LA IMPORTANCIA DE SABER TOMAR BUENAS DECISIONES

Habitualmente tomamos muchas decisiones de forma casi inconsciente y esto nos hace no obtener aquello que buscamos. ¿Comprendemos realmente la importancia y repercusión que tiene para nuestra vida el saber tomar decisiones? En nuestra vida tomamos decisiones día tras día, desde la más pequeña e insignificante hasta la más transcendente y profunda. El futuro no dependerá del azar sino de todas las decisiones que hayamos tomado hoy. De decidir nadie se escapa, tarde o temprano tendremos que elegir, optar, continuar porque sino es así nos quedaremos instalados en una eterna indecisión y jamás avanzaremos hacia ninguna parte.

Tenemos que aprender que algunas cosas a penas tienen importancia o nos afectan en un grado muy bajo, pero que hay otras que requieren nuestra total atención y consciencia porque nos jugamos mucho de lo que somos, tenemos y queremos llegar a ser. ¿Qué y cómo es mi alimentación? ¿Hago ejercicio físico? ¿Descanso lo suficiente? ¿Estudio o trabajo? ¿Le pido salir? etc… cuando decidimos, elegimos y esto lleva consigo la posibilidad de equivocarnos y esto también forma parte de nuestro crecimiento personal, de nuestra vida.

Decidir supone hacer un antes y un después en nuestra vida y comenzar de nuevo con otras posibilidades, otro camino, otras opciones para «reinventarnos» y pasar a la acción. Animarnos y animar a los demás a decidir ser la mejor versión y transformar el mundo.

Una vida elegida es una vida auténtica y apasionante

PROPUESTA DE TRABAJO: Además del enlace al «Juego de las decisiones» te propongo estas dos actividades:

  1. Técnica del SI…ENTONCES:

El método del «Si…Entonces…», es una técnica que cuando logres tenerla como una rutina, podrás anticiparte a los acontecimientos y tomar mejores decisiones en las pequeñas cosas del día a día. Cada vez que tengas que decidir haz este ejercicio mental «Si…entonces…» al principio te costará un poco porque requiere mucha práctica y aprender a parar un instante antes de decidir no siempre es fácil, pero co mucha práctica lo lograrás y notarás como tu vida mejora.

Ejemplo: «Si me como una fruta para desayunar entonces estaré cuidando mi salud»

Es importante que lo escribas y pienses en positivo para que tu cerebro lo entienda mucho mejor.

Haz la prueba con varios ejemplos de tu vida cotidiana para decidir de la mejor forma posible.

2. Decidir desde la consciencia para cambiar o mejorar lo que realmente deseas. El mero hecho de ser consciente te ayudará a decidir determinadas acciones, actitudes, etc. en tu relación contigo mismo, con los demás, tu trabajo, etc. y aplicarlas en tu vida respondiendo a algunas cuestiones que te motiven intrínseca y extrínsecamente:

  • ¿Qué hago ahora? ¿para qué tengo que decidir?
  • ¿Qué sucedería si hiciera…?
  • ¿Qué otras maneras tengo de…?
  • ¿Qué podría hacer diferente para…?
  • ¿Qué nuevos resultados obtendría si…?

3. «El juego de las decisiones»

DECIDIR PARA AVANZAR

Recordemos aquella frase: “Lo que no decidas por ti mismo, otros lo de decidirán por ti” y es así. La ilusión y las ganas que pongamos en nuestros proyectos será lo que posibilite lograrlos. Tenemos recursos suficientes y si no, busquemos, formémonos y a por ello. Recordemos que las emociones se trabajan todos los días y son la energía de nuestra vida. Tenemos tantas experiencias y vivencias emocionales que deberían ser suficientes para saber lo que sí y lo que no somos capaces de afrontar en estos momentos. y decidir con energía e ilusión. Todo depende de nosotros, y en lo emocional también podemos cambiar y mejorar. Marquémonos un objetivo o seamos conscientes del que ya tenemos y trabajemos para lograrlo desde nuestra propia experiencia. Y si necesitamos ayuda, pidámosla. La vida es para DECIDIR.

Tú decides a dónde va tu vida. Recuerda que todo es posible si creemos en ello y vamos a por ello.

PROPUESTA DE TRABAJO

Consiste en un juego en el que desde diversas perspectivas veremos lo que estamos intentando decidir. Coge papel, rotuladores de colores y juega a imaginar.
Se trata de pensar como lo harían diferentes personas y anotar las respuestas. Cambia el color del rotulador para cada uno de los personajes porque te facilitará el trabajo de evaluación de los resultados.

  • Empieza pensando como una persona impulsiva de las que deciden lo primero que se les pasa por la cabeza. Anota lo que esa persona decidiría.
  • Ahora una persona que actúa de forma intuitiva y apunta lo que te dice, que te dejes llevar por un presentimiento.
  • Pregunta a una persona que prefiere que decidan por ella y por eso le preguntas a alguien de tu confianza para que te de la solución y anota la respuesta que te dé esa persona.
  • A continuación, escucha lo que te dice alguien que confía en la suerte. Te dice que lances una moneda al aire o juegues a los dados o a la carta más alta. La respuesta que obtengas anótala también.
  • Cambia de personaje y pregunta a una persona planificadora que te dice que traces un plan para llevar a cabo tu decisión. Cuando tengas la respuesta toma nota de ella.
  • Imagínate ahora que le preguntas a una persona que necesita recoger y analizar mucha información antes de tomar cualquier decisión. Después de recopilar los datos y estudiarlos detenidamente apunta lo que te dice que decidas.
  • Por último, pregunta a alguien a quien no le gusta tomar decisiones. Te dice que dejes que el tiempo decida por ti. Anota también las consecuencias de no tomar ninguna decisión o tomarla demasiado tarde.
  • Vuelve a revisar todas estas respuestas y decide siendo tú.

DECIDIR PARA VIVIR

Gran parte de la energía de nuestro vivir diario la perdemos en la toma de decisiones y, lo que es peor, en la gestión de las consecuencias de no haber tomado una buena decisión en su momento. Conocerse es lo primero y fundamental para tomar una decisión adecuada a lo que somos: capacidades, habilidades, cualidades, etc… y lo que tenemos: conocimientos, experiencia, herramientas, etc… y hacernos estas preguntas ¿Qué necesitamos? ¿Qué podemos hacer para lograrlo? la respuesta inmediata es la ACTITUD y desde ahí decidir con un buen plan.

Las decisiones que tomemos hoy determinan la persona que seremos mañana. Jamás lo olvidemos

TODO COMIENZA CON UNA DECISIÓN

Decisión a decisión, así es como avanzamos en la vida. Todo lo que no decidimos otros lo harán por nosotros. No importa lo difícil e incluso dolorosa que sea la decisión, lo importante es hacerlo y crecer. Si no es la decisión correcta, quedarnos con la experiencia de lo vivido y aprendido y discernir cuál es la siguiente decisión

La vida es una constante toma de decisiones, decidir es vivir. Decidamos lo que nos haga mejores.

DECISIONES POSIBLES Y PERSONALES

Para muchas personas, tomar decisiones importantes en la vida les supone un cierto temor o al menos incertidumbre, por si se elige incorrectamente. En nuestra vida estamos continuamente tomando decisiones, unas son simplemente para nuestro caminar diario y otras, sin embargo, pueden determinar nuestro futuro. Tomar una buena decisión consiste en trazar el objetivo que se quiere conseguir, reunir toda la información relevante y tener en cuenta las preferencias del que tiene que tomar dicha decisión. Si queremos hacerlo correctamente, debemos ser conscientes de que una buena decisión es un proceso que necesita tiempo y planificación. En las prácticas 23 y 25 se trabaja este tema.

Una buena inteligencia emocional nos ayuda a tomar buenas decisiones desde la realidad objetiva y concreta de cada uno

DECIDE LO MEJOR

Si hay algo en lo que la inteligencia emocional nos puede ayudar es en la toma de decisiones o mejor dicho, para decidir libre, consciente y para lograr ser y estar mejor. Hay momentos en la vida en los que se nos presentan varios caminos, pues bien, el autoconocimiento, las metas y el proyecto de vida deben ser los que determinen el qué y sobre todo el para qué de nuestra decisión. Con paz, tranquilidad, seguridad y optando por lo que realmente queremos. En las prácticas 23 podemos trabajar el proceso para tomar decisiones en nuestra vida.

Cuando tomamos una decisión estamos optando por aquello que consideramos lo mejor