CÓMO TRABAJAR EL PROYECTO «EMOCIONES CREATIVAS»

Los manuales “emociones creativas” son un proyecto y como tal tenemos que trabajarlo.

Con el primer manual “Emociones creativas” de manera muy sencilla, fresca, dinámica y práctica comenzamos a familiarizarnos con la manera de trabajar y vivenciar cada una de las propuestas que aparecen y sin un orden concreto, de ahí que se pueda comenzar por cualquier bloque de prácticas o incluso solo con algunas actividades. Lo importante es generar un buen hábito de trabajo en distintas habilidades y capacidades de inteligencia emocional. El segundo manual “Más emociones creativas” se trata de continuar con el esquema de trabajo del primero pero en esta ocasión profundizando en lo importante de la inteligencia emocional con nuevas propuestas y herramientas de trabajo. Tanto en el primero como en su profundización lo realmente importante es vivirlo personalmente, creerse lo trabajado y practicar, practicar, practicar para una vez interiorizado llevarlo al ámbito de la vida que deseemos, en nuestro caso la clase de Religión, o cualquier otra materia, pero es igualmente eficaz en la familia, los grupos de trabajo, la catequesis, etc. finalmente, nace “Cuando las emociones se hacen creativas” como un prácticum para por medio de cuatro caminos en forma de proyectos de trabajo, aplicar todo lo interiorizado y practicado en los dos anteriores manuales en cualquier ámbito de nuestra vida: personal, educativa, familiar, laboral, catequética, etc…

Desarrollar una sana inteligencia emocional lleva tiempo y esfuerzo. Por eso cuanto antes comencemos, mucho mejor.

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UNA VIDA CON ALEGRÍA

Cuatro herramientas para trabajar la alegría como la emoción básica imprescindible para poder seguir adelante con una actitud positiva, sobre todo en momentos complicados y difíciles. Sonriamos mucho, alegrémonos por cada experiencia y, sobre todo, no nos dejemos arrastrar por el pesimismo y el desánimo que nos rodea habitualmente. La alegría nos abre a una forma de ver y entender la vida que nos cambia el modo de ser. ¡Qué poco trabajo cuesta ser personas que generemos un buen clima en los espacios en los que nos movemos! No significa que tengamos que ser falsos; simplemente que nadie se merece aguantar nuestros malos rollos y enfados personales. Se trata de que, en vez de crear malestar o incluso agresividad, utilicemos nuestro estado de ánimo como herramienta de comunicación y lo expresemos propiciando que los demás, no solo sean más comprensivos, sino también, que en algún momento sean divertidos. Por eso lo de sumar, aportar incluso nuestros días «plof» a la convivencia de estos días.

La alegría es casi imposible ocultarla y su expresión más evidente es la sonrisa que nos ayuda a estar bien y nos equilibra todas las emociones, desintoxica de los malos rollos y, además, es muy contagiosa. La sonrisa es esencial en nuestra vida, sobre todo en circunstancias como en las que nos encontramos. Cuando sonreímos transmitimos a los demás la señal de cercanía y proximidad que nos ayuda y facilita para comenzar un diálogo más personal y sincero con el otro, ayudándole a estar mejor y sentirse mejor en algunos momentos complicados o difíciles de su vida.

COMENZAMOS: Esta actividad nos puede funcionar muchos días y nos ayudará a levantar nuestro ánimo y el de los demás, los que están con nosotros y los que se conectan habitualmente.

1º La primera actividad es hacer en un folio, cartulina, etc. una composición con todo tipo de materiales sobre todo lo que nos causa alegría en nuestra vida, lo hacemos de manera creativa y motivadora, individual (Luego lo podemos compartir) o en grupo, de los dos modos esa obre de arte hay que exponerla.

2º Se trata de bailar. Esta actividad es mejor hacerla en grupo, pero si estamos solos nos podemos grabar o hacer un directo. Tenemos que evitar la vergüenza y dejarnos llevar. Es una actividad divertida y para pasarlo muy bien ¿Te atreves? Lo primero es hacer una buena selección de música, cuanto más variada y disparatada mejor. Ponemos la música a todo volumen y ¡cantamos! No importa que no sepamos del todo la letra o que esté en otro idioma, lo importante es que cantemos con todas nuestras ganas y poco a poco comencemos a movernos, a expresarnos, a ¡BAILAR! e interactuar con los demás. Sonríe, sonríe, sonríe…

3º Vamos preparar una “Batalla de chistes” Lo primero, como propuesta, es que comencemos a reír a carcajadas y si estamos en grupo mejor, notaremos como se contagia la risa. Una profunda inspiración y sé consciente de cómo te sientes en este momento, ¿verdad que mucho mejor? Comenzamos la actividad dedicando un tiempo para recopilar chistes entre todos en un tiempo determinado. Trascurrido este tiempo, nos enfrentaremos por equipos para ver cual provoca más risas a los demás. No se trata solo de los chistes, sino que cómo se cuentan, la comunicación no verbal es importantísima. Si estás solo, graba los chistes y envíalos a los que lo van a hacer contigo o simplemente para alegrar el día a alguien.

4º Una actividad sorprendente, una fiesta de disfraces con regalos. Tenemos que pensar en la temática o si es libre, en el lugar donde la vamos a celebrar, la decoración, la música, la comida, etc. no celebramos nada en concreto pero si mucho en general. Para la fiesta cada uno buscará algo para regalar o lo confeccionamos con creatividad para envolverlo en una caja de regalo. dentro, además del regalo,. habrá una nota con un mensaje positivo, motivador y alegre. Nos preguntamos ¿Qué me gustaría que alguien me dijera hoy para alegrar el día? el día de la fiesta sin que nadie lo vea colocamos en el lugar de la fiesta todos los regalos y cada uno recoge uno, lo abre y lee el mensaje que ha recibido ¡Sorpresa! Ese regalo y este mensaje es para ti. Guárdalo en un lugar visible para que cada vez que lo necesites puedas recurrir a él y motivarte.

Sonriamos mucho, pongamos buena cara al mal tiempo y nunca dejemos de reír. Una sonrisa de más de diez segundos nos hace sentir bien y más positivos.

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RECONOCIENDO EMOCIONES

La herramienta emocional con la que aprenderemos a vivir con serenidad y justo equilibrio lo que nos sucede es la de reconocer lo que sentimos y lo que sienten los demás para dar la importancia que se merece a las emociones, porque son las que mueven nuestras vidas, las que nos impulsan o paralizan, las que nos dicen el qué está sucediéndonos. Conectar el corazón con nuestra mente, escuchar a nuestros sentimientos nos dará muchas pistas de cómo vivir muchas situaciones de nuestra vida.

¿Hemos dedicado un momento en estos días para preguntarnos cómo estamos? ?Qué nos sucede cuando pasamos momentos complicados y difíciles? Sentir lo que nos sucede es necesario, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que siento y los comportamientos que genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos está dando esta experiencia para aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.

Por último, no basta con saber lo que sentimos, además, hay que aprender a expresarlo. Recordemos que muchas de las interpretaciones que hacemos sobre lo que sentimos o sienten otras personas son meras aproximaciones porque estamos muy influenciados por nuestras creencias y percepciones del momento. No es algo sencillo expresar sentimientos, y mucho menos que los demás los entiendan.

COMENZAMOS: Te invito a coger tu diario de sentimientos «especial cuarentena» y dedicar un buen rato a la primera pregunta. Después de este momento realizamos la actividad. Si estamos solos tendremos que quedar con alguien por teléfono, videoconferencia o directo de alguna red social, si estamos en grupo o familia será más sencillo.

1º Lo primero es que de manera personal (utiliza el diario de sentimientos) hagas un ejercicio de memoria. A modo de carta escribir todas las cosas que has hecho con otros durante los últimos días fijándonos en los detalles.
• ¿Qué hiciste? ¿Con quién estabas? ¿Dónde?
• ¿Qué sentimientos surgieron? ¿Cómo lo sentiste?
• ¿Con qué te quedas de este momento?
• ¿Fue importante para ti?
► Simplemente deja que tus recuerdos te ayuden a visualizarte junto con otros y, sin juzgarte, ver cómo eres socialmente.
• ¿Qué mejorarías? ¿Qué harías de manera diferente?
• ¿Qué podrías hacer para mejorar? ¿Qué necesitas?

¿Te entiendes? ¿Te entienden?

2º Esta actividad necesita que cuentes con la ayuda de otros, de manera presencial u online. Vamos a ver si somos capaces de expresar lo que sentimos y que los demás lo entiendan.
– Necesitas preparar la actividad buscando emojis o utilizando los del whatsapp.
– Cada uno escogerá 2 ó 3 emojis y por turnos, solamente con gestos y expresiones corporales, los otros tienen que adivinar la emoción que intentas expresar (solo se permiten dos intentos).
– Al terminar, es otro quien hace el ejercicio. Una actividad divertida y que nos obligará a esforzarnos para expresar sentimientos.

Nos preguntamos:

  • ¿Cuántas emociones he adivinado?
  • ¿Por qué?
  • ¿Cómo lo ha hecho el que las interpretaba?
  • ¿Es sencillo expresar lo que sentimos?

Por eso es tan importante expresar lo que sentimos y si no sabemos lo que es busquemos ayuda. Siempre hay que preguntar ¿Qué sientes? ¿qué puedo hacer por ti o qué puedes hacer por mi? ¿Qué nos falta, qué necesitamos ¿Qué cambiaríamos si se plantea la misma situación?

3º Nos comprometemos con los demás a comunicar de manera asertiva, es decir, sin tensión ni amenaza, sin miedo ni vergüenza, lo que sentimos para evitar malos entendidos, enfados y conflictos. Utiliza la creatividad y confecciona un «contrato» donde todos firmen este compromiso. Ya me contarás qué tal funciona.

Saber lo que sentimos y expresarlo de manara natural nos hace vivir mejor cada situación de nuestra vida

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MI DIARIO DE SENTIMIENTOS

La gran herramienta para una sana inteligencia emocional es el diario de sentimientos. Escribir lo que nos está pasando estos días de cuarentena, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor esta situación y toda nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. De este modo sabremos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito. Todo está en dejarnos llevar por las emociones y los pensamientos después de un momento de relajación, concentración, meditación… y escribir, escribir, escribir… Sin censurarnos ni preocuparnos por el estilo o la forma, solo escribir y expresarse. Lo tenemos que hacer todos los días a una hora más o menos concreta, muy importante poner siempre la fecha. Este trabajo nos servirá porque ponemos en palabras el cómo estamos de manera objetiva y lo relacionamos con nuestra vida y nuestros actos. Es volver a“vivir”ese sentimiento y reconocernos, para poder gestionar mejor nuestra vida emocional y seguir adelante. Este diario será única y exclusivamente para estos días y nos ayudará en el futuro a entender y comprender muchas cosas que en este momento lo tenemos muy claro y son causa de inquietud e incluso angustia. Mi recomendación es que cuando realicemos o estemos en situaciones especiales: viaje, retiro espiritual, vacaciones, etc hagamos un diario para ese momento.

COMENZAMOS: Los que ya están trabajando con esta herramienta les será muy sencillo el trabajo que propongo. Necesitamos un cuaderno o hacemos una nosotros mismos con folios y cartulina o cualquier material que tengamos a mano, cuanto más creativos mejor. Hay que preparar el diario con las preguntas fijas contestando como mínimo la primera, la tercera y la última, aunque recuerda que son solamente una guía para expresarte, pero tienes la libertad absoluta para escribir y desahogarte todo lo que quieras.

  • ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? Lo explico al máximo: dónde lo siento, cómo lo siento, cómo afecta a mi vida…
  • Algo bueno y algo malo que me ha pasado. Algo a alguien que no quiero olvidar.
  • Un plan, algo que me motive y anime.
  • Un momento en el que he perdido el control, qué pasó, que he hecho para solucionarlo
  • ¿Qué necesito en estos momentos para estar del 10? ¿Qué puedo hacer para lograrlo?
  1. Dedica un momento a relajarte y concentrarte. Utiliza la respiración como medio para lograrlo. Ya te he enseñado a relajarte, pues practica.
  2. Sin prisa leemos las preguntas para comenzar a hacer memoria y traer a este momento los sentimientos que han ido apareciendo hasta este momento.
  3. Comienza a escribir, recuerda poner la fecha. Sin censura y con todo detalle, al principio cuesta un poco, pero con el tiempo vamos adquiriendo la capacidad de hacerlo como algo normal.
  4. Decora, subraya, pinta, etc… el texto una vez que lo hayas escrito, de este modo te servirá para hacerlo más bonito y repasarás lo que has escrito.
  5. Cada dos o tres días relee lo que escribiste en días anteriores para ver si tu estado emocional va mejorando.
  6. Sobre todo disfruta de la actividad. Si lo hacemos con otros se puede compartir algunas de las cosas que hemos escrito y si es con los más pequeños, preparemos dibujos, emojis, etc. que expresen el cómo están y que pinten, decoren, creen.

Escribir lo que sentimos nos ayuda a conocer y explorar nuestras emociones y pensamientos sin censurar ni juzgar y comenzamos a vivir más conscientemente

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SÉ CREATIVO

Una de las herramientas para ser emocionalmente competente es la creatividad, ¿por qué? porque es con el pensamiento creativo como avanzamos y mejoramos, es con creatividad como buscamos soluciones a algún problema y no nos quedarnos con lo primero o lo de siempre, sino buscar todas las posibilidades. En estos días tenemos que trabajar, desde la creatividad, todas nuestras capacidades, habilidades, recursos personales, cualidades y experiencia de vida para no perdernos en la rutina y el aburrimiento. Seamos originales y flexibles y arriesguémonos a hacer cosas nuevas o, por lo menos, de forma diferente.

Nos hemos acostumbrado a hacer y seguir unas pautas y normas de conductas y comportamientos en nuestra vida y cuando llega un momento o situación totalmente distinta y que nos rompe nuestra rutina no sabemos qué hacer ni cómo hacerlo. Por eso es ten importan el pensamiento creativo en estos momentos, porque nos hace percibir de manera diferente la realidad, porque la vemos desde una nueva óptica y nos abre la mente y sentimientos a otras realidades posibles.

COMENZAMOS: Desde hoy mismo vas ha hacer un ejercicio de curiosidad: pregúntate por las cosas que haces, piensas, crees…

  1. Piensa en alguna actividad que realizas y no te gusta nada, es muy tediosa o incluso te disgusta hacerla. ¿Ya la tienes?
  2. Ahora lo contrario: Piensa es esas actividades o tareas que te encanta hacer y te motivan.
  3. Muy bien, la creatividad consiste en mezclarlas, es decir,
    ¿cómo hacer las primeras más motivadoras con la ayuda de las segundas?
  4. Piensa en lo que te proporcionará este simple ejercicio; simplemente un cambio de manera de realizar esta tarea puede ser la solución.

Otra actividad posible para estos días y para siempre, es crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana.
Podemos preparar las frases, imágenes, etc., un día e ir poniéndolos
todos a modo de planing semanal o ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengamos, lo importante es dedicar un momento del día para pensar en un mensaje motivador y decorarlo al máximo (Que esta actividad se muy creativa)
Si lo hacemos con otros o en familia, buscamos un momento para que cada uno piense una fresa, un mensaje, etc. lo decore y lo comparta con los demás poniéndolo en un lugar visible.

Por último, hagamos un cuaderno de bitácora con fecha, escribiendo todo vamos haciendo de manera creativa a lo largo del día, la semana: con sus pensamientos, acciones, sentimientos, etc. Es una forma de visualizar todo lo que somos capaces de hacer con imaginación y muchísima creatividad.

Además de todo lo que se nos ocurra para potenciar esta herramienta tan importante como es la CREATIVIDAD.

Veamos todas las posibilidades, no nos quedemos con el primer pensamiento e idea. Seamos creativos.

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PARAR PARA SENTIR, ENTENDER Y COMPRENDER

La actitud positiva como base de nuestra experiencia emocional, planificar para no perdernos en el camino y ahora, RESPIRAR, herramientas emocionales que nos facilitarán vivir de otro modo algunas situaciones complicadas. Se trata de parar y sentirnos. Parar para entender y comprender, para mirarnos y mirar el cómo estamos, cómo nos sentimos y decidir. No se trata de desconectar, sino de dedicarnos un tiempo para nosotros mismos. Al contrario, nos ayudará a conectar con nuestro yo más profundo y a descubrirnos.

La mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos es la “meditación”, porque disminuye nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

COMENZAMOS: A lo largo de estos días busca un espacio, un tiempo, un lugar para parar, descansar y simplemente estar. Lo podemos hacer solos o con otros y que alguien dirija el ejercicio.

  1. Tenemos que querer realizar esta actividad, desear parar y simplemente respirar. Si lo vamos a hacer con otros tenemos que pedirles que lo hagan lo mejor posible. Se aprende haciendo, practicando y con el tiempo. Paciencia y más paciencia.
  2. Acomoda un lugar en tu casa con alfombras, velas, cojines, etc. y si no es posible, decora un poco el espacio y lo realizas sentado en un silla.
  3. Con música de relax o sin música, sentados o tumbados colocamos las plantas de los pies bien pegados al suelo, son nuestra toma de tierra. Espalda recta, cuello sin tensión y mandíbula inferior suelta para que la lengua se coloque en el interior de nuestra boca sin tensión. Cerramos lo ojos y sin prisa, sin agobio comenzamos a ser conscientes de nuestra respiración para hacerla poco a poco más lenta y profunda, que nos tranquilice y serene. Dedica el tiempo que necesites.
  4. Colocamos los codos pegados al cuerpo y ponemos las palmas de las manos una frente a la otra como si sujetáramos un balón. Las manos sin tensión. En el caso de estar tumbados lo mismo, pero con los codos en el suelo. Nos concentramos en el punto central de la palma de las manos durante un buen rato sintiendo ese punto central y muy despacio, sin apenas movimiento iremos acercando las manos hacia nuestro pecho, nuestro corazón. Cuando lleguemos simplemente nos quedamos, disfrutamos del momento, de la paz y la quietud. Y descansa, goza del instante, del momento.
  5. Nos estiramos, desperezamos, bostezamos y abrimos los ojos. Es el momento para hacer el diario de sentimientos ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito?….y todas las cuestiones que desees escribir y describir. Podemos decorar el diario con dibujos, emijis, etc y si lo hacemos con otros, compartir algunas de las cosas que hemos escrito.

A practicar y a vivir con intensidad estos momentos de parar y respirar.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida, nuestros sentimientos y pensamientos. Parar y sentir

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ORGANIZA TU DÍA

Continuamos trabajando la inteligencia emocional con una herramienta que nos viene muy bien en estos momentos: PLANIFICAR. En muchos momentos será necesario hacer un horario para que el tiempo esté lo más ajustado a las tareas, pero en lo emocional prefiero hablar de hacer planes, sin hora, simplemente es hacer una lista de las posibles tareas y actividades que podemos hacer en una jornada. Si las hacemos todas, bien, pero si no se logra, no pasa nada, lo importante es tener opciones para no caer en el aburrimiento o la pereza. Es cierto que la improvisación y la aventura son necesarias en muchos momentos de nuestra vida, pero cuando no hay otro remedio, necesitamos un buen plan.

COMENZAMOS: Lo primero y fundamental es que no hagas esta actividad como una tarea, mas bien como una propuesta. Tenemos que tener tiempo para todo, también para estar en el sofá sin hacer nada.

Los pasos para una buena planificación:

Lo primero es preguntarnos:
• ¿Qué tareas o actividades podría hacer hay?
• ¿Cuál podría ser nuestra misión para hoy?
• ¿Necesitamos ayuda de algo o alguien?
• ¿Qué cosas podemos dejar para más adelante?
• ¿Cuántas tareas podemos hacer en un día, en una semana, en un mes…?
► Si trabajamos con otros, enseñar a planificar es imprescindible.
► Debemos tener un método de planificación personalizado y acorde con nuestra forma de ser y trabajar, Eso sí, que la planificación sea una lista de tareas o actividades posibles, pero no obligatorias, porque si lo tomamos como algo obligatorio y no lo hacemos, nos generará mucha frustración y desánimo. Dediquemos unos minutos cada día para organizarnos y tener claro en qué centramos nuestro tiempo y energía.
► Un ejemplo:
• Hagamos una lista de las tareas que podemos que realizar.
• A cada tarea, asignémosle un color según nuestro interés, necesidad, urgencia, etc. Esto lo podemos hacer en una pizarra, un folio, etc. seamos creativos y disfrutemos haciendo esta actividad, si es en grupo mucho mejor.
• Miremos el tiempo que necesitamos para cada actividad. Pensemos cuáles de todas las tareas nos apetece hacer más.
• Por último, hagamos la planificación de las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que nos motiven porque nos gustan y las de ocio y juego. Buscaremos también las de descanso y relax. Veremos cómo es mucho mejor trabajar con un plan.

► No olvidemos nunca que debemos ser muy creativos y flexibles y que no siempre podemos controlar todo; tampoco nuestro plan de trabajo.

Al finalizar la jornada es necesario hacer revisión de nuestro plan del día y decidir si queremos repetir alguna de las tareas otro día y cuales no.

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ME QUEDO EN CASA «Un plan emocional para la cuarentena»

Aprovechando que tenemos que estar en casa la mayoría de nosotros en estos días de cuarentena por el coronavirus, propongo trabajar algunas herramientas de educación emocional del proyecto «Emociones creativas» ¿Qué les parece? Lo podemos hacer solos o compartiendo nuestro aprendizaje con otros.

COMENZAMOS: Lo primero y principal es vivir estos momentos con la mayor naturalidad posible, es muy complicado adaptarnos a este nuevo ritmo de vida acostumbrados al estrés diario, pero, y es la primera herramienta que trabajaremos, «No hay mal que por bien no venga»

Si ya trabajas el proyecto ten a mano el diario de sentimientos y si no lo haces todavía, consigue un cuaderno para trabajar.

PRIMERA HERRAMIENTA: «Optimismo realista» En muchos momentos y circunstancias de nuestra vida tenemos que recurrir a este facilitador emocional porque nos ayuda a vivir mejor los momentos de crisis o dificultad. Cuando hablo de optimismo realista me estoy refiriendo ver las cosas desde lo objetivo y real, esto es lo que hay y con lo que tenemos que enfrentarnos, pero lo hacemos de forma activa, dando opciones y con una visión positiva de los acontecimientos. Que lo que vivimos como un problema lo veamos como un reto personal y nos enfrentemos a esta situación con todo lo que somos, tenemos y sabemos. La creatividad y las ganas de aprender a vivir de otro modo nos facilitará nuestra adaptación a esta situación que pareciera que nos puede y nos desespera.

En el diario de sentimientos:

  • ¿Soy de los que se rinden a la primera de cambio?
  • ¿Veo el lado positivo de las cosas, de la vida?
  • ¿Hago de lo complicado y difícil un reto, una oportunidad, un aprendizaje?

Es muy importante que te expliques de manera muy objetiva y que seas muy sincero contigo. Te conoces y sabes que cómo reacciones ante este tipo de situaciones. Pero recuerda que en muchos otros momentos de tu vida lo lograste. De todos modos nadie nos ha dicho que esto sea fácil.

TAREA: A lo largo de estos días te ofreceré distintas herramientas para crecer tu optimismo realista, en este momento vas a hacer un plan para aumentar el optimismo (Utiliza el diario de sentimientos)

  1. Ser conscientes de cada momento del día, de cada experiencia y de cada oportunidad de ser más y mejor persona. Anota en el momento o lo antes posible la lista de estas cosas y cuando termine el día las lees para comprobar que hoy ha merecido la pena
  2. Ponte metas, objetivos diarios, posibles y realistas, dentro de las posibilidades y los recursos que tenemos. Tampoco te llenes de actividades, simplemente ten una lista de cosas que puedo hacer.
  3. Haz cosas que te guste hacer cuando lo necesites y veas que entras en el «lado oscuro de la fuerza» No permitas que la negatividad y el pesimismo invada tu vida.
  4. Comunícate, comparte tus sentimientos, pensamientos, etc. con los que tienes a tu lado y con los demás por medio de las nuevas tecnologías. Sonríe y celebra la vida todos los días (Lo trabajaremos como herramienta)

Tomar conciencia de la realidad y vividla desde lo positivo, este es nuestro primer reto de estos días.

Ser positivos y convertir las dificultades en oportunidades nos hace crecer y más fuertes para continuar

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EN PRESENTE CONTINUO

Una nueva píldora emocional para nuestra vida. Si pretendemos conseguir un bienestar psicológico duradero, la felicidad, es necesario vivir el presente siendo conscientes de lo que sentimos, lo que nos afecta, etc., ahora, en este preciso instante y expresarlo con el máximo detalle posible. Esto te ayudará a ir mejorando tu capacidad de conocer, analizar y canalizar tus emociones, reforzando las positivas y dando solución a las negativas.

Vivir cada día con ilusión y ganas de disfrutar del momento, ese es nuestro reto. No hace falta hacer grandes cambios para empezar a vivir el presente. Se trata de obligarnos a prestar más atención a cada cosa que hacemos y ver qué es lo que sentimos. Veremos como la vida cotidiana comienza a tener sentido y a convertirse en un regalo porque un presente es eso mismo, un regalo, y todo nos hará sentirnos vivos. Seremos más optimistas y felices. Esto generará a muestro alrededor un ambiente acogedor y seremos también un regalo allá donde nos encontremos.

¿Cómo lo haremos? Propongo una serie de ejercicios muy sencillos pero muy útiles para ser presente, vivir en presente, sentirse presente. No es necesario seguir un orden concreto, pero sí hacerlo de forma continuada y crear un hábito.

  • Por las mañanas, al despertar, sé consciente del nuevo día. Respira profundamente varias veces, sonríe y estírate todo lo que puedas. Haz un recorrido por los lugares y espacios en los que vas a estar y los propósitos para este día. Recuerda que son una propuesta, que a lo largo de la jornada pueden cambiar o mejorar. Eso hará que el día sea especial y único. En el grupo o en clase al comenzar o finalizar la sesión hacer algo diferente, que sorprenda y motive. Se trata de estar presentes evitando las rutinas.
  • Saluda a todo el mundo, si es posible con un buen apretón de manos, un abrazo, una sonrisa… Hazte presente para los demás. En clase sería muy conveniente hacerlo al comienzo, de manera personal o con alguna dinámica de grupo.
  • Agradece cada cosa, persona o acontecimiento que vaya sucediendo por muy pequeño e insignificante que sea. Es otra forma de ser presente y de hacerte presente. Dar las gracias a algún compañero por algo concreto o por todo en general, ser más agradecidos y decir GRACIAS más a menudo en nuestras clases.
  • Dedica un tiempo a descansar, respirar, meditar, para el Diario de sentimientos… Es tu tiempo, tu momento tan necesario e imprescindible para tener una buena inteligencia emocional. En clase, después de un momento de relajación- concentración, dedicar unos minutos al diario de sentimientos.
  • Antes de ir a dormir, repasa el día y agradece todo lo que has vivido. Sé consciente de la vida que tienes y sonríe antes de dormirte.

¿Sencillo? Pues a practicar. Te convertirás en un verdadero regalo para el mundo y si lo haces en clase o en el grupo ayudarás a ser y estar mejor a los demás.

Un presente es un regalo; vivir en presente es regalarnos una vida plena y ser así más felices.

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ES DE BIEN NACIDOS SER AGRADECIDOS

Una píldora emocional para trabajar en nuestra vida y en la clase, grupo, etc. es la de saber agradecer. Ser agradecidos por lo que tenemos, lo que somos, lo que vivimos y hasta lo que soñamos. Una persona que sabe dar las gracias, que es agradecido, tiene una vida en positivo, porque es capaz de ver lo bueno en todo y en todos por muy pequeño que sea. La gratitud, dar gracias por lo que somos y tenemos nos hace más felices porque comprendemos y apreciamos verdaderamente todo lo que recibimos cada día de nuestra vida.

¿Cómo lo haremos? Con una actividad en la que apliquemos el agradecimiento de manera práctica en nuestra vida cotidiana.

  1. Nos preguntamos: ¿Por qué y a quién tengo que dar las gracias hoy? Se lo decimos al compañero que tenemos a nuestro lado y lo explicamos. Si lo hacemos solos, enviamos un mensaje.
  2. Si lo trabajamos en grupo, se pide que se haga una tarjeta tipo felicitación, dando las gracias a alguien por algo. No es necesario que sea del grupo, pero si lo es, mucho mejor. Como sugerencia, se pueden hacer alguna más para entregar a alguien más.
  3. Utilizar todos los recursos que se tengan al alcance, trabajar la creatividad y la originalidad…Se trata de dejar la inspiración e imaginación sean los protagonistas de la actividad y que fluyan los sentimientos.
  4. Se puede hacer una fiesta, un momento de encuentro, etc. en el que se entregue a las personas las tarjetas que se han elaborado. Celebrar que hay mucho por lo que dar las gracias, una fiesta particular del día de acción de gracias

Ser agradecidos nos ayuda a centrarnos en lo bueno, lo bello y en la gratuidad.

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CON BUEN HUMOR

En esta nueva píldora emocional, vamos a tratar de ser conscientes de nuestra manera de afrontar la vida y los acontecimientos, porque si lo hacemos con humor todo cambia y creamos un ambiente de buen rollo, ilusión y alegría, que transforma nuestra manera de comunicarnos, relacionarnos, escuchar y actuar. Si logramos estar de buen humor de manera natural, practicando, practicando, practicando, seremos capaces de contagiarlo y crear ese clima positivo.

¿Cómo lo haremos? trabajaremos el buen humor con la práctica de la risa. Tenemos que permitirnos reírnos hasta de nosotros mismos.

TAREA: Propongo varias actividades posibles para trabajar individualmente o en grupo el humos y la risa.

1º Cada vez que tengamos un mal pensamiento, lo cambiamos por una sonrisa, verás como te ayudará a cambiar el rollo negativo, pesimista y oscuro de nuestra vida. En clase, en el grupo o personalmente ríe a carcajadas. Notas algún cambio.

2º Otra actividad que puede funcionar es imprimir una hoja llena de emoticonos con una cara feliz y sonriente. Los recortamos y por cada pensamiento negativo o triste que aparezca, cogemos uno y sonreímos.

3º Recordar momentos o situaciones felices en las que reímos mucho, momentos divertidos que nos ayudarán a sentirnos mejor y darnos ese punto de alegría que necesitamos en las situaciones complicadas. Por escrito o contándoselo a los demás y sonriamos.

4º Si se hace personalmente, enviemos un mensaje, llamemos a alguien y, si es posible, hagámonos un selfi divertido y enviémoslo a alguien que sabemos que sonreirá. Pensemos en su reacción y sonríamos.

5º Podemos buscar más y mejores cosas: ofrezcámonos a alguien para ayudarle, hacerle compañía, una tarea, etc. El dar nuestro tiempo y compartir nuestras habilidades mejora nuestro estado de ánimo y alegramos la vida a los demás. Por eso, sonriamos.

6º Busca otras maneras de reír y generar buen humor en clase, en casa, en tu vida. ¿Te atreves? Pues ánimo.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir

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