MI DIARIO DE SENTIMIENTOS

La gran herramienta para una sana inteligencia emocional es el diario de sentimientos. Escribir lo que nos está pasando estos días de cuarentena, lo que sentimos y vivimos nos ayuda a comprendernos y a entender mejor esta situación y toda nuestra vida. Consiste en contextualizar lo que sentimos y pensamos en este momento concreto, presente, con las circunstancias específicas y reales. De este modo sabremos cuáles son las consecuencias que tienen en nuestro estado de ánimo y en nuestras acciones porque lo expresamos por escrito. Todo está en dejarnos llevar por las emociones y los pensamientos después de un momento de relajación, concentración, meditación… y escribir, escribir, escribir… Sin censurarnos ni preocuparnos por el estilo o la forma, solo escribir y expresarse. Lo tenemos que hacer todos los días a una hora más o menos concreta, muy importante poner siempre la fecha. Este trabajo nos servirá porque ponemos en palabras el cómo estamos de manera objetiva y lo relacionamos con nuestra vida y nuestros actos. Es volver a“vivir”ese sentimiento y reconocernos, para poder gestionar mejor nuestra vida emocional y seguir adelante. Este diario será única y exclusivamente para estos días y nos ayudará en el futuro a entender y comprender muchas cosas que en este momento lo tenemos muy claro y son causa de inquietud e incluso angustia. Mi recomendación es que cuando realicemos o estemos en situaciones especiales: viaje, retiro espiritual, vacaciones, etc hagamos un diario para ese momento.

COMENZAMOS: Los que ya están trabajando con esta herramienta les será muy sencillo el trabajo que propongo. Necesitamos un cuaderno o hacemos una nosotros mismos con folios y cartulina o cualquier material que tengamos a mano, cuanto más creativos mejor. Hay que preparar el diario con las preguntas fijas contestando como mínimo la primera, la tercera y la última, aunque recuerda que son solamente una guía para expresarte, pero tienes la libertad absoluta para escribir y desahogarte todo lo que quieras.

  • ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? Lo explico al máximo: dónde lo siento, cómo lo siento, cómo afecta a mi vida…
  • Algo bueno y algo malo que me ha pasado. Algo a alguien que no quiero olvidar.
  • Un plan, algo que me motive y anime.
  • Un momento en el que he perdido el control, qué pasó, que he hecho para solucionarlo
  • ¿Qué necesito en estos momentos para estar del 10? ¿Qué puedo hacer para lograrlo?
  1. Dedica un momento a relajarte y concentrarte. Utiliza la respiración como medio para lograrlo. Ya te he enseñado a relajarte, pues practica.
  2. Sin prisa leemos las preguntas para comenzar a hacer memoria y traer a este momento los sentimientos que han ido apareciendo hasta este momento.
  3. Comienza a escribir, recuerda poner la fecha. Sin censura y con todo detalle, al principio cuesta un poco, pero con el tiempo vamos adquiriendo la capacidad de hacerlo como algo normal.
  4. Decora, subraya, pinta, etc… el texto una vez que lo hayas escrito, de este modo te servirá para hacerlo más bonito y repasarás lo que has escrito.
  5. Cada dos o tres días relee lo que escribiste en días anteriores para ver si tu estado emocional va mejorando.
  6. Sobre todo disfruta de la actividad. Si lo hacemos con otros se puede compartir algunas de las cosas que hemos escrito y si es con los más pequeños, preparemos dibujos, emojis, etc. que expresen el cómo están y que pinten, decoren, creen.

Escribir lo que sentimos nos ayuda a conocer y explorar nuestras emociones y pensamientos sin censurar ni juzgar y comenzamos a vivir más conscientemente

PARAR PARA SENTIR, ENTENDER Y COMPRENDER

La actitud positiva como base de nuestra experiencia emocional, planificar para no perdernos en el camino y ahora, RESPIRAR, herramientas emocionales que nos facilitarán vivir de otro modo algunas situaciones complicadas. Se trata de parar y sentirnos. Parar para entender y comprender, para mirarnos y mirar el cómo estamos, cómo nos sentimos y decidir. No se trata de desconectar, sino de dedicarnos un tiempo para nosotros mismos. Al contrario, nos ayudará a conectar con nuestro yo más profundo y a descubrirnos.

La mejor forma de prevenir sentimientos o pensamientos negativos es la “meditación”, porque disminuye nuestra ansiedad y estrés ante los acontecimientos. Cuando hablamos de meditar no tiene por qué ser esa forma oriental de trascendencia e incluso abandono. No, hablamos de algo más sencillo y simple: parar y respirar correctamente; dejar que nuestro cuerpo, mente y sentimientos se serenen y tranquilicen. Se trata de vivir el momento y ser conscientes de nuestro ser.

COMENZAMOS: A lo largo de estos días busca un espacio, un tiempo, un lugar para parar, descansar y simplemente estar. Lo podemos hacer solos o con otros y que alguien dirija el ejercicio.

  1. Tenemos que querer realizar esta actividad, desear parar y simplemente respirar. Si lo vamos a hacer con otros tenemos que pedirles que lo hagan lo mejor posible. Se aprende haciendo, practicando y con el tiempo. Paciencia y más paciencia.
  2. Acomoda un lugar en tu casa con alfombras, velas, cojines, etc. y si no es posible, decora un poco el espacio y lo realizas sentado en un silla.
  3. Con música de relax o sin música, sentados o tumbados colocamos las plantas de los pies bien pegados al suelo, son nuestra toma de tierra. Espalda recta, cuello sin tensión y mandíbula inferior suelta para que la lengua se coloque en el interior de nuestra boca sin tensión. Cerramos lo ojos y sin prisa, sin agobio comenzamos a ser conscientes de nuestra respiración para hacerla poco a poco más lenta y profunda, que nos tranquilice y serene. Dedica el tiempo que necesites.
  4. Colocamos los codos pegados al cuerpo y ponemos las palmas de las manos una frente a la otra como si sujetáramos un balón. Las manos sin tensión. En el caso de estar tumbados lo mismo, pero con los codos en el suelo. Nos concentramos en el punto central de la palma de las manos durante un buen rato sintiendo ese punto central y muy despacio, sin apenas movimiento iremos acercando las manos hacia nuestro pecho, nuestro corazón. Cuando lleguemos simplemente nos quedamos, disfrutamos del momento, de la paz y la quietud. Y descansa, goza del instante, del momento.
  5. Nos estiramos, desperezamos, bostezamos y abrimos los ojos. Es el momento para hacer el diario de sentimientos ¿Cómo estoy? ¿cómo me siento? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito?….y todas las cuestiones que desees escribir y describir. Podemos decorar el diario con dibujos, emijis, etc y si lo hacemos con otros, compartir algunas de las cosas que hemos escrito.

A practicar y a vivir con intensidad estos momentos de parar y respirar.

Respirar, lenta y profundamente, ser conscientes de nuestra vida, nuestros sentimientos y pensamientos. Parar y sentir

PARAR PARA SENTIR

El invierno nos invita a dedicar un tiempo para parar, descansar, reflexionar… un tiempo para recargarse y reencontrarse. Si paramos podemos ver y sentir por dónde vamos, cómo vamos y hacia dónde nos dirigimos. Profundizar en lo más hondo de nuestro ser y sentirnos. Es el momento del silencio exterior e interior, de descansar, cuidarnos y querernos. Invito a dedicar un momento al día para hacer este ejercicio tan importante y necesario en nuestra vida. El diario de sentimientos es un gran aliado para este tiempo. Tanto en «Emociones creativas»  (Prácticas 4) como en «Más emociones creativas» (Prácticas 6) nos encontramos con prácticas y actividades para facilitarnos este ejercicio.

Cada día, cada momento tenemos que vivirlo con intensidad para ser conscientes de nuestra vida, por eso es imprescindible PARAR, descansar y reponer energía

ESCRITURA EMOCIONAL

Una de las actividades que «Emociones creativas» tiene como trasversal, fundamental e imprescindible para el buen desarrollo de la inteligencia emocional es el DIARIO DE SENTIMIENTOS. Escribir a mano hace que se activen diversas áreas de nuestro cerebro potenciando la capacidad visual, la motora, la cognitiva y en este caso la emocional. Somos conscientes lo qué sentimos, vivimos y hacemos con tan sólo dedicar un espacio y tiempo al diario todos los días.

Cuando escribimos lo que sentimos, nos adentrarnos en nuestro ser, regalándonos el tiempo necesario para ser conscientes de cómo estamos. Utilicemos el diario de sentimientos siempre