DECISIONES POSIBLES Y PERSONALES

Para muchas personas, tomar decisiones importantes en la vida les supone un cierto temor o al menos incertidumbre, por si se elige incorrectamente. En nuestra vida estamos continuamente tomando decisiones, unas son simplemente para nuestro caminar diario y otras, sin embargo, pueden determinar nuestro futuro. Tomar una buena decisión consiste en trazar el objetivo que se quiere conseguir, reunir toda la información relevante y tener en cuenta las preferencias del que tiene que tomar dicha decisión. Si queremos hacerlo correctamente, debemos ser conscientes de que una buena decisión es un proceso que necesita tiempo y planificación. En las prácticas 23 y 25 se trabaja este tema.

Una buena inteligencia emocional nos ayuda a tomar buenas decisiones desde la realidad objetiva y concreta de cada uno

DECIDE LO MEJOR

Si hay algo en lo que la inteligencia emocional nos puede ayudar es en la toma de decisiones o mejor dicho, para decidir libre, consciente y para lograr ser y estar mejor. Hay momentos en la vida en los que se nos presentan varios caminos, pues bien, el autoconocimiento, las metas y el proyecto de vida deben ser los que determinen el qué y sobre todo el para qué de nuestra decisión. Con paz, tranquilidad, seguridad y optando por lo que realmente queremos. En las prácticas 23 podemos trabajar el proceso para tomar decisiones en nuestra vida.

Cuando tomamos una decisión estamos optando por aquello que consideramos lo mejor