TODO ESFUERZO TIENE SU RECOMPENSA

Los que somos educadores sabemos que su un esfuerzo no obtiene una recompensa, por muy pequeña que sea, desmotiva. En esta décima píldora emocional trabajaremos el esfuerzo, pero con la ilusión y entusiasmo por lograr algo que merece la pena porque si no es así, el esfuerzo nos parecerá muy grande y corremos el riesgo de tirar la toalla. Programar el trabajo para disfrutar y gozar de cada paso que hayamos logrado con dificultad. El esfuerzo no es ni más ni menos que fuerza para seguir trabajando y es el motor que nos ayuda a lograr aquello que nos proponemos y superando las dificultades en el proceso.

¿Cómo lo haremos? siguiendo estos pasos. No es necesario seguirlos en orden; simplemente comencemos por los que creamos que nos pueden ayudar en este preciso momento.

TAREA: Si se realiza con un equipo o grupo adapta las actividades. Plantea una tarea para realizar en equipos de trabajo donde se pongan en práctica los 8 puntos de motivación ante el esfuerzo y al final sacar conclusiones, aprendizaje, ideas, etc… es un buen trabajo para entender que «todo esfuerzo tiene su recompensa»

1. Antes de emprender una tarea, un proyecto, un trabajo, etc. haz un compromiso por escrito, y si es con testigos mucho mejor. Algo sencillo pero claro: “Me comprometo a… por estos motivos… y me hago responsable de todas las acciones que llevaré a cabo o las que dejaré de hacer”. Es nuestro «contrato»

2. Imprescindible que todas las decisiones que tomes sean propias y, por lo tanto, los logros y errores los asumas como tales. Decisiones pensadas, reflexionadas y razonadas. Por escrito y con sus porqués y para qué. En equipo cada uno asume su responsabilidad, pero sabiendo que afectará a todos.

3. La motivación es muy importante en todo proceso de vida y el esfuerzo tiene su propia recompensa, si somos capaces de ver los logros a corto plazo. Sé consciente de cada paso confeccionando un planning en el que vayas marcando cada uno de los pasos. En equipo es muy interesante llevar un cuaderno de bitácora donde ir anotando el cómo, por dónde, y qué queda el trabajo.

4. El andar se hace paso a paso; tienes que aprender a gozar del camino y a aprender de los fracasos para que sean una verdadera enseñanza, aprendizaje. Siempre pregúntate: “¿Qué he aprendido con este error? ¿Qué no debo volver a hacer? ¿Qué debo cambiar de lo que estoy haciendo?”.

5. Valora todo el esfuerzo que hagas, por muy pequeño que sea; y si es muy grande, celebra los éxitos. Organiza una fiesta o haz algo que te encante.

6. Constancia, paciencia y positividad deben ser tus tres aliados para que el esfuerzo sea eficaz y llevadero. Busca frases motivadoras y ponlas en lugares visibles que te recuerden siempre que el esfuerzo merece la pena.

7. Rodéate de personas que te ayuden a lograr tus metas, que te faciliten el camino y que compartan contigo el esfuerzo. El trabajo es tuyo, pero compartido es menos duro. Sé agradecido y comparte con ellos tus logros, hazles un regalo, un halago, etc…

8. Sé realista y no hagas esfuerzos imposibles o innecesarios. La frustración y la sensación de fracaso es evitable, pero, si eres consciente de tus límites, capacidades y habilidades, será más fácil lograr lo que deseas. El autoconocimiento es una tarea necesaria y obligatoria antes de emprender un camino, un proyecto.

Más emociones creativas (Prácticas 41, actividad 70)

Sin capacidad de esfuerzo difícilmente logramos aquello que realmente deseamos

Publicado por

Pedrolupi

Profe de Religión desde el 91, coach educación, formador de formadores y ponente de educación EMOCIONAL y ESPIRITUAL

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