DECIR «TE QUIERO»

Continuamos aportando ideas en forma de herramientas para practicar inteligencia emocional estos días de confinamiento o para toda la vida. En esta ocasión vamos a trabajar el AMOR. Pero, ¿qué se dice del amor? Se dicen y han dicho muchísimas cosas sobre el amor: que es lo más importante de la vida, un sentimiento muy intenso, tan sólo es química, que hay que cuidarlo, etc. realmente nadie nos puede decir lo que es el amor si no lo hemos experimentado. El amor es mucho más que una emoción o sentimiento, el amor es una fuerza interior que nos activa hacia lo positivo, que nos ayuda a encontrar la felicidad, favorece nuestras relaciones con los demás, nos hace afrontar las cosas de la vida con otra actitud y mejoran mucho nuestro modo de vernos, ver a los demás y al mundo.

El amor mueve nuestra vida y nos mueve a salir al mundo. Porque cuando amamos y somos amados aprendemos a respetar, a cuidar, a aceptar, a entregarnos y servir a los demás. Con amor somos mejores y si en la base de todas nuestras relaciones estuviese el amor, nuestra vida mejoraría y, por ende, la de los demás. Debemos buscar todo aquello que nos haga crecer en el amor a nosotros y a los demás. Verdaderamente el amor nos hace libres o no es amor. El amor nos hace auténticos y fuertes. Lo primero es preguntarnos en primera persona:

  • ¿Qué te hace especial y auténtico?
  • ¿Cómo sientes el amor? (Comenzando por ti mismo)
  • ¿Te respetas, cuidas, mimas, etc.?
  • ¿Amas desde lo que sientes y eres?
  • ¿Qué haces para amarte? ¿y para amar a los demás?
  • ¿Dices «te quiero» a menudo? ¿Por qué?

COMENZAMOS Con las actividades que te propongo trabajarás algunas herramientas para aprender a decir te quiero. Hay multitud de formas y maneras de decir «te quiero» y aunque parece muy sencillo, muchas personas no lo hacen abierta y directamente. ¿Cómo dices a alguien que lo quieres? Te propongo tres modos diferentes y creativos:

1º Necesitamos folios u otra cosa para dibujar corazones, tantos como deseemos. Si son de color rojo estupendo, pero si son blancos los coloreamos de color rojo. Ahora, pensamos en personas a las que queremos y escribimos en esos corazones «Mensajes secretos» de amor. Una palabra, una frase, un te quiero, etc… por un lado del corazón y por el otro el nombre de la persona a la que va dirigido. Cuando los tengamos todos los pegamos o colgamos en un lugar común y cada uno recoge sus corazones (Lo ideal es que todos escriban algo a todos) Terminado el juego compartimos con los demás quiénes han sido los que han escrito cada corazón y lo agradecemos con un gesto. Si lo hacemos solos enviamos una foto del corazón a la persona a la que va dirigido por algún medio digital.

2º ¿Recuerdas la película cadena de favores? Pues esta actividad consiste en algo parecido, pero la cadena será de gestos de cariño y amor. Como si se tratase de un amigo invisible, durante un tiempo vamos a sorprender a alguien con un detalle, una nota, un regalo, etc. simplemente para decirle «Te quiero» y esa persona tiene que hacer lo mismo a otra, así hasta que queramos. Utilicemos la imaginación y la creatividad para que resulte un juego muy divertido y sobre todo nos acerque al cariño de los demás.

3º Esta última actividad tiene dos partes. La primera es confeccionar con mucha creatividad, tarjetas al modo de las tarjetas de visita a todo color, decoradas y personalizadas. Hacemos tres modelos:

  • La primera es con un GRACIAS y una frase de agradecimiento.
  • La segunda con un PERDÓN y una frase de disculpa.
  • la tercera con un LO QUE NECESITES y una frase de ofrecimiento generoso.

Cada uno tienen un juego de las tres tarjetas que entregará a alguien cuando lo crea conveniente o necesite hacerlo como un gesto de cariño y amor. Este juego no tiene porque terminar, las tarjetas irán pasando de unos a otros todo el tiempo que queramos hasta lograr que se convierta en un hábito sin necesidad de tarjetas.

Amar es acción, energía y expresión que requiere voluntad y mucha sinceridad con nosotros y los demás.

COMPARTE
  • 4
    Shares

¡ALÉGRATE!

En este tiempo te regalo algunas herramientas para aumentar la alegría. La alegría es activa, inquieta, curiosa y explosiva en muchas ocasiones. Cuando sentimos la alegría la expresamos sin dificultad y es muy contagiosa. Es una emoción que surge ante acontecimientos favorables que conectan con nuestro ser más interno y profundo. Buscar lo que nos alegra y evitar, en lo posible, aquello que nos influye de manera negativa, hará que seamos personas más alegres y nos facilitará la vida en muchísimas ocasiones porque los beneficios que obtenemos de estar alegres son innumerables. La alegría es la emoción de la proactividad, del perdón, de las gracias, de la despreocupación y de la autoestima alta.

Tenemos que recordar que la alegría no es la emoción más importante, no tenemos que estar constantemente alegres, porque las demás emociones perderían la importancia que tienen en nuestra vida y son igual de necesarias para una vida emocional sana. Lo que realmente buscamos es ser felices y la felicidad va mucho más allá de la alegría y se trabaja todos los días de nuestra vida.

COMENZAMOS: Con estas actividades vamos a intentar alegrar nuestros días con pura práctica y acción.

1º La primera actividad la puedes hacer individual o en grupo, lo importante es buscar la manera de alegrarnos y vivir momentos que nos hagan crecer en felicidad. Se trata de hacer una lista de las cosas que te alegran la vida, por muy pequeñas que sean, no importa, simplemente deja que tu mente y tu corazón se unan para buscar todo lo que te hace feliz.

  • Esta lista la haces bonita, a modo de collage lleno de color y dibujos o imágenes, será el «Cuadro de tu alegría»
  • Ahora escoge alguna de ellas y ponla en práctica, haz un calendario para ir realizando las demás.
  • Y lo más importante COMPARTE esa alegría con los demás y serán doblemente feliz.

2º Para ser consciente de que necesitas motivación vas a confeccionar un dispensador de sonrisas. En un folio en horizontal, la parte de abajo la cortamos en pequeñas tiras de unos 3 cm y dibujamos sonrisas y toda la parte de arriba del folio la decoramos con motivos alegres. Cada vez que notes que necesitas motivarte coge una tira y SONRÍE o si notemos que alguien está perdiendo la alegría o necesita recuperarla le pedimos que coja una de las tiras y SONRÍA. Hacemos tantos folios como creamos conveniente, eso sí, decorados con c¡mucha creatividad.

3º «Las pequeñas alegrías de la vida» Solo o en los demás, Vas a revisar al final del día todas las cosas que has hecho centrándote en los momentos que consideres que han sido alegres o divertidos, al menos 5 ó 6. Lo llamaremos «Mi horario de las alegrías» especificando la situación, momento…comenzando por la hora escribir qué es lo que sucedió para sentir alegría, qué pasó, dónde, con quién… verás que no ha estado muy mal este día y si no logras hacer la lista de 5 ó 6 ponte como reto conseguirlo al día siguiente. Verás como vas mejorando la alegría día a día.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir.

COMPARTE
  • 4
    Shares

TIEMPO PARA EL SILENCIO

Algunas herramientas emocionales que nos pueden ayudar estos días y siempre son las que tienen que ver con el silencio. ¿Por qué no aprovechar este tiempo de confinamiento para hacer silencio? Exterior, pero sobre todo interior. Es bastante difícil mantener silencio en nuestras vidas, ni siquiera para los que nos ha tocado estar solos . El silencio tiene muy mala fama y lo consideramos incluso incómodo; y no debería ser así. Necesitamos el silencio para aprender a vivir, sentir y valorar nuestra vida. En un mundo lleno de ruido y distracciones, nuestro cerebro y nuestra vida se llenan de ellos y no nos permitimos comprobar los beneficios que obtendremos si somos capaces de silenciar nuestros pensamientos y sentimientos y descansar, eliminar tensiones, tranquilizar nuestra mente, estar atentos a lo importante, ser conscientes o simplemente estar presentes.

Aprender a mirar y mirarnos desde el silencio y en silencio es una tarea para toda la vida y para cada uno de nuestros días, es conectar con la brújula interior que nos orienta y facilita nuestro ser en el aquí y el ahora. En silencio descubrimos lo esencial y lo que realmente merece la pena. Guardemos silencio.

COMENZAMOS: Nuestro reto es descubrir la forma de permanecer en silencio interior. Callar y escuchar, sentir y descansar. Tenemos que preparar un lugar, un espacio en casa, será nuestro rincón del silencio al que iremos cada vez que necesitemos parar, callar, descansar. Decora el lugar de manera acogedora y cómoda, con velas, cojines, etc. Te ofrezco estas herramientas para trabajar el silencio:

1º Ya lo conocemos, es la técnica de relajación concentración que planteé hace unos días y que es la actividad 1 de mis manuales emocionales. En esta ocasión, sigamos estos pasos, si lo hacemos con otros, uno puede hacer de guía del ejercicio, pero realmente lo importante es hacer silencio.

  • Vas a intentar hacer silencio durante al menos 15 minutos disfrutando al máximo del momento. Si lo hacemos con los más pequeños comenzar por unos pocos minutos y con el tiempo ir aumentado el tiempo.
  • Comienza sintiendo la respiración y haciéndola cada vez más lenta, profunda y tranquila.
  • Una vez sereno y relajado, sé consciente de tu postura, de tu cuerpo, recorre con la mente cada una de las partes de tu cuerpo comenzando por la cabeza.
  • Lento y sin agobio, sin tensión, guarda silencio; escucha a tu cuerpo, a tu mente y a tu corazón. Disfruta en SILENCIO..

El juego del silencio. Consiste en pintar mandalas. Buscamos diferentes mandalas y vamos a dedicar un buen rato (Entre 15 y 20 minutos) a, en total silencio, pintar y decorar un mandala. Seamos totalmente conscientes del momento, de los sonidos, del espacio y el entorno…disfrutar del silencio. El juego consiste en ver quién aguanta más tiempo en silencio, si lo hacemos solos poner un tiempo y repetir tantas veces como sea quiera. Si lo hacemos con otros, en total silencio y por turnos vamos pasando un mandala para que uno lo pinte durante un minuto y se pasa al siguiente, el resto observan en silencio. Sentir el silencio. Colocamos los mandalas en lugares visibles para recordar la importancia del SILENCIO.

3º Para los que celebramos y vivimos la Semana Santa, dediquemos algunos ratos a lo largo del día para:

  • Hacemos la propuesta primera de relajación.
  • Una vez tranquilos y seremos, vamos a meditar sobre el sentido del día con la ayuda de las lecturas o algunas reflexiones que podemos encontrar y después hacer SILENCIO.
  • Leer el Evangelio del día y hacer SILENCIO.
  • Hacer oración-contemplación en total silencio frente a una Cruz o imagen y hacer SILENCIO.
  • Cualquier otra actividad que nos ayude a estar en silencio y a hacer SILENCIO.

Lo verdaderamente importante es VIVIR y SENTIR el SILENCIO para ser y estar mejor. Que no nos de miedo, el silencio es reparador y necesario en nuestras vidas. Busquemos tiempos, espacios y momentos a lo largo de estos días para estar en SILENCIO.

Cuanto más aprendamos a estar en silencio, menos serán los ruidos que nos alejen de nuestra felicidad.

COMPARTE
  • 4
    Shares

…O NOS HACE MÁS FUERTES

Con esta herramienta mejoraremos nuestra capacidad de superación con la ayuda de los demás. ¿Qué nos sucede cuando pasamos malas rachas, cuando parece que todo nos sale mal o la situación nos desborda? ¿Qué hacemos ante la desesperación ante algunos acontecimientos imprevistos? O, mejor dicho, ¿cómo nos sentimos? Sentir lo que nos sucede es necesario y expresarlo, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que sentimos y los comportamientos que nos genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos da esta experiencia y aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro.

La negatividad como tal no es mala, es necesaria en algunos momentos de nuestra vida. Aunque en estos momentos veamos todo muy negro y triste, es normal, el problema es ser negativos por costumbre, porque nos hace encerrarnos en nosotros mismos y perder la correcta visión de la vida, de las circunstancias y de lo que somos. La negatividad nos hace egoístas, pasivos y miedosos transmitiendo emociones negativas a los demás.

Tenemos la obligación de hacer mejor la vida de los demás, y digo obligación porque es la única manera que tenemos de vivir estas circunstancias especiales que estamos viviendo, si no somos capaces de contagiar positividad, alegría, fuerza, ganas de vivir a los que nos rodean. Observamos a nuestro alrededor a muchas personas que necesitan en este momento un empuje a su vida, una dosis de energía y vitalidad para seguir adelante, y ahí es donde entramos nosotros.

COMENZAMOS: trabajaremos varias actividades que nos faciliten acrecentar nuestra capacidad de resiliencia en estos momentos.

1º La primera propuesta es un juego de continuar la frase: «Dime cómo te sientes…» solamente un sentimiento. Lo pensamos ¿Por qué lo siento? ¿Para qué lo siento? ¿Cómo me afecta? ¿Cómo afecta a los demás? y lo expresamos con nuestras palabras, recomiendo que se haga por escrito en el diario de sentimientos. Y lo repetimos otra vez «Dime cómo te sientes…» con otro sentimiento, así las veces que queramos. Al final respondemos ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito? Si lo hacemos en grupo, guardamos turno y expresamos el cómo nos sentimos para que los demás. Uno pregunta al otro: «Dime cómo te sientes…» y el otro responde, sin explicación, simplemente lo dice. El resto no juzgamos, ni opinamos, simplemente escuchamos…después de una ronda o dos, hacemos un momento de puesta en común para comentar el cómo nos hemos sentido realizando esta actividad y ofreciéndoles a los demás nuestra comprensión y cercanía. Si los sentimientos son positivos dar las gracias. Se pueden buscar tantas variantes como nuestra creatividad nos inspire.

«Si crees que puedes puedes» En estos momentos tenemos que poner a trabajar todas nuestras habilidades, talentos y recursos personales para vivir esta experiencia de cuarentena de manera positiva y compartir con los otros lo que soy y tengo. Durante un tiempo vamos a pensar el qué puedo hacer para alegrar, motivar, ilusionar, animar…a nosotros mismos y a los demás. ¿Qué podría hacer para estar mejor? ¿Qué podría hacer para hacer que los demás estén mejor? Si estás solo, piensa el cómo puedes compartirlo con los demás y pon fecha y hora para hacerlo y a las personas con las que lo compartirás. Si estamos en grupo decidimos una fecha y una hora para hacer un «festival de emociones» donde cada uno presentará a los demás su habilidad. Se puede hacer a modo de concurso «Got talent» para hacerlo más divertido.

3º Aprender a colaborar. Vamos a revisar y observar cómo somos y nos comportamos cuando tenemos que hacer algo junto a los demás y buscar aquello en lo que tenemos que mejorar y lo que tenemos que afianzar. Es una redacción, que podemos hacer en el diario de sentimientos de la cuarentena, en la que con todo detalle me veo trabajando, colaborando, haciendo algo con otros, en casa, en el grupo, en el trabajo… y sacar conclusiones sin juzgar, estamos siento conscientes de algunos aspectos de nuestro ser con otros que quizá tengamos que mejorar. Si lo hacemos en grupo, vamos a buscar una tarea que podamos hacer juntos y que cada uno tenga que aportar algo que sin ello los demás se verán afectados (Poner la mesa, la limpieza de la casa, ordenar algo, etc…)

4º Una actividad muy divertida y creativa es el folio giratorio:

  • Necesitamos una cartulina o folio grande y material de escritura suficiente para todos.
  • Se plantea el tema, idea central.
  • Por turnos y en silencio se va escribiendo o dibujando alrededor de la idea central todo lo que le sugiera el tema continuando lo que ha escrito la persona anterior.
  • Uno puede hacer de moderador y cuidar de que se respeten los turnos y el tiempo para cada uno de ellos, no más de un minuto. Cuanto más color y creatividad mejor. Como sugerencia, cada miembro del equipo puede utilizar colores propios para saber quién puso el qué.
  • Los posibles temas son tantos como queramos, cuando lo consideremos oportuno y para cualquier asunto de interés del grupo: normas, ideas previas de un tema, texto narrativo, solución de un conflicto, propuestas de trabajo, etc.
  • Una vez que se terminen los turnos que estimemos convenientes, se debe sacar una conclusión o resumen de lo que tenemos y exponerlo en un lugar visible.

Aprender a superar las dificultades de la vida expresando lo que sentimos, compartiendo nuestras dones y siento con otros nos hace más resilientes

COMPARTE
  • 4
    Shares

UNA VIDA CON ALEGRÍA

Cuatro herramientas para trabajar la alegría como la emoción básica imprescindible para poder seguir adelante con una actitud positiva, sobre todo en momentos complicados y difíciles. Sonriamos mucho, alegrémonos por cada experiencia y, sobre todo, no nos dejemos arrastrar por el pesimismo y el desánimo que nos rodea habitualmente. La alegría nos abre a una forma de ver y entender la vida que nos cambia el modo de ser. ¡Qué poco trabajo cuesta ser personas que generemos un buen clima en los espacios en los que nos movemos! No significa que tengamos que ser falsos; simplemente que nadie se merece aguantar nuestros malos rollos y enfados personales. Se trata de que, en vez de crear malestar o incluso agresividad, utilicemos nuestro estado de ánimo como herramienta de comunicación y lo expresemos propiciando que los demás, no solo sean más comprensivos, sino también, que en algún momento sean divertidos. Por eso lo de sumar, aportar incluso nuestros días «plof» a la convivencia de estos días.

La alegría es casi imposible ocultarla y su expresión más evidente es la sonrisa que nos ayuda a estar bien y nos equilibra todas las emociones, desintoxica de los malos rollos y, además, es muy contagiosa. La sonrisa es esencial en nuestra vida, sobre todo en circunstancias como en las que nos encontramos. Cuando sonreímos transmitimos a los demás la señal de cercanía y proximidad que nos ayuda y facilita para comenzar un diálogo más personal y sincero con el otro, ayudándole a estar mejor y sentirse mejor en algunos momentos complicados o difíciles de su vida.

COMENZAMOS: Esta actividad nos puede funcionar muchos días y nos ayudará a levantar nuestro ánimo y el de los demás, los que están con nosotros y los que se conectan habitualmente.

1º La primera actividad es hacer en un folio, cartulina, etc. una composición con todo tipo de materiales sobre todo lo que nos causa alegría en nuestra vida, lo hacemos de manera creativa y motivadora, individual (Luego lo podemos compartir) o en grupo, de los dos modos esa obre de arte hay que exponerla.

2º Se trata de bailar. Esta actividad es mejor hacerla en grupo, pero si estamos solos nos podemos grabar o hacer un directo. Tenemos que evitar la vergüenza y dejarnos llevar. Es una actividad divertida y para pasarlo muy bien ¿Te atreves? Lo primero es hacer una buena selección de música, cuanto más variada y disparatada mejor. Ponemos la música a todo volumen y ¡cantamos! No importa que no sepamos del todo la letra o que esté en otro idioma, lo importante es que cantemos con todas nuestras ganas y poco a poco comencemos a movernos, a expresarnos, a ¡BAILAR! e interactuar con los demás. Sonríe, sonríe, sonríe…

3º Vamos preparar una “Batalla de chistes” Lo primero, como propuesta, es que comencemos a reír a carcajadas y si estamos en grupo mejor, notaremos como se contagia la risa. Una profunda inspiración y sé consciente de cómo te sientes en este momento, ¿verdad que mucho mejor? Comenzamos la actividad dedicando un tiempo para recopilar chistes entre todos en un tiempo determinado. Trascurrido este tiempo, nos enfrentaremos por equipos para ver cual provoca más risas a los demás. No se trata solo de los chistes, sino que cómo se cuentan, la comunicación no verbal es importantísima. Si estás solo, graba los chistes y envíalos a los que lo van a hacer contigo o simplemente para alegrar el día a alguien.

4º Una actividad sorprendente, una fiesta de disfraces con regalos. Tenemos que pensar en la temática o si es libre, en el lugar donde la vamos a celebrar, la decoración, la música, la comida, etc. no celebramos nada en concreto pero si mucho en general. Para la fiesta cada uno buscará algo para regalar o lo confeccionamos con creatividad para envolverlo en una caja de regalo. dentro, además del regalo,. habrá una nota con un mensaje positivo, motivador y alegre. Nos preguntamos ¿Qué me gustaría que alguien me dijera hoy para alegrar el día? el día de la fiesta sin que nadie lo vea colocamos en el lugar de la fiesta todos los regalos y cada uno recoge uno, lo abre y lee el mensaje que ha recibido ¡Sorpresa! Ese regalo y este mensaje es para ti. Guárdalo en un lugar visible para que cada vez que lo necesites puedas recurrir a él y motivarte.

Sonriamos mucho, pongamos buena cara al mal tiempo y nunca dejemos de reír. Una sonrisa de más de diez segundos nos hace sentir bien y más positivos.

COMPARTE
  • 4
    Shares

RECONOCIENDO EMOCIONES

La herramienta emocional con la que aprenderemos a vivir con serenidad y justo equilibrio lo que nos sucede es la de reconocer lo que sentimos y lo que sienten los demás para dar la importancia que se merece a las emociones, porque son las que mueven nuestras vidas, las que nos impulsan o paralizan, las que nos dicen el qué está sucediéndonos. Conectar el corazón con nuestra mente, escuchar a nuestros sentimientos nos dará muchas pistas de cómo vivir muchas situaciones de nuestra vida.

¿Hemos dedicado un momento en estos días para preguntarnos cómo estamos? ?Qué nos sucede cuando pasamos momentos complicados y difíciles? Sentir lo que nos sucede es necesario, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que siento y los comportamientos que genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos está dando esta experiencia para aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.

Por último, no basta con saber lo que sentimos, además, hay que aprender a expresarlo. Recordemos que muchas de las interpretaciones que hacemos sobre lo que sentimos o sienten otras personas son meras aproximaciones porque estamos muy influenciados por nuestras creencias y percepciones del momento. No es algo sencillo expresar sentimientos, y mucho menos que los demás los entiendan.

COMENZAMOS: Te invito a coger tu diario de sentimientos «especial cuarentena» y dedicar un buen rato a la primera pregunta. Después de este momento realizamos la actividad. Si estamos solos tendremos que quedar con alguien por teléfono, videoconferencia o directo de alguna red social, si estamos en grupo o familia será más sencillo.

1º Lo primero es que de manera personal (utiliza el diario de sentimientos) hagas un ejercicio de memoria. A modo de carta escribir todas las cosas que has hecho con otros durante los últimos días fijándonos en los detalles.
• ¿Qué hiciste? ¿Con quién estabas? ¿Dónde?
• ¿Qué sentimientos surgieron? ¿Cómo lo sentiste?
• ¿Con qué te quedas de este momento?
• ¿Fue importante para ti?
► Simplemente deja que tus recuerdos te ayuden a visualizarte junto con otros y, sin juzgarte, ver cómo eres socialmente.
• ¿Qué mejorarías? ¿Qué harías de manera diferente?
• ¿Qué podrías hacer para mejorar? ¿Qué necesitas?

¿Te entiendes? ¿Te entienden?

2º Esta actividad necesita que cuentes con la ayuda de otros, de manera presencial u online. Vamos a ver si somos capaces de expresar lo que sentimos y que los demás lo entiendan.
– Necesitas preparar la actividad buscando emojis o utilizando los del whatsapp.
– Cada uno escogerá 2 ó 3 emojis y por turnos, solamente con gestos y expresiones corporales, los otros tienen que adivinar la emoción que intentas expresar (solo se permiten dos intentos).
– Al terminar, es otro quien hace el ejercicio. Una actividad divertida y que nos obligará a esforzarnos para expresar sentimientos.

Nos preguntamos:

  • ¿Cuántas emociones he adivinado?
  • ¿Por qué?
  • ¿Cómo lo ha hecho el que las interpretaba?
  • ¿Es sencillo expresar lo que sentimos?

Por eso es tan importante expresar lo que sentimos y si no sabemos lo que es busquemos ayuda. Siempre hay que preguntar ¿Qué sientes? ¿qué puedo hacer por ti o qué puedes hacer por mi? ¿Qué nos falta, qué necesitamos ¿Qué cambiaríamos si se plantea la misma situación?

3º Nos comprometemos con los demás a comunicar de manera asertiva, es decir, sin tensión ni amenaza, sin miedo ni vergüenza, lo que sentimos para evitar malos entendidos, enfados y conflictos. Utiliza la creatividad y confecciona un «contrato» donde todos firmen este compromiso. Ya me contarás qué tal funciona.

Saber lo que sentimos y expresarlo de manara natural nos hace vivir mejor cada situación de nuestra vida

COMPARTE
  • 4
    Shares

MI DIARIO DE SENTIMIENTOS

La gran herramienta para una sana inteligencia emocional es el diario de sentimientos. Escribir lo que nos está pasando estos días de cuarentena, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor esta situación y toda nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. De este modo sabremos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito. Todo está en dejarnos llevar por las emociones y los pensamientos después de un momento de relajación, concentración, meditación… y escribir, escribir, escribir… Sin censurarnos ni preocuparnos por el estilo o la forma, solo escribir y expresarse. Lo tenemos que hacer todos los días a una hora más o menos concreta, muy importante poner siempre la fecha. Este trabajo nos servirá porque ponemos en palabras el cómo estamos de manera objetiva y lo relacionamos con nuestra vida y nuestros actos. Es volver a“vivir”ese sentimiento y reconocernos, para poder gestionar mejor nuestra vida emocional y seguir adelante. Este diario será única y exclusivamente para estos días y nos ayudará en el futuro a entender y comprender muchas cosas que en este momento lo tenemos muy claro y son causa de inquietud e incluso angustia. Mi recomendación es que cuando realicemos o estemos en situaciones especiales: viaje, retiro espiritual, vacaciones, etc hagamos un diario para ese momento.

COMENZAMOS: Los que ya están trabajando con esta herramienta les será muy sencillo el trabajo que propongo. Necesitamos un cuaderno o hacemos una nosotros mismos con folios y cartulina o cualquier material que tengamos a mano, cuanto más creativos mejor. Hay que preparar el diario con las preguntas fijas contestando como mínimo la primera, la tercera y la última, aunque recuerda que son solamente una guía para expresarte, pero tienes la libertad absoluta para escribir y desahogarte todo lo que quieras.

  • ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? Lo explico al máximo: dónde lo siento, cómo lo siento, cómo afecta a mi vida…
  • Algo bueno y algo malo que me ha pasado. Algo a alguien que no quiero olvidar.
  • Un plan, algo que me motive y anime.
  • Un momento en el que he perdido el control, qué pasó, que he hecho para solucionarlo
  • ¿Qué necesito en estos momentos para estar del 10? ¿Qué puedo hacer para lograrlo?
  1. Dedica un momento a relajarte y concentrarte. Utiliza la respiración como medio para lograrlo. Ya te he enseñado a relajarte, pues practica.
  2. Sin prisa leemos las preguntas para comenzar a hacer memoria y traer a este momento los sentimientos que han ido apareciendo hasta este momento.
  3. Comienza a escribir, recuerda poner la fecha. Sin censura y con todo detalle, al principio cuesta un poco, pero con el tiempo vamos adquiriendo la capacidad de hacerlo como algo normal.
  4. Decora, subraya, pinta, etc… el texto una vez que lo hayas escrito, de este modo te servirá para hacerlo más bonito y repasarás lo que has escrito.
  5. Cada dos o tres días relee lo que escribiste en días anteriores para ver si tu estado emocional va mejorando.
  6. Sobre todo disfruta de la actividad. Si lo hacemos con otros se puede compartir algunas de las cosas que hemos escrito y si es con los más pequeños, preparemos dibujos, emojis, etc. que expresen el cómo están y que pinten, decoren, creen.

Escribir lo que sentimos nos ayuda a conocer y explorar nuestras emociones y pensamientos sin censurar ni juzgar y comenzamos a vivir más conscientemente

COMPARTE
  • 4
    Shares

SÉ CREATIVO

Una de las herramientas para ser emocionalmente competente es la creatividad, ¿por qué? porque es con el pensamiento creativo como avanzamos y mejoramos, es con creatividad como buscamos soluciones a algún problema y no nos quedarnos con lo primero o lo de siempre, sino buscar todas las posibilidades. En estos días tenemos que trabajar, desde la creatividad, todas nuestras capacidades, habilidades, recursos personales, cualidades y experiencia de vida para no perdernos en la rutina y el aburrimiento. Seamos originales y flexibles y arriesguémonos a hacer cosas nuevas o, por lo menos, de forma diferente.

Nos hemos acostumbrado a hacer y seguir unas pautas y normas de conductas y comportamientos en nuestra vida y cuando llega un momento o situación totalmente distinta y que nos rompe nuestra rutina no sabemos qué hacer ni cómo hacerlo. Por eso es ten importan el pensamiento creativo en estos momentos, porque nos hace percibir de manera diferente la realidad, porque la vemos desde una nueva óptica y nos abre la mente y sentimientos a otras realidades posibles.

COMENZAMOS: Desde hoy mismo vas ha hacer un ejercicio de curiosidad: pregúntate por las cosas que haces, piensas, crees…

  1. Piensa en alguna actividad que realizas y no te gusta nada, es muy tediosa o incluso te disgusta hacerla. ¿Ya la tienes?
  2. Ahora lo contrario: Piensa es esas actividades o tareas que te encanta hacer y te motivan.
  3. Muy bien, la creatividad consiste en mezclarlas, es decir,
    ¿cómo hacer las primeras más motivadoras con la ayuda de las segundas?
  4. Piensa en lo que te proporcionará este simple ejercicio; simplemente un cambio de manera de realizar esta tarea puede ser la solución.

Otra actividad posible para estos días y para siempre, es crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana.
Podemos preparar las frases, imágenes, etc., un día e ir poniéndolos
todos a modo de planing semanal o ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengamos, lo importante es dedicar un momento del día para pensar en un mensaje motivador y decorarlo al máximo (Que esta actividad se muy creativa)
Si lo hacemos con otros o en familia, buscamos un momento para que cada uno piense una fresa, un mensaje, etc. lo decore y lo comparta con los demás poniéndolo en un lugar visible.

Por último, hagamos un cuaderno de bitácora con fecha, escribiendo todo vamos haciendo de manera creativa a lo largo del día, la semana: con sus pensamientos, acciones, sentimientos, etc. Es una forma de visualizar todo lo que somos capaces de hacer con imaginación y muchísima creatividad.

Además de todo lo que se nos ocurra para potenciar esta herramienta tan importante como es la CREATIVIDAD.

Veamos todas las posibilidades, no nos quedemos con el primer pensamiento e idea. Seamos creativos.

COMPARTE
  • 4
    Shares

PARAR PARA SENTIR, ENTENDER Y COMPRENDER

La actitud positiva como base de nuestra experiencia emocional, planificar para no perdernos en el camino y ahora, RESPIRAR, herramientas emocionales que nos facilitarán vivir de otro modo algunas situaciones complicadas. Se trata de parar y sentirnos. Parar para entender y comprender, para mirarnos y mirar el cómo estamos, cómo nos sentimos y decidir. No se trata de desconectar, sino de dedicarnos un tiempo para nosotros mismos. Al contrario, nos ayudará a conectar con nuestro yo más profundo y a descubrirnos.

La mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos es la “meditación”, porque disminuye nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

COMENZAMOS: A lo largo de estos días busca un espacio, un tiempo, un lugar para parar, descansar y simplemente estar. Lo podemos hacer solos o con otros y que alguien dirija el ejercicio.

  1. Tenemos que querer realizar esta actividad, desear parar y simplemente respirar. Si lo vamos a hacer con otros tenemos que pedirles que lo hagan lo mejor posible. Se aprende haciendo, practicando y con el tiempo. Paciencia y más paciencia.
  2. Acomoda un lugar en tu casa con alfombras, velas, cojines, etc. y si no es posible, decora un poco el espacio y lo realizas sentado en un silla.
  3. Con música de relax o sin música, sentados o tumbados colocamos las plantas de los pies bien pegados al suelo, son nuestra toma de tierra. Espalda recta, cuello sin tensión y mandíbula inferior suelta para que la lengua se coloque en el interior de nuestra boca sin tensión. Cerramos lo ojos y sin prisa, sin agobio comenzamos a ser conscientes de nuestra respiración para hacerla poco a poco más lenta y profunda, que nos tranquilice y serene. Dedica el tiempo que necesites.
  4. Colocamos los codos pegados al cuerpo y ponemos las palmas de las manos una frente a la otra como si sujetáramos un balón. Las manos sin tensión. En el caso de estar tumbados lo mismo, pero con los codos en el suelo. Nos concentramos en el punto central de la palma de las manos durante un buen rato sintiendo ese punto central y muy despacio, sin apenas movimiento iremos acercando las manos hacia nuestro pecho, nuestro corazón. Cuando lleguemos simplemente nos quedamos, disfrutamos del momento, de la paz y la quietud. Y descansa, goza del instante, del momento.
  5. Nos estiramos, desperezamos, bostezamos y abrimos los ojos. Es el momento para hacer el diario de sentimientos ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito?….y todas las cuestiones que desees escribir y describir. Podemos decorar el diario con dibujos, emijis, etc y si lo hacemos con otros, compartir algunas de las cosas que hemos escrito.

A practicar y a vivir con intensidad estos momentos de parar y respirar.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida, nuestros sentimientos y pensamientos. Parar y sentir

COMPARTE
  • 4
    Shares

ORGANIZA TU DÍA

Continuamos trabajando la inteligencia emocional con una herramienta que nos viene muy bien en estos momentos: PLANIFICAR. En muchos momentos será necesario hacer un horario para que el tiempo esté lo más ajustado a las tareas, pero en lo emocional prefiero hablar de hacer planes, sin hora, simplemente es hacer una lista de las posibles tareas y actividades que podemos hacer en una jornada. Si las hacemos todas, bien, pero si no se logra, no pasa nada, lo importante es tener opciones para no caer en el aburrimiento o la pereza. Es cierto que la improvisación y la aventura son necesarias en muchos momentos de nuestra vida, pero cuando no hay otro remedio, necesitamos un buen plan.

COMENZAMOS: Lo primero y fundamental es que no hagas esta actividad como una tarea, mas bien como una propuesta. Tenemos que tener tiempo para todo, también para estar en el sofá sin hacer nada.

Los pasos para una buena planificación:

Lo primero es preguntarnos:
• ¿Qué tareas o actividades podría hacer hay?
• ¿Cuál podría ser nuestra misión para hoy?
• ¿Necesitamos ayuda de algo o alguien?
• ¿Qué cosas podemos dejar para más adelante?
• ¿Cuántas tareas podemos hacer en un día, en una semana, en un mes…?
► Si trabajamos con otros, enseñar a planificar es imprescindible.
► Debemos tener un método de planificación personalizado y acorde con nuestra forma de ser y trabajar, Eso sí, que la planificación sea una lista de tareas o actividades posibles, pero no obligatorias, porque si lo tomamos como algo obligatorio y no lo hacemos, nos generará mucha frustración y desánimo. Dediquemos unos minutos cada día para organizarnos y tener claro en qué centramos nuestro tiempo y energía.
► Un ejemplo:
• Hagamos una lista de las tareas que podemos que realizar.
• A cada tarea, asignémosle un color según nuestro interés, necesidad, urgencia, etc. Esto lo podemos hacer en una pizarra, un folio, etc. seamos creativos y disfrutemos haciendo esta actividad, si es en grupo mucho mejor.
• Miremos el tiempo que necesitamos para cada actividad. Pensemos cuáles de todas las tareas nos apetece hacer más.
• Por último, hagamos la planificación de las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que nos motiven porque nos gustan y las de ocio y juego. Buscaremos también las de descanso y relax. Veremos cómo es mucho mejor trabajar con un plan.

► No olvidemos nunca que debemos ser muy creativos y flexibles y que no siempre podemos controlar todo; tampoco nuestro plan de trabajo.

Al finalizar la jornada es necesario hacer revisión de nuestro plan del día y decidir si queremos repetir alguna de las tareas otro día y cuales no.

COMPARTE
  • 4
    Shares