ES DE BIEN NACIDOS SER AGRADECIDOS

Una píldora emocional para trabajar en nuestra vida y en la clase, grupo, etc. es la de saber agradecer. Ser agradecidos por lo que tenemos, lo que somos, lo que vivimos y hasta lo que soñamos. Una persona que sabe dar las gracias, que es agradecido, tiene una vida en positivo, porque es capaz de ver lo bueno en todo y en todos por muy pequeño que sea. La gratitud, dar gracias por lo que somos y tenemos nos hace más felices porque comprendemos y apreciamos verdaderamente todo lo que recibimos cada día de nuestra vida.

¿Cómo lo haremos? Con una actividad en la que apliquemos el agradecimiento de manera práctica en nuestra vida cotidiana.

  1. Nos preguntamos: ¿Por qué y a quién tengo que dar las gracias hoy? Se lo decimos al compañero que tenemos a nuestro lado y lo explicamos. Si lo hacemos solos, enviamos un mensaje.
  2. Si lo trabajamos en grupo, se pide que se haga una tarjeta tipo felicitación, dando las gracias a alguien por algo. No es necesario que sea del grupo, pero si lo es, mucho mejor. Como sugerencia, se pueden hacer alguna más para entregar a alguien más.
  3. Utilizar todos los recursos que se tengan al alcance, trabajar la creatividad y la originalidad…Se trata de dejar la inspiración e imaginación sean los protagonistas de la actividad y que fluyan los sentimientos.
  4. Se puede hacer una fiesta, un momento de encuentro, etc. en el que se entregue a las personas las tarjetas que se han elaborado. Celebrar que hay mucho por lo que dar las gracias, una fiesta particular del día de acción de gracias

Ser agradecidos nos ayuda a centrarnos en lo bueno, lo bello y en la gratuidad.

CON BUEN HUMOR

En esta nueva píldora emocional, vamos a tratar de ser conscientes de nuestra manera de afrontar la vida y los acontecimientos, porque si lo hacemos con humor todo cambia y creamos un ambiente de buen rollo, ilusión y alegría, que transforma nuestra manera de comunicarnos, relacionarnos, escuchar y actuar. Si logramos estar de buen humor de manera natural, practicando, practicando, practicando, seremos capaces de contagiarlo y crear ese clima positivo.

¿Cómo lo haremos? trabajaremos el buen humor con la práctica de la risa. Tenemos que permitirnos reírnos hasta de nosotros mismos.

TAREA: Propongo varias actividades posibles para trabajar individualmente o en grupo el humos y la risa.

1º Cada vez que tengamos un mal pensamiento, lo cambiamos por una sonrisa, verás como te ayudará a cambiar el rollo negativo, pesimista y oscuro de nuestra vida. En clase, en el grupo o personalmente ríe a carcajadas. Notas algún cambio.

2º Otra actividad que puede funcionar es imprimir una hoja llena de emoticonos con una cara feliz y sonriente. Los recortamos y por cada pensamiento negativo o triste que aparezca, cogemos uno y sonreímos.

3º Recordar momentos o situaciones felices en las que reímos mucho, momentos divertidos que nos ayudarán a sentirnos mejor y darnos ese punto de alegría que necesitamos en las situaciones complicadas. Por escrito o contándoselo a los demás y sonriamos.

4º Si se hace personalmente, enviemos un mensaje, llamemos a alguien y, si es posible, hagámonos un selfi divertido y enviémoslo a alguien que sabemos que sonreirá. Pensemos en su reacción y sonríamos.

5º Podemos buscar más y mejores cosas: ofrezcámonos a alguien para ayudarle, hacerle compañía, una tarea, etc. El dar nuestro tiempo y compartir nuestras habilidades mejora nuestro estado de ánimo y alegramos la vida a los demás. Por eso, sonriamos.

6º Busca otras maneras de reír y generar buen humor en clase, en casa, en tu vida. ¿Te atreves? Pues ánimo.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir

EMPATÍA O SIMPATÍA

Normalmente confundimos en nuestras relaciones cotidianas la empatía con la simpatía porque buscamos caer bien, agradar y creemos que estamos empatizando, cuando en realidad es pura simpatía para lograr la aprobación del otro. ¿Entonces qué es la empatía? Es algo mucho m´ças profundo, supone respetar por encima de todo al otro, comprender que todo el mundo es libre de decidir cómo vivir su vida, sus ideas y acciones, que podemos estar o no de acuerdo. Ser empático es saber respetar al otro sin querer cambiarlo y conectar con la otra persona desde lo profundo para darle la oportunidad de expresarse tal y como es y se siente. Es escuchar, observar y respetar, en este orden, es el camino para la empatía.

Para ser empáticos debemos comenzar aprendiendo a escuchar y comprender los sentimientos del otro sin estar tan pendiente de nosotros mismos y de nuestras propias palabras, es decir, siendo conscientes de lo qué viven emocionalmente los demás, evitaremos muchos malos entendidos y ayudaremos más. Pero siempre comenzando por nosotros mismos.

¿Cómo lo haremos? Con la técnica de la entrevista. Si lo haces personalmente tienes que buscar a alguien para realizar la actividad, pero si lo haces en grupo, equipo o en clase, lo divides por parejas.

TAREA: Se trata de, por parejas, hacer una entrevista a modo de periodista de investigación.

1º Se hacen las parejas y se les entrega el dossier con las preguntas que se deben hacer. Primero uno y luego el otro.

2º Cada pareja busca un espacio para realizar la entrevista. Primero nos saludamos cordialmente y comenzamos la ronda de preguntas y respuestas. Sugerencia: como estamos trabajando la empatía tenemos que buscar preguntas que impliquen cierto grado de complicidad e intimidad. Siempre pensando en el grupo (Edad, nivel de relación, etc.)

3º Una vez realizada la entrevista, cada uno preparará la presentación del otro desde la interpretación de las respuestas que ha obtenido de manera creativa y, eso sí, muy EMPÁTICA.

4º Hacemos las presentaciones (Si se ha hecho personalmente, la puedes enviar por Email o las RRSS a la persona que has entrevistado?

Cuando las emociones se hacen creativas (Bloque 4, prácticas 2)

Empatizar con alguien es simplemente lograr que esa persona se sienta comprendida

AGRADECER PARA CRECER

Continuamos con las píldoras emocionales, la novena tienen que ver con una de las habilidades sociales más potentes para ser y estar mejor con nosotros mismos y con los demás. Dar las gracias nos centra tanto en la vida, que tiene el poder de cambiarnos. Si somos conscientes cuando damos las gracias y lo hacemos de manera sencilla, sincera y con el corazón, mejorará nuestra vida, nuestro en torno y cada vez seremos mejores personas. Se nos notará un brillo especial, una nueva forma de ser y de estar mejor. Debemos aprender a dar unas gracias sinceras de esas que broten de lo profundo del corazón, que son capaces de trasformar cualquier ambiente en un lugar acogedor y cálido. ¿Cómo? Expresando con nuestro agradecimiento lo que sentimos, demostrando que somos sinceros, generosos y valientes.

«Más emociones creativas» (Prácticas 11)

¿Cómo lo haremos? Como bien sabes, la inteligencia emocional se logra practicando y este es el caso, aprenderemos a ser agradecidos agradeciendo. Aprender a dar las gracias y a recibirlas es una tarea diaria. Te propongo que hagas una lista de todo por lo que tienes que dar las gracias y hazlo de verdad, de la manera en la que mejor te sientas o sepas. Puedes llamar, escribir un correo, quedar con esa persona y regalarle una tarjeta, etc. Dile lo que sientes y el por qué quieres darle las gracias.

Si lo trabajas en un grupo, pide que hagan una tarjeta tipo felicitación, dando las gracias a alguien por algo; no es necesario que sea del grupo, pero si lo es, mucho mejor. (Actividad 23 «Más emociones creativas»)

Mostrar lo que sentimos a la hora de dar las gracias es un acto de generosidad y valentía emocional.