VIVIR DESDE NUESTROS VALORES

Llevar una vida acorde con nuestros valores nos hace ver el mundo de otra forma. Los valores son lo que más importante de nuestra vida, la esencia, lo auténtico, lo que nos hace ser nosotros mismos, nuestra esencia y núcleo. Cada uno de nosotros entiende , vive y siente los valores de una manera muy personal, porque, aunque el «valor» es universal, el significado cambiará según la importancia que le demos cada uno.

Por los valores nos movemos, cambiamos, decidimos quién queremos ser. Conocerlos y clasificarlos se convierte en una prioridad para entender nuestro modo de ser, sentir, pensar y actuar. Si queremos llegar a ser felices y plenos se hace totalmente necesario que busquemos cuales son los valores que mueven nuestra vida, los que nos dan sentido y nos hacen ser mejores personas.

Los sentimientos están muy ligados a nuestros valores. Cuando conectamos con nuestros valores, estos, despiertan las emociones que están asociadas a ellos y se crea una conexión total donde todo lo que ese valor significa para nosotros nos hace sentirnos de un modo u otro. Cuanto más profundicemos en crear un buen sistema de valores que conforme nuestra identidad, antes podremos actuar tal y como realmente somos, con coherencia de vida, con principios que delimitarán la importancia de cada aspecto concreto de la vida. Son los valores los que nos impulsan al compromiso y los que hacen que seamos la mejor versión de nosotros mismos y cuando realmente nos sentimos conectamos en profundidad con lo que realmente nos importa en la vida todo tiene sentido y las decisiones las tomamos con la certeza de estar haciendo lo que realmente tenemos que hacer.

Solo si conocemos nuestros valores construiremos la persona que queremos ser, y ya puestos… ¡el mundo que queremos!

PROPUESTA DE TRABAJO: Lo primero y principal es que trabajes para conocrer y reconocerte desde tus valores, por eso, te propongo estas actividades:

  1. Identifica tus valores, los esenciales, los troncales en tu vida. Esos que “sí o sí” tienen que estar para que todo encaje:
  • Los VALORES: ¿Qué es un valor?

«Es una cualidad, condición, o estándares que son deseables e importantes, coinciden con las nociones que tenemos acerca de lo que es justo y bueno». Los valores se relacionan con:

  1. El tipo de persona que eres
  2. Las metas, aspiraciones y conductas que tienes
  3. Con la calidad de tus relaciones presentes y futuras
  4. Los eliges libremente, pero responsablemente
  5. Los llevas contigo todo el tiempo y los demuestras en tus actos
  6. Hacen que te sientas orgulloso de tus actos
  7. Te dan fuerza para actuar cuando no te sientes muy seguro de una decisión
  • ¿Cuáles son los 10 valores más importantes para ti? Da un orden jerárquico a ellos
Valores
    
    
    
    
    
    
  • ¿Cómo andan mis propios valores? ¿Soy confiable? ¿Soy leal? ¿Soy generoso? Pero no solo eso, también debes hacer un ejercicio y cuestionarte ¿Cómo afectamos a los demás cuando no vivo acorde con mis valores?
  • Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud. ¿Cómo los reconozco en mi vida, en mis actos, en mis palabras, en…?
  • Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan tus intereses, sentimientos y convicciones más importantes. ¿Tengo claro que lo que hoy hago o dejo de hacer me marcará mi futuro? Razona tu respuesta desde tu escala de valores.

2. La teoría de los círculos concéntricos («Emociones creativas» actividad 3, «Más emociones creativas» actividad 6 y «Cuando las emociones se hacen creativas» Proyecto 1, práctica 3):

Afrontamos la valoración que tenemos de nosotros mismos. Para ello debemos conocernos: cómo actúo con mis amigos y familia, qué sentimientos tengo hacia la vida, qué valores considero importantes, qué puedo conseguir, qué quiero ser… Es decir, nuestras fortalezas y debilidades para construirnos cada día y sentirnos bien.

Contesta a estas preguntas sinceramente.

  • ¿Cuáles son mis valores principales y que no voy a cambiar por nadie?
  • ¿Cuáles son los hábitos que no permitiré que me obliguen a dejar?
  • ¿Cuáles son mis preferencias más frecuentes?
  • ¿Cómo me definiría?
  • ¿Qué me gusta de mí?
  • ¿Qué cambiaría de mí? ¿Qué estaría dispuesto o dispuesta a cambiar por alguien?

Saca conclusiones.

  • Los valores son los ideales, la personalidad, el carácter…. Son lo más importante, lo que te define y te hace ser quien eres.
  • Los hábitos son las «costumbres» o «rutinas». Son importantes pero no fundamentales; son lo que nos hacen estar en el presente: ir al trabajo o a clase, hacer deporte los domingos por la mañana, ver la tele después de comer, las tareas domésticas, tener algunos gustos gastronómicos…
  • Las preferencias son las cosas que se suelen hacer en el tiempo libre. Por ejemplo: ir al cine o salir de copas. Pueden cambiar a lo largo de nuestra vida porque tiene que ver con nuestros gustos o aficiones, que en muchísimas ocasiones vienen marcados por las personas con las que compartimos muchos momentos de nuestra vida e incluso pueden pasar a ser hábitos.

Según las conclusiones que has visto, recopila y haz ahora tu propio esquema.

Núcleo: valores, principios, ideales… 
Hábitos 
Preferencias 

Ahora saca tus propias conclusiones y escribe una frase en el que te digas el por qué es tan importante conocer y vivir acorde con tus valores y qué tienes que comenzar a hacer ya y qué necesitas

ESTO ES COSA DE SENTIDO DEL HUMOR

Cuando miramos la vida y a nosotros mismos con esa ilusión y alegría que brota desde dentro y que nos hace estar de buen humor, todo fluye y parece que las cosas nos salen mejor, pensamos con más claridad e, incluso, encontramos soluciones a cosas que parecía que no lo tenían. La herramienta más importante con la que contamos es la risa para aumentar nuestro humor. Tenemos que reírnos mucho para no dejar que muchas cosas nos pongan de mal humor. La risa y el buen humor serán nuestros grandes aliados para que, cuando finalice nuestra jornada, podamos decir que ha sido un día increíble. Será ese punto de alegría el que lo hará posible y, sin mucho esfuerzo, mejorará nuestro estado de ánimo, nuestra vida.

Una dosis de buen humor es clave para gestionar bien cada día, porque de todos es sabido que lo importante no son los problemas en sí que van surgiendo, sino el cómo los encajamos. Por eso yo siempre animo a escribir el diario de sentimientos donde plasmar todo lo que sentimos, pensamos y vivimos en nuestro día a día. El diario también nos ayuda a desahogarnos y trasformar nuestros fracasos y errores en verdaderas oportunidades que nos animen a seguir adelante. Siempre con buen humor. Reconocerse en nuestro caminar diario y ver las actitudes con las que nos enfrentamos para ser conscientes de su me tomo las circunstancias y la vida con sentido del humor, con una sonrisa e incluso con la seguridad que no solución nada amargándome, que lo del «al mal tiempo buena cara» no es solo un refrán, es una forma de vivir.

Qué distinto se ve el mundo, la vida y a nosotros mismos con sentido del humor. ¿Hacemos la prueba? Hay que aprender a reírse hasta de nuestra propia sombra.

Debemos trabajar cada día para mejorar nuestro humor e iluminar el mundo con nuestra sonrisa.

PROPUESTA DE TRABAJO: Una serie de actividades para mejorar tu estado de ánimo con la ayuda del sentido del humor y la risa para realizar personalmente y llevarlo al grupo, equipo, clase…:

  1. Si quieres cambiar tu humor, solo tienes que permitirte reírte. Haz el cambio: ¡un mal pensamiento, por una risa! Esta actividad te ayudará a cambiar el rollo negativo, pesimista y oscuro de tu vida. Practica, practica, practica todos o cada uno de las siguientes propuestas para mejorar y estado emocional desde el buen humor:
  • Imprímete una hoja llena de emoticonos de una cara feliz y sonriente. Recórtalos y cada pensamiento negativo o triste que aparezca, coge uno y sonríe.
  • Recuerda algún momento feliz, aquel en que no parabas de reír. Si tienes Whatsapp, Facebook, Instagram, etc., mira las fotos en las que estás feliz, divirtiéndote y sonriendo. Son los momentos divertidos que te ayudarán a sentirte mejor y darte ese punto de alegría que necesitas. Sonríe. y recuerda cómo estabas y qué estabas haciendo. Qué pensabas, qué sentías … sonríe
  • Jamás justifiques tu mal humor y si es otra persona la que te lo provoca, menos todavía. No merece la pena amargarse por algo o alguien. Sonríe.
  • Envía un mensaje, llama a alguien y, si es posible, hazte un selfi divertido y envíalo a alguna persona que sabes que sonreirá. Piensa en su reacción y sonríe.
  • Haz una lista, aunque sea mentalmente, de todo lo bueno que te ha sucedido y verás cómo es más lo bueno y agradable que lo malo y sonríe.
  • El mal humor surge por cosas “de antes” o “de después”. Pues vive, disfruta plenamente el presente: respira profundamente, ponte perfume, baila, canta, escucha tu música, sal a caminar, come algo que te apasiona, llama a alguien y dile lo que lo quieres, etc. Vive ahora y sonríe.
  • Puedes buscar más y mejores cosas: ofrécete a alguien para ayudarle, hacerle compañía, una tarea, etc. El dar tu tiempo y compartir tus habilidades mejora tu estado de ánimo y alegras la vida a los demás. Por eso, sonríe.

2. Se trata de dos actividades en una, pero las puedes adaptar a las circunstancias o realidad en la que las vas a trabajar.

  • Cantar. Te ayudará a segregar endorfinas que, en grandes cantidades, te ayudarán a sentir bienestar o placer. De acuerdo con el psicólogo, Arturo Torres, tiene múltiples beneficios: mejora la respiración, la postura, el sistema cardiovascular, a prevenir la demencia, bueno, hasta tonifica el abdomen. Pues ya sabes, ¡a cantar!
  • Bailar. Es el lenguaje más universal que existe, y es que no se necesitan palabras para expresar emociones. Deja que tu cuerpo se exprese, pon la música que más te guste y déjate llevar, muévete e improvisa. Bailar nos cambia nuestro estado de ánimo, disminuye el estrés porque aumenta los niveles de serotonina y, además, aumenta la inteligencia y previene el envejecimiento cerebral. Pues ¡a bailar! recuerda hacerlo con una gran sonría.
  • Lo ideal es combinar las dos actividades canta y baila. ¡Menudo subidón!

3. La tercera actividad es muy divertida y creativa. la llamaremos «Doblando» Con videos de YouTube o grabados por nosotros mismos a los que les quitamos el sonido. Los visualizamos e inventamos los diálogos, las letras o los comentarios, simplemente con lo que vemos. El resultado es increíble y si lo haces como una competición de varios grupos, mucho más. Verás que muchas veces mejora nuestro doblaje al original. Diviértete mucho con esta actividad.

LO MÁS IMPORTANTE ES SER

A lo largo de nuestra vida obligatoriamente hay que hacerse la pregunta: ¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Nuestro ser nos da la auténtica identidad de quienes somos, por ese motivo es tan importante aprender a ser y desde ahí hacer, pensar, sentir, en definitiva, vivir coherentemente con aquello que realmente somos. La pregunta es ¿Alguien nos enseña a ser? En casa, en el centro educativo, en la iglesia, etc… nos educan , con muy buena voluntad, para ser «alguien» en la vida, pero ¿Qué alguien? esa es la cuestión. Entender que ya somos alguien en la vida es el primer paso, ahora, el siguiente es definir quiénes somos para poder aceptarnos, valorarnos y querernos, mejorar, crecer, cambiar o, simplemente, vivir desde lo que realmente somos para lograr aquello que queremos SER. De este modo pasaremos del ¿Quién digo que soy? al ¿Quién soy? para poder responder a la pregunta ¿Quién quiero llegar a ser? que nos afirme y reafirme en la persona que somos.

Cuando descubrimos la importancia de nuestra identidad, nuestro SER, formaremos un autoconcepto que nos llevará a crear nuestra “autoestima” con todo lo que somos y tenemos, nuestra virtudes y defectos, pero al fin y al cabo, lo que somos y por lo que nos queremos. La autoestima es fundamental para el equilibrio personal y emocional, pero una autoestima sana. Por el contrario, una autoestima mal entendida causa prepotencia y una falsa imagen de nosotros mismos y hace crecer nuestro ego. Tenemos que trabajar mucho para conocernos y reconocernos, cuanto más lo hagamos, más cerca estaremos de lograr una autoestima positiva (Maslow, 1954), para crecer como personas y afrontar las dificultades y los éxitos disfrutando de lo que somos y vivimos. Tenemos que ser capaces de sustituir al “yo crítico” que nos centra en los errores y defectos, por el “yo guía” que busca soluciones y aprendizaje.

Recuerda, debajo de una falsa modestita hay una autoestima muy baja

PROPUESTA DE TRABAJO: Como siempre te invito a trabajar todas estas actividades personalmente e interiorizarlos para después poderlas llevar al ámbito que desees. Pero te pregunta ¿Verdad que no hay mayor regalo que poder ayudar a nuestro alumnado a conocerse, valorarse y descubrir la persona que son y quieren llegar a ser?

  1. El MAPA de mi vida: Se trata de confeccionar un mapa mental con todas los aspectos de mi ser. En el centro pones tu nombre o una foto (Si eres creativo te dibujas) y desde este centro sacamos tantas ramas o brazos como creamos necesario (Familia, trabajo, físico, forma de pensar, sentimientos, ocio, pasiones, logros, etc…) Una descripción de la visión que tengo de mi mismo. Aquí tienes las instrucciones ¿CÓMO HACER UN MAPA MENTAL? NOTA: Si lo haces con niños trabaja con imágenes, dibujos sencillos, pero potentes. Si es con preadolescentes, adolescentes y jóvenes deja que la creatividad fluya y no censures nada.

2. REVISAR LA AUTOESTIMA: Haz una radiografía de lo que eres y piensas de ti desde los diferentes aspectos que has dibujado en el mapa mental. ¿Te atreves?

  • Físicamente: ¿Qué opinas de tu salud, aspecto, cuidado, etc.? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
  • Emocionalmente: ¿Qué opinas de las emociones que predominan en tu vida?¿Las aceptas y gestionas adecuadamente? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
  • Mentalmente: ¿Qué opinas de tus pensamientos, creencias, mie- dos, etc.? Puntúate de la misma manera.
  • Socialmente: ¿Cómo me relaciono con los demás? ¿Cómo actúo en grupo? ¿Qué comportamientos tengo habitualmente? ¿Qué dicen los demás de mí?
  • Si estás por debajo del 6 en alguno de estos aspectos, debes mejorar tu autoconcepto y preguntarte: ¿Qué necesito para mejorarlo?¿Qué puedo hacer?

3. MI YO CRÍTICO

CRÍTICO INTERIORGUÍA INTERIOR
Mete miedo, pero en realidad te quiere ayudar.  Se centra en el error y la culpabilidad. No es una amenaza, en el fondo te está protegiendo.Te hace consciente de lo que realmente necesitas para solucionar el error y aprender de él y te pone en acción.
  • Cazar al crítico
    Sensaciones, sentimientos, distorsiones que te generan tus fallos, errores, etc.
    ¿Qué pensamientos tengo cuando me equivoco, cometo un error, etc.?¿Qué me digo a mí mismo?¿Cuál es mi autocrítica?
  • Separarte
    Reconoce que esa “voz” no es tu esencia, Puede que sea algo mío o no.
    Obsérvate desde fuera y mira si realmente esto es algo propio de ti o solo en esta ocasión. Simplemente es la etiqueta que te pones en ese momento, en esa ocasión.
  • Comprender
    Esto es lo realmente importante: de qué te quiere proteger el crítico con estos pensamientos.
    ¿Qué necesito? ¿Qué emociones estoy bloqueando?
  • Escuchar al guía
    ¿Cómo puedo gestionar esas emociones? Debo cambiar los mensajes Y pensamientos y el lenguaje conmigo mismo y actuar en consecuencia.
    ¿Qué puedo hacer diferente para cambiar los pensamientos y sentimientos negativos? Por ejemplo, cambia la frase que te dice el yo crítico por otra positiva, esto es, en lugar de “soy tonto”, decirte: “no soy tonto, simplemente tengo que aprender más”.
  • Ahora, PONLO EN PRÁCTICA

Conocerse bien es el primer
y más importante paso para poder ser los protagonistas de nuestra vida.

¿QUIÉN SOY YO?

La base de una sana inteligencia emocional y por ende de una vida feliz comienza con un buen autoconcepto, siempre real y en positivo.

Todo empieza conociéndonos a nosotros mismos. Es “el principio de toda sabiduría” como dijo Aristóteles hace más de 2000 años. Nuestra responsabilidad es conocernos para descubrir y valorar nuestra identidad personal, para responder a la pregunta ¿quién soy?. Cuando somos conscientes de nuestro YO profundo, de lo que nos hace ser nosotros mismos, lo que nos diferencia de los demás y nos hace únicos e irrepetibles podemos decir que sabemos quienes somos. Con la teoría de la autodiscrepancia (Higgins, 1987) se nos proponen tres formas de vernos. La real, tal y como nos conocemos y nos han hecho creer que somos. La ideal, esa persona que nos gustaría ser. Y, por último, nuestro yo responsable que nos dice cómo deberíamos ser. La tarea es la de conocernos, reconocernos y valorarnos teniendo en cuenta estas tres visiones de nosotros mismos para responder a la pregunta ¿Quién soy? La respuesta será personal desde la vivencia que tenemos de nosotros mismos, con nosotros mismos y en relación con lo que nos rodea. Ser conscientes de lo que pensamos de nosotros mismos, nuestros hábitos, sentimientos, de cómo nos juzgamos, de lo que somos, de cómo somos y de lo que valemos, soñamos y amamos.

Conocernos para aprender la infinidad de cualidades y habilidades con las que contamos y que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida, muchas de ellas no sabemos que las poseemos hasta que alguien nos lo dice o hacemos el ejercicio de autoconocimiento, por eso es urgente que dediquemos un espacio y un tiempo para ese encuentro personal con nosotros mismos. El siguiente paso después de conocernos es valorarnos y confiar en nosotros. Nuestro SER profundo, nuestra identidad es lo que realmente nos DEFINE como personas. Cuando asumimos quiénes somos y somos conscientes de nuestro YO podremos tomar la decisión de potenciar aquello que nos hace mejores y mejorar lo que no nos gusta.

PROPUESTA DE TRABAJO te propongo algunas actividades para trabajar tu autoconcepto que te ayuden a descubrir tu identidad. Dedica un tiempo a nosotros mismos.

  1. Haz una reflexión de cómo estás de amor propio y ajeno. Si te sientes querido y si te respetas y quieres a ti mismo. Te pueden ayudar de estas cuestiones:
  • ¿Qué te hace especial y auténtico?
  • ¿Cómo sientes el amor? (Comenzando por ti mismo)
  • ¿Te respetas, cuidas, mimas, etc.?
  • ¿Amas desde lo que sientes y eres? ¿Qué haces para amarte?

2. Esta segunda propuesta se trata de hacer una revisión de cómo andas de autoconocimiento. Haz una radiografía de lo que eres y piensas de ti desde diferentes aspectos de la misma. ¿Te atreves?
Físicamente: ¿Qué opinas de tu salud, aspecto, cuidado, etc.? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
Emocionalmente: ¿Qué opinas de las emociones que predominan en tu vida?¿Las aceptas y gestionas adecuadamente? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
Mentalmente: ¿Qué opinas de tus pensamientos, creencias, miedos, etc.? Puntúate de la misma manera.
Si estás por debajo del 7 en alguno de estos aspectos, debes mejorar tu autoconcepto y preguntarte: ¿Qué necesitas para mejorarlo?¿Qué puedes hacer?

3. Dinámica “Espejito, espejito”
Después de un rato de silencio, relajación y concentración. Respira profundamente y mirándonos en un espajo o en la pantalla del móvil vamos respondiendo a las preguntas:

  • ¿Qué piensas de lo que ves?
  • ¿Qué te dices?
  • ¿Qué haces?
  • ¿Qué elijes?
  • ¿Qué tal estás de amor a ti mismo?
  • ¿Qué quieres cambiar?
  • ¿Qué podrías hacer para mejorar?

CONCLUSIÓN: Termina estas actividades respondiendo a la pregunta ¿Quién soy? Defínete.

NATURALMENTE NATURAL

Cuando descubrimos que «somos naturaleza» y aceptamos nuestro ser natural, buscamos momentos y espacios para conectar con nuestra esencia. La naturaleza nos enseña a ser naturales y no hay nada más grande y bueno que comportarnos y ser tal y como somos, con toda la naturalidad del mundo, sin máscaras, ni tapujos. Ser nosotros mismos, sin fingir, ns hace más auténticos y crece nuestra autoestima propiciando una muy buena gestión emocional. En lo personal aprendemos a apreciar lo que somos y el cómo nos gustaría ser. Aceptarnos tal y como somos significa que podemos mejorar por nosotros mismos. Observar la naturaleza, comprender y contemplar sus leyes y principios, seguir el ritmo de las estaciones, conocer nuestro estado anímico en cada momento son algunas de las tareas pendientes que tenemos para lograr ser realmente parte del entorno natural en el que vivimos, convivimos y sentimos.

No hay nada más sano y bueno para nuestra vida que el ser naturales
y dejar que nuestra luz brille.

PROPUESTA DE TRABAJO

Te propongo dos momentos para trabajar tu SER naturaleza, tu SER natural.

1º Aprovecha un tiempo de descanso o de vacaciones para salir y buscar un lugar para estar en contacto directo con la naturaleza: el monte, el campo, el mar, un parque tranquilo,un lago Y simplemente está, contempla, respira, siente…Verás que mejora tu estado anímico y te encontrarás mucho mejor. Se trata de repetir esta actividad siempre que puedas y en vacaciones contamos con muchas oportunidades para hacerlo. Aprovecha para practicar otras herramientas emocionales: el silencio. la meditación, la quietud, etc… y déjate llevar conectando con lo más profundo de tu ser: escucha los latidos de tu corazón, observa tu respiración, siente la brisa en la piel, descálzate y nota la tierra, la hierba, el agua…, porque donde está tu atención ahí estás tú. Dibuja, escribe, canta, etc.

2º Es una actividad mas profunda y personal, un trabajo de interiorización y búsqueda de tu ser. Vas a hacer un ejercicio de autoconocimiento y de observar lo natural que eres. Responde: “¿Quién soy desde mi ser naturaleza?”. Te invito a escribir tus reflexiones en el Diario de sentimientos, hazlo de forma creativa dibujando, pintando, subrayando, etc.

COMO A UNO MISMO

Las herramientas emocionales más importantes que tenemos que utilizar don las que nos ayudan a saber si vamos por buen camino en la construcción de nuestra vida. Son herramientas con las que solamente tenemos que estar muy atentos a lo que sentimos, ponerle nombre, reconocer aquello que sale del corazón y que realmente nos da las pistas de lo que somos; es sentir que todo tiene sentido y que nuestra forma de ser, lo que realmente somos, se corresponde con lo que pensamos y vivimos. Ser uno mismo, sinceros y auténticos.

¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Cuando nos observemos conscientemente, descubriremos que no todo lo que somos se corresponde con lo que hacemos y pensamos. Nuestro comportamiento ante la vida nos dará muchísimas pistas de quiénes somos. Interpretar estos comportamientos nos dará luz para saber quiénes somos realmente y, gracias a este autoconocimiento, lograremos el equilibrio necesario. Seamos realistas y justos con nosotros mismos y hagamos un buen retrato de cómo somos. Cada día aprendemos algo nuevo, también de nosotros mismos. Cada experiencia nos hace reaccionar, aprender, crecer y madurar o, por el contrario, nos bloquea y nos hace retroceder.

COMENZAMOS: Después de estos meses de «confinamiento» que no aislamiento, vamos a terminar con unas actividades que nos animen a recomenzar y hacerlo desde lo que realmente somos y tenemos. Cuestionarnos lo que nos contamos a nosotros mismos sobre quiénes somos y sentir realmente a la persona que soy.

1º En soledad y silencio vas a hacer esta actividad. Un autorretrato desde las cinco habilidades de Daniel Goleman:

  1. Haz un autorretrato de tu forma de ser, comportarte, valorarte, vivir tu día a día en tus lugares habituales y con las personas con las que convives.
  2. Obsérvate desde fuera cuando te enfadas, cabreas, pierdes los nervios, etc. ¿Qué ves? ¿Te gustas? ¿Qué puedes hacer?
  3. Busca motivaciones para cada día, un objetivo, tarea, emoción que haga de esa jornada algo especial.
  4. Ponte en el lugar del otro, intenta comprender el por qué actúa de una manera u otra, y que la otra persona se ponga en tu lugar.
  5. Haz la lista de todas las habilidades sociales con las que cuentas: saber escuchar, simpatía, ser motivador, animador, colaborador, etc., y descríbete desde esta cuestión: Si me viese desde fuera, ¿qué pensaría de mí? ¿Me gustaría cómo soy con los demás?

2º Se trata de eligir, al menos, cuatro de los adjetivos de la lista y definir cómo eres

AMABLE ALEGRE SIMPÁTICO ANTIPÁTICO APASIONADO ATENTO ATREVIDO TRABAJADOR ATOLONDRADO EDUCADO INGENIOSO EXIGENTE ENTUSIASTA GENEROSO HURAÑO HOSCO INTRATABLE ESTÚPIDO EXTRAVAGANTE INEXPRESIVO LISTO MALHUMORADO MALICIOSO MENTIROSO GRUÑÓN VALIENTE BOBO, BURLÓN DESPIERTO FANÁTICO FANFARRÓN FELIZ FIEL HONRADO LISTO CHULO, PRESUMIDO DESVERGONZADO MIEDOSO PRUDENTE MEMO ZOPENCO BRUTO MAJADERO CALMOSO CONFIADO CONTESTATARIO COBARDE SERIO CULTO SINCERO BÁRBARO SOEZ CHIFLADO SABIONDO SALVAJE SENSATO SOLITARIO SOSO SOÑADOR CAZURRO DECIDIDO DESORDENADO DIVERTIDO DÓCIL IDIOTA ILUSO IMBÉCIL INSOLENTE INTELIGENTE ORGULLOSO CAMPECHANO REBELDE RISUEÑO LLORÓN TRISTE TÍMIDO EXTROVERTIDO

Con esos adjetivos tienes que desarrollar y explicar un poco esa descripción lo más exhaustivamente posible. Después pide a algunas personas que te describan y compara.
¿Qué te parece? Saca algunas conclusiones

Conocerse bien es el primer
y más importante paso para poder ser los protagonistas de nuestra vida

NO CONTROLES

Vamos a por la quinta «Píldora emocional» con la que conoceremos y trabajaremos una herramienta muy potente para gestionar nuestras emociones. Necesitamos expresar lo que sentimos y conectar con lo que sentimos; es necesario liberar esas emociones para conocerlas. No se trata de controlar nuestras emociones, tenemos que permitir sentir y conectar con esa emoción sin juzgar, solamente centrase en esa emoción.

Redactar textos, escribir cartas, hacer mapas mentales, utilizar signos y símbolos, etc., en un diario es lo ideal para abrir nuestro interior y darnos a conocer el cómo estamos. Una vez escrito y expresado, podemos observar nuestro “retrato” emocional y darnos cuenta de si lo que estamos haciendo, nuestras acciones y pensamientos, se corresponden a lo que realmente sentimos; nos ayuda a priorizar y avanzar.

¿Cómo lo haremos? con nuestro diario de sentimientos. Las preguntas son las de siempre: ¿Cómo me siento? ¿Dónde lo siento?… pero la añadiremos alguna otra: ¿Qué ha causado esta emoción? ¿Me sucede a menudo? y desde ahí vamos a gestionarlas con las preguntas: ¿Qué necesito? ¿Qué voy a hacer? La expresión escrita y, si es posible, creativa, es un instrumento muy eficaz para liberar y reconocer emociones.

  1. Primero, toma conciencia de qué cosas te desestabilizan emocionalmente y sus consecuencias.
  2. Segundo, mira qué es lo que quieres lograr para que no te afecte, te sientas mejor y qué te va a aportar este cambio.
  3. Tercero, prevé qué vas a hacer la próxima vez que te ocurra: concreto y específico.
  4. Por último, planifica qué vas a hacer previamente para prepararte, qué técnicas vas a practicar.

«Más emociones creativas» (Adaptado de las prácticas 7 Y 8)

Puedo saber cómo soy, cómo me siento y dónde estoy, por medio de la escritura emocional y desde ahí gestionar lo que siento.

PÍLDORA EMOCIONAL: «¿QUIÉN SOY?»

  • La segunda «píldora» emocional consiste en hacerse la pregunta: ¿Quién soy? La respuesta que demos a esta pregunta será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar. Cada día aprendemos algo nuevo, también de nosotros mismos.
  • ¿Cómo lo haremos? Se trata de hacer una revisión de cómo andamos de autoconocimiento. Haremos una radiografía de lo que somos y pensamos sobre nosotros mismos desde diferentes aspectos de la misma.
    1. Físicamente: ¿Qué opinas de tu salud, aspecto, cuidado, etc.? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
    2. Emocionalmente: ¿Qué opinas de las emociones que predominan en tu vida? ¿Las aceptas y gestionas adecuadamente? Puntúate del 1 al 10 y explícalo.
    3. Mentalmente: ¿Qué opinas de tus pensamientos, creencias, miedos, etc.? Del 1 al 10 y con explicación.
  • Si estás por debajo del 6 en alguno de estos aspectos, debes mejorar tu autoconcepto y preguntarte: ¿Qué necesitas para mejorarlo? ¿Qué puedes hacer?
  • NOTA: una forma muy divertida y creativa de trabajar este tema tan necesario en nuestra vida, es confeccionando un tríptico en el que cada una de las partes corresponda a cuerpo, mente y sentimientos con dibujos, colores, fotos, diversos materiales, etc… que sean un «Autorretrato»

Adaptado de la actividad 6 «Más emociones creativas»

Conocerse bien es el primer y más importante paso para poder ser los protagonistas de nuestra vida.

PÍLDORA EMOCIONAL: «RECONOCER LAS EMOCIONES»

  • En esta primera «Píldora emocional» vamos a comenzar trabajando y poniendo en práctica el reconocimiento de las emociones y sus efectos. Las emociones pueden aprenderse y desarrollarse, son mecanismos que nos permiten adaptarnos a nuestro mundo tanto interior como exterior. Las personas que cuentan con alta inteligencia emocional tienen la capacidad de ajustar sus comportamientos y emociones a las situaciones, por su capacidad para reconocer sus propias emociones y las de los demás.
  • ¿Cómo lo haremos? con la ayuda de emojis con diversas expresiones y sentimientos, Buscamos algunos y realizamos la actividad del siguiente modo:
  1. Cogemos un emoji o varios.
  2. En el móvil o en un espejo expresamos esta emoción hasta estar convencidos de que es la correcta, que es así como expresamos esta emoción o sentimiento.
  3. Si la realizamos en grupo cada uno expresa la emoción y el resto debe adivinarla. Si lo hacemos sin grupo, buscamos a alguien para hacer esta actividad o le enviamos una foto para que adivine «cómo me siento», no sólo nos ayudará a ver cómo andamos de reconocimiento de emociones, sino que además, crearemos vínculos con esa persona y nos divertiremos un rato.
    NOTA: Una variación de la actividad, la más rápida, es el juego del espejo, en parejas expresamos el sentimiento con gestos y movimientos para que la otra persona (Nuestro reflejo) nos imite y llegue a reconocer ese sentimiento que estamos expresando. Después lo hace al otra persona. Pedimos que entre los dos cuenten qué le ha podido suceder a su emoji para que esté así. Se amplia el juego en grupos de cuatro y creando una historia con los emojis, una vez hecha se representa o se lee.
    • Siempre terminamos con estas preguntas: ¿Qué hemos aprendido? ¿Qué me llevo de esta actividad?

«Cuando las emociones se hacen creativas» (Proyecto primero)

Ser conscientes de nuestras emociones y sentimientos, ver como lo expresarlos con el cuerpo, qué pensamientos nos generan y a qué acciones nos llevan.

TODO COMIENZA EN TI

La respuesta que demos a esta pregunta ¿quién soy? será el principio, el comienzo hacia nuestra realización personal y emocional. No es una pregunta nueva, claro que no, pero lo que sí sabemos es que nunca es definitiva, porque jamás dejamos de crecer, cambiar y madurar como personas. El autoconocimiento lleva toda la vida y nunca dejamos de sorprendernos de lo que somos capaces de hacer, sentir, imaginar.

Nuestro punto de referencia para saber si vamos por el buen camino hacia la felicidad y realización personal es la fe que tenemos en nosotros mismos. La percepción de lo que valemos y lo que podemos, para tener una visión positiva de lo que somos, valemos y hacemos.

  1. Haz un autorretrato de tu forma de ser, comportarte, valorarte,
    vivir tu día a día en tus lugares habituales y con las personas
    con las que convives.
  2. Obsérvate desde fuera cuando te enfadas, cabreas, pierdes los
    nervios, etc. ¿Qué ves? ¿Te gustas? ¿Qué puedes hacer?

(«Cuando las emociones se hacen creativas» proyecto 1)

La gestión emocional comienza y se fundamenta en el autoconcepto, cuanto más nos conozcamos mejor