en total silencio y por turnos vamos pasando un mandala para que uno lo pinte durante un minuto y se pasa al siguiente, el resto observan en silencio. Sentir el silencio. Colocamos los mandalas en lugares visibles para recordar la importancia del SILENCIO.

3º Para los que celebramos y vivimos la Semana Santa, dediquemos algunos ratos a lo largo del día para:

  • Hacemos la propuesta primera de relajación.
  • Una vez tranquilos y seremos, vamos a meditar sobre el sentido del día con la ayuda de las lecturas o algunas reflexiones que podemos encontrar y después hacer SILENCIO.
  • Leer el Evangelio del día y hacer SILENCIO.
  • Hacer oración-contemplación en total silencio frente a una Cruz o imagen y hacer SILENCIO.
  • Cualquier otra actividad que nos ayude a estar en silencio y a hacer SILENCIO.

Lo verdaderamente importante es VIVIR y SENTIR el SILENCIO para ser y estar mejor. Que no nos de miedo, el silencio es reparador y necesario en nuestras vidas. Busquemos tiempos, espacios y momentos a lo largo de estos días para estar en SILENCIO.

Cuanto más aprendamos a estar en silencio, menos serán los ruidos que nos alejen de nuestra felicidad.

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…O NOS HACE MÁS FUERTES

Con esta herramienta mejoraremos nuestra capacidad de superación con la ayuda de los demás. ¿Qué nos sucede cuando pasamos malas rachas, cuando parece que todo nos sale mal o la situación nos desborda? ¿Qué hacemos ante la desesperación ante algunos acontecimientos imprevistos? O, mejor dicho, ¿cómo nos sentimos? Sentir lo que nos sucede es necesario y expresarlo, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que sentimos y los comportamientos que nos genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos da esta experiencia y aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro.

La negatividad como tal no es mala, es necesaria en algunos momentos de nuestra vida. Aunque en estos momentos veamos todo muy negro y triste, es normal, el problema es ser negativos por costumbre, porque nos hace encerrarnos en nosotros mismos y perder la correcta visión de la vida, de las circunstancias y de lo que somos. La negatividad nos hace egoístas, pasivos y miedosos transmitiendo emociones negativas a los demás.

Tenemos la obligación de hacer mejor la vida de los demás, y digo obligación porque es la única manera que tenemos de vivir estas circunstancias especiales que estamos viviendo, si no somos capaces de contagiar positividad, alegría, fuerza, ganas de vivir a los que nos rodean. Observamos a nuestro alrededor a muchas personas que necesitan en este momento un empuje a su vida, una dosis de energía y vitalidad para seguir adelante, y ahí es donde entramos nosotros.

COMENZAMOS: trabajaremos varias actividades que nos faciliten acrecentar nuestra capacidad de resiliencia en estos momentos.

1º La primera propuesta es un juego de continuar la frase: «Dime cómo te sientes…» solamente un sentimiento. Lo pensamos ¿Por qué lo siento? ¿Para qué lo siento? ¿Cómo me afecta? ¿Cómo afecta a los demás? y lo expresamos con nuestras palabras, recomiendo que se haga por escrito en el diario de sentimientos. Y lo repetimos otra vez «Dime cómo te sientes…» con otro sentimiento, así las veces que queramos. Al final respondemos ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito? Si lo hacemos en grupo, guardamos turno y expresamos el cómo nos sentimos para que los demás. Uno pregunta al otro: «Dime cómo te sientes…» y el otro responde, sin explicación, simplemente lo dice. El resto no juzgamos, ni opinamos, simplemente escuchamos…después de una ronda o dos, hacemos un momento de puesta en común para comentar el cómo nos hemos sentido realizando esta actividad y ofreciéndoles a los demás nuestra comprensión y cercanía. Si los sentimientos son positivos dar las gracias. Se pueden buscar tantas variantes como nuestra creatividad nos inspire.

«Si crees que puedes puedes» En estos momentos tenemos que poner a trabajar todas nuestras habilidades, talentos y recursos personales para vivir esta experiencia de cuarentena de manera positiva y compartir con los otros lo que soy y tengo. Durante un tiempo vamos a pensar el qué puedo hacer para alegrar, motivar, ilusionar, animar…a nosotros mismos y a los demás. ¿Qué podría hacer para estar mejor? ¿Qué podría hacer para hacer que los demás estén mejor? Si estás solo, piensa el cómo puedes compartirlo con los demás y pon fecha y hora para hacerlo y a las personas con las que lo compartirás. Si estamos en grupo decidimos una fecha y una hora para hacer un «festival de emociones» donde cada uno presentará a los demás su habilidad. Se puede hacer a modo de concurso «Got talent» para hacerlo más divertido.

3º Aprender a colaborar. Vamos a revisar y observar cómo somos y nos comportamos cuando tenemos que hacer algo junto a los demás y buscar aquello en lo que tenemos que mejorar y lo que tenemos que afianzar. Es una redacción, que podemos hacer en el diario de sentimientos de la cuarentena, en la que con todo detalle me veo trabajando, colaborando, haciendo algo con otros, en casa, en el grupo, en el trabajo… y sacar conclusiones sin juzgar, estamos siento conscientes de algunos aspectos de nuestro ser con otros que quizá tengamos que mejorar. Si lo hacemos en grupo, vamos a buscar una tarea que podamos hacer juntos y que cada uno tenga que aportar algo que sin ello los demás se verán afectados (Poner la mesa, la limpieza de la casa, ordenar algo, etc…)

4º Una actividad muy divertida y creativa es el folio giratorio:

  • Necesitamos una cartulina o folio grande y material de escritura suficiente para todos.
  • Se plantea el tema, idea central.
  • Por turnos y en silencio se va escribiendo o dibujando alrededor de la idea central todo lo que le sugiera el tema continuando lo que ha escrito la persona anterior.
  • Uno puede hacer de moderador y cuidar de que se respeten los turnos y el tiempo para cada uno de ellos, no más de un minuto. Cuanto más color y creatividad mejor. Como sugerencia, cada miembro del equipo puede utilizar colores propios para saber quién puso el qué.
  • Los posibles temas son tantos como queramos, cuando lo consideremos oportuno y para cualquier asunto de interés del grupo: normas, ideas previas de un tema, texto narrativo, solución de un conflicto, propuestas de trabajo, etc.
  • Una vez que se terminen los turnos que estimemos convenientes, se debe sacar una conclusión o resumen de lo que tenemos y exponerlo en un lugar visible.

Aprender a superar las dificultades de la vida expresando lo que sentimos, compartiendo nuestras dones y siento con otros nos hace más resilientes

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UNA VIDA CON ALEGRÍA

Cuatro herramientas para trabajar la alegría como la emoción básica imprescindible para poder seguir adelante con una actitud positiva, sobre todo en momentos complicados y difíciles. Sonriamos mucho, alegrémonos por cada experiencia y, sobre todo, no nos dejemos arrastrar por el pesimismo y el desánimo que nos rodea habitualmente. La alegría nos abre a una forma de ver y entender la vida que nos cambia el modo de ser. ¡Qué poco trabajo cuesta ser personas que generemos un buen clima en los espacios en los que nos movemos! No significa que tengamos que ser falsos; simplemente que nadie se merece aguantar nuestros malos rollos y enfados personales. Se trata de que, en vez de crear malestar o incluso agresividad, utilicemos nuestro estado de ánimo como herramienta de comunicación y lo expresemos propiciando que los demás, no solo sean más comprensivos, sino también, que en algún momento sean divertidos. Por eso lo de sumar, aportar incluso nuestros días «plof» a la convivencia de estos días.

La alegría es casi imposible ocultarla y su expresión más evidente es la sonrisa que nos ayuda a estar bien y nos equilibra todas las emociones, desintoxica de los malos rollos y, además, es muy contagiosa. La sonrisa es esencial en nuestra vida, sobre todo en circunstancias como en las que nos encontramos. Cuando sonreímos transmitimos a los demás la señal de cercanía y proximidad que nos ayuda y facilita para comenzar un diálogo más personal y sincero con el otro, ayudándole a estar mejor y sentirse mejor en algunos momentos complicados o difíciles de su vida.

COMENZAMOS: Esta actividad nos puede funcionar muchos días y nos ayudará a levantar nuestro ánimo y el de los demás, los que están con nosotros y los que se conectan habitualmente.

1º La primera actividad es hacer en un folio, cartulina, etc. una composición con todo tipo de materiales sobre todo lo que nos causa alegría en nuestra vida, lo hacemos de manera creativa y motivadora, individual (Luego lo podemos compartir) o en grupo, de los dos modos esa obre de arte hay que exponerla.

2º Se trata de bailar. Esta actividad es mejor hacerla en grupo, pero si estamos solos nos podemos grabar o hacer un directo. Tenemos que evitar la vergüenza y dejarnos llevar. Es una actividad divertida y para pasarlo muy bien ¿Te atreves? Lo primero es hacer una buena selección de música, cuanto más variada y disparatada mejor. Ponemos la música a todo volumen y ¡cantamos! No importa que no sepamos del todo la letra o que esté en otro idioma, lo importante es que cantemos con todas nuestras ganas y poco a poco comencemos a movernos, a expresarnos, a ¡BAILAR! e interactuar con los demás. Sonríe, sonríe, sonríe…

3º Vamos preparar una “Batalla de chistes” Lo primero, como propuesta, es que comencemos a reír a carcajadas y si estamos en grupo mejor, notaremos como se contagia la risa. Una profunda inspiración y sé consciente de cómo te sientes en este momento, ¿verdad que mucho mejor? Comenzamos la actividad dedicando un tiempo para recopilar chistes entre todos en un tiempo determinado. Trascurrido este tiempo, nos enfrentaremos por equipos para ver cual provoca más risas a los demás. No se trata solo de los chistes, sino que cómo se cuentan, la comunicación no verbal es importantísima. Si estás solo, graba los chistes y envíalos a los que lo van a hacer contigo o simplemente para alegrar el día a alguien.

4º Una actividad sorprendente, una fiesta de disfraces con regalos. Tenemos que pensar en la temática o si es libre, en el lugar donde la vamos a celebrar, la decoración, la música, la comida, etc. no celebramos nada en concreto pero si mucho en general. Para la fiesta cada uno buscará algo para regalar o lo confeccionamos con creatividad para envolverlo en una caja de regalo. dentro, además del regalo,. habrá una nota con un mensaje positivo, motivador y alegre. Nos preguntamos ¿Qué me gustaría que alguien me dijera hoy para alegrar el día? el día de la fiesta sin que nadie lo vea colocamos en el lugar de la fiesta todos los regalos y cada uno recoge uno, lo abre y lee el mensaje que ha recibido ¡Sorpresa! Ese regalo y este mensaje es para ti. Guárdalo en un lugar visible para que cada vez que lo necesites puedas recurrir a él y motivarte.

Sonriamos mucho, pongamos buena cara al mal tiempo y nunca dejemos de reír. Una sonrisa de más de diez segundos nos hace sentir bien y más positivos.

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RECONOCIENDO EMOCIONES

La herramienta emocional con la que aprenderemos a vivir con serenidad y justo equilibrio lo que nos sucede es la de reconocer lo que sentimos y lo que sienten los demás para dar la importancia que se merece a las emociones, porque son las que mueven nuestras vidas, las que nos impulsan o paralizan, las que nos dicen el qué está sucediéndonos. Conectar el corazón con nuestra mente, escuchar a nuestros sentimientos nos dará muchas pistas de cómo vivir muchas situaciones de nuestra vida.

¿Hemos dedicado un momento en estos días para preguntarnos cómo estamos? ?Qué nos sucede cuando pasamos momentos complicados y difíciles? Sentir lo que nos sucede es necesario, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que siento y los comportamientos que genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos está dando esta experiencia para aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.

Por último, no basta con saber lo que sentimos, además, hay que aprender a expresarlo. Recordemos que muchas de las interpretaciones que hacemos sobre lo que sentimos o sienten otras personas son meras aproximaciones porque estamos muy influenciados por nuestras creencias y percepciones del momento. No es algo sencillo expresar sentimientos, y mucho menos que los demás los entiendan.

COMENZAMOS: Te invito a coger tu diario de sentimientos «especial cuarentena» y dedicar un buen rato a la primera pregunta. Después de este momento realizamos la actividad. Si estamos solos tendremos que quedar con alguien por teléfono, videoconferencia o directo de alguna red social, si estamos en grupo o familia será más sencillo.

1º Lo primero es que de manera personal (utiliza el diario de sentimientos) hagas un ejercicio de memoria. A modo de carta escribir todas las cosas que has hecho con otros durante los últimos días fijándonos en los detalles.
• ¿Qué hiciste? ¿Con quién estabas? ¿Dónde?
• ¿Qué sentimientos surgieron? ¿Cómo lo sentiste?
• ¿Con qué te quedas de este momento?
• ¿Fue importante para ti?
► Simplemente deja que tus recuerdos te ayuden a visualizarte junto con otros y, sin juzgarte, ver cómo eres socialmente.
• ¿Qué mejorarías? ¿Qué harías de manera diferente?
• ¿Qué podrías hacer para mejorar? ¿Qué necesitas?

¿Te entiendes? ¿Te entienden?

2º Esta actividad necesita que cuentes con la ayuda de otros, de manera presencial u online. Vamos a ver si somos capaces de expresar lo que sentimos y que los demás lo entiendan.
– Necesitas preparar la actividad buscando emojis o utilizando los del whatsapp.
– Cada uno escogerá 2 ó 3 emojis y por turnos, solamente con gestos y expresiones corporales, los otros tienen que adivinar la emoción que intentas expresar (solo se permiten dos intentos).
– Al terminar, es otro quien hace el ejercicio. Una actividad divertida y que nos obligará a esforzarnos para expresar sentimientos.

Nos preguntamos:

  • ¿Cuántas emociones he adivinado?
  • ¿Por qué?
  • ¿Cómo lo ha hecho el que las interpretaba?
  • ¿Es sencillo expresar lo que sentimos?

Por eso es tan importante expresar lo que sentimos y si no sabemos lo que es busquemos ayuda. Siempre hay que preguntar ¿Qué sientes? ¿qué puedo hacer por ti o qué puedes hacer por mi? ¿Qué nos falta, qué necesitamos ¿Qué cambiaríamos si se plantea la misma situación?

3º Nos comprometemos con los demás a comunicar de manera asertiva, es decir, sin tensión ni amenaza, sin miedo ni vergüenza, lo que sentimos para evitar malos entendidos, enfados y conflictos. Utiliza la creatividad y confecciona un «contrato» donde todos firmen este compromiso. Ya me contarás qué tal funciona.

Saber lo que sentimos y expresarlo de manara natural nos hace vivir mejor cada situación de nuestra vida

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