CREAR VÍNCULOS

Nuestra vida está llena de encuentros y desencuentros, de experiencias profundas y otras que son solo un mero trámite. Son los momentos en los que nuestra inteligencia emocional se pone a prueba, sobre todo en lo referido a las habilidades sociales. A lo largo de toda la vida hemos creado vínculos con muchas personas, unos más duraderos que otros, pero sin duda todos nos han marcado y nos hecho ser lo que somos en la actualidad. Crear vínculos emocionales duraderos es una tarea que lleva tiempo y muchas experiencias de vida en común. En un mundo en el que todo parece efímero y temporal, en el que la vida parece que va más deprisa de lo normal, debemos actuar para mantener y fortalecer las relaciones con las personas que nos apoyan y comprenden, con los que compartimos vida, experiencias y sueños; dedicar tiempo a los demás.

Una habilidad social es crear vínculos con los demás, mantenerlos y favorecer su crecimiento sin perder nuestra identidad ni influir en la suya.

PROPUESTA DE TRABAJO:

Te propongo una actividad para descubrir lo importante que son los amigos en nuestra vida. Para ello sigue estos pasos que irás escribiendo en una tabla de dos columnas:

  • Lo primero es hacer una lista de las personas que consideras verdaderos amigos y, sobre todo, el porqué, las razones por lo que los consideras así. Tienes que darte razones de peso, no justifiques la res- puesta si no estás seguro. Hazlo en una columna.
  • El la segunda columna, escribe al lado de cada uno de tus amigos una cualidad, una virtud, algo que te encanta de esa persona.
  • Por último, escoge a algunos y escribe una carta de agradecimiento por su amistad, lo ideal es que se la des en mano, pero si no es posible, la envíes por correo electrónico, redes sociales, etc.


¡Ánimo! Valora tus amistades; son un puente entre personas, amistades que vamos construyendo a lo largo de nuestra vida y están llenas de confianza, recuerdos, experiencias, momentos compartidos, etc.

DECIR «TE QUIERO»

Continuamos aportando ideas en forma de herramientas para practicar inteligencia emocional estos días de confinamiento o para toda la vida. En esta ocasión vamos a trabajar el AMOR. Pero, ¿qué se dice del amor? Se dicen y han dicho muchísimas cosas sobre el amor: que es lo más importante de la vida, un sentimiento muy intenso, tan sólo es química, que hay que cuidarlo, etc. realmente nadie nos puede decir lo que es el amor si no lo hemos experimentado. El amor es mucho más que una emoción o sentimiento, el amor es una fuerza interior que nos activa hacia lo positivo, que nos ayuda a encontrar la felicidad, favorece nuestras relaciones con los demás, nos hace afrontar las cosas de la vida con otra actitud y mejoran mucho nuestro modo de vernos, ver a los demás y al mundo.

El amor mueve nuestra vida y nos mueve a salir al mundo. Porque cuando amamos y somos amados aprendemos a respetar, a cuidar, a aceptar, a entregarnos y servir a los demás. Con amor somos mejores y si en la base de todas nuestras relaciones estuviese el amor, nuestra vida mejoraría y, por ende, la de los demás. Debemos buscar todo aquello que nos haga crecer en el amor a nosotros y a los demás. Verdaderamente el amor nos hace libres o no es amor. El amor nos hace auténticos y fuertes. Lo primero es preguntarnos en primera persona:

  • ¿Qué te hace especial y auténtico?
  • ¿Cómo sientes el amor? (Comenzando por ti mismo)
  • ¿Te respetas, cuidas, mimas, etc.?
  • ¿Amas desde lo que sientes y eres?
  • ¿Qué haces para amarte? ¿y para amar a los demás?
  • ¿Dices «te quiero» a menudo? ¿Por qué?

COMENZAMOS Con las actividades que te propongo trabajarás algunas herramientas para aprender a decir te quiero. Hay multitud de formas y maneras de decir «te quiero» y aunque parece muy sencillo, muchas personas no lo hacen abierta y directamente. ¿Cómo dices a alguien que lo quieres? Te propongo tres modos diferentes y creativos:

1º Necesitamos folios u otra cosa para dibujar corazones, tantos como deseemos. Si son de color rojo estupendo, pero si son blancos los coloreamos de color rojo. Ahora, pensamos en personas a las que queremos y escribimos en esos corazones «Mensajes secretos» de amor. Una palabra, una frase, un te quiero, etc… por un lado del corazón y por el otro el nombre de la persona a la que va dirigido. Cuando los tengamos todos los pegamos o colgamos en un lugar común y cada uno recoge sus corazones (Lo ideal es que todos escriban algo a todos) Terminado el juego compartimos con los demás quiénes han sido los que han escrito cada corazón y lo agradecemos con un gesto. Si lo hacemos solos enviamos una foto del corazón a la persona a la que va dirigido por algún medio digital.

2º ¿Recuerdas la película cadena de favores? Pues esta actividad consiste en algo parecido, pero la cadena será de gestos de cariño y amor. Como si se tratase de un amigo invisible, durante un tiempo vamos a sorprender a alguien con un detalle, una nota, un regalo, etc. simplemente para decirle «Te quiero» y esa persona tiene que hacer lo mismo a otra, así hasta que queramos. Utilicemos la imaginación y la creatividad para que resulte un juego muy divertido y sobre todo nos acerque al cariño de los demás.

3º Esta última actividad tiene dos partes. La primera es confeccionar con mucha creatividad, tarjetas al modo de las tarjetas de visita a todo color, decoradas y personalizadas. Hacemos tres modelos:

  • La primera es con un GRACIAS y una frase de agradecimiento.
  • La segunda con un PERDÓN y una frase de disculpa.
  • la tercera con un LO QUE NECESITES y una frase de ofrecimiento generoso.

Cada uno tienen un juego de las tres tarjetas que entregará a alguien cuando lo crea conveniente o necesite hacerlo como un gesto de cariño y amor. Este juego no tiene porque terminar, las tarjetas irán pasando de unos a otros todo el tiempo que queramos hasta lograr que se convierta en un hábito sin necesidad de tarjetas.

Amar es acción, energía y expresión que requiere voluntad y mucha sinceridad con nosotros y los demás.

…O NOS HACE MÁS FUERTES

Con esta herramienta mejoraremos nuestra capacidad de superación con la ayuda de los demás. ¿Qué nos sucede cuando pasamos malas rachas, cuando parece que todo nos sale mal o la situación nos desborda? ¿Qué hacemos ante la desesperación ante algunos acontecimientos imprevistos? O, mejor dicho, ¿cómo nos sentimos? Sentir lo que nos sucede es necesario y expresarlo, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que sentimos y los comportamientos que nos genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos da esta experiencia y aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro.

La negatividad como tal no es mala, es necesaria en algunos momentos de nuestra vida. Aunque en estos momentos veamos todo muy negro y triste, es normal, el problema es ser negativos por costumbre, porque nos hace encerrarnos en nosotros mismos y perder la correcta visión de la vida, de las circunstancias y de lo que somos. La negatividad nos hace egoístas, pasivos y miedosos transmitiendo emociones negativas a los demás.

Tenemos la obligación de hacer mejor la vida de los demás, y digo obligación porque es la única manera que tenemos de vivir estas circunstancias especiales que estamos viviendo, si no somos capaces de contagiar positividad, alegría, fuerza, ganas de vivir a los que nos rodean. Observamos a nuestro alrededor a muchas personas que necesitan en este momento un empuje a su vida, una dosis de energía y vitalidad para seguir adelante, y ahí es donde entramos nosotros.

COMENZAMOS: trabajaremos varias actividades que nos faciliten acrecentar nuestra capacidad de resiliencia en estos momentos.

1º La primera propuesta es un juego de continuar la frase: «Dime cómo te sientes…» solamente un sentimiento. Lo pensamos ¿Por qué lo siento? ¿Para qué lo siento? ¿Cómo me afecta? ¿Cómo afecta a los demás? y lo expresamos con nuestras palabras, recomiendo que se haga por escrito en el diario de sentimientos. Y lo repetimos otra vez «Dime cómo te sientes…» con otro sentimiento, así las veces que queramos. Al final respondemos ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito? Si lo hacemos en grupo, guardamos turno y expresamos el cómo nos sentimos para que los demás. Uno pregunta al otro: «Dime cómo te sientes…» y el otro responde, sin explicación, simplemente lo dice. El resto no juzgamos, ni opinamos, simplemente escuchamos…después de una ronda o dos, hacemos un momento de puesta en común para comentar el cómo nos hemos sentido realizando esta actividad y ofreciéndoles a los demás nuestra comprensión y cercanía. Si los sentimientos son positivos dar las gracias. Se pueden buscar tantas variantes como nuestra creatividad nos inspire.

«Si crees que puedes puedes» En estos momentos tenemos que poner a trabajar todas nuestras habilidades, talentos y recursos personales para vivir esta experiencia de cuarentena de manera positiva y compartir con los otros lo que soy y tengo. Durante un tiempo vamos a pensar el qué puedo hacer para alegrar, motivar, ilusionar, animar…a nosotros mismos y a los demás. ¿Qué podría hacer para estar mejor? ¿Qué podría hacer para hacer que los demás estén mejor? Si estás solo, piensa el cómo puedes compartirlo con los demás y pon fecha y hora para hacerlo y a las personas con las que lo compartirás. Si estamos en grupo decidimos una fecha y una hora para hacer un «festival de emociones» donde cada uno presentará a los demás su habilidad. Se puede hacer a modo de concurso «Got talent» para hacerlo más divertido.

3º Aprender a colaborar. Vamos a revisar y observar cómo somos y nos comportamos cuando tenemos que hacer algo junto a los demás y buscar aquello en lo que tenemos que mejorar y lo que tenemos que afianzar. Es una redacción, que podemos hacer en el diario de sentimientos de la cuarentena, en la que con todo detalle me veo trabajando, colaborando, haciendo algo con otros, en casa, en el grupo, en el trabajo… y sacar conclusiones sin juzgar, estamos siento conscientes de algunos aspectos de nuestro ser con otros que quizá tengamos que mejorar. Si lo hacemos en grupo, vamos a buscar una tarea que podamos hacer juntos y que cada uno tenga que aportar algo que sin ello los demás se verán afectados (Poner la mesa, la limpieza de la casa, ordenar algo, etc…)

4º Una actividad muy divertida y creativa es el folio giratorio:

  • Necesitamos una cartulina o folio grande y material de escritura suficiente para todos.
  • Se plantea el tema, idea central.
  • Por turnos y en silencio se va escribiendo o dibujando alrededor de la idea central todo lo que le sugiera el tema continuando lo que ha escrito la persona anterior.
  • Uno puede hacer de moderador y cuidar de que se respeten los turnos y el tiempo para cada uno de ellos, no más de un minuto. Cuanto más color y creatividad mejor. Como sugerencia, cada miembro del equipo puede utilizar colores propios para saber quién puso el qué.
  • Los posibles temas son tantos como queramos, cuando lo consideremos oportuno y para cualquier asunto de interés del grupo: normas, ideas previas de un tema, texto narrativo, solución de un conflicto, propuestas de trabajo, etc.
  • Una vez que se terminen los turnos que estimemos convenientes, se debe sacar una conclusión o resumen de lo que tenemos y exponerlo en un lugar visible.

Aprender a superar las dificultades de la vida expresando lo que sentimos, compartiendo nuestras dones y siento con otros nos hace más resilientes

ES DE BIEN NACIDOS SER AGRADECIDOS

Una píldora emocional para trabajar en nuestra vida y en la clase, grupo, etc. es la de saber agradecer. Ser agradecidos por lo que tenemos, lo que somos, lo que vivimos y hasta lo que soñamos. Una persona que sabe dar las gracias, que es agradecido, tiene una vida en positivo, porque es capaz de ver lo bueno en todo y en todos por muy pequeño que sea. La gratitud, dar gracias por lo que somos y tenemos nos hace más felices porque comprendemos y apreciamos verdaderamente todo lo que recibimos cada día de nuestra vida.

¿Cómo lo haremos? Con una actividad en la que apliquemos el agradecimiento de manera práctica en nuestra vida cotidiana.

  1. Nos preguntamos: ¿Por qué y a quién tengo que dar las gracias hoy? Se lo decimos al compañero que tenemos a nuestro lado y lo explicamos. Si lo hacemos solos, enviamos un mensaje.
  2. Si lo trabajamos en grupo, se pide que se haga una tarjeta tipo felicitación, dando las gracias a alguien por algo. No es necesario que sea del grupo, pero si lo es, mucho mejor. Como sugerencia, se pueden hacer alguna más para entregar a alguien más.
  3. Utilizar todos los recursos que se tengan al alcance, trabajar la creatividad y la originalidad…Se trata de dejar la inspiración e imaginación sean los protagonistas de la actividad y que fluyan los sentimientos.
  4. Se puede hacer una fiesta, un momento de encuentro, etc. en el que se entregue a las personas las tarjetas que se han elaborado. Celebrar que hay mucho por lo que dar las gracias, una fiesta particular del día de acción de gracias

Ser agradecidos nos ayuda a centrarnos en lo bueno, lo bello y en la gratuidad.

CON BUEN HUMOR

En esta nueva píldora emocional, vamos a tratar de ser conscientes de nuestra manera de afrontar la vida y los acontecimientos, porque si lo hacemos con humor todo cambia y creamos un ambiente de buen rollo, ilusión y alegría, que transforma nuestra manera de comunicarnos, relacionarnos, escuchar y actuar. Si logramos estar de buen humor de manera natural, practicando, practicando, practicando, seremos capaces de contagiarlo y crear ese clima positivo.

¿Cómo lo haremos? trabajaremos el buen humor con la práctica de la risa. Tenemos que permitirnos reírnos hasta de nosotros mismos.

TAREA: Propongo varias actividades posibles para trabajar individualmente o en grupo el humos y la risa.

1º Cada vez que tengamos un mal pensamiento, lo cambiamos por una sonrisa, verás como te ayudará a cambiar el rollo negativo, pesimista y oscuro de nuestra vida. En clase, en el grupo o personalmente ríe a carcajadas. Notas algún cambio.

2º Otra actividad que puede funcionar es imprimir una hoja llena de emoticonos con una cara feliz y sonriente. Los recortamos y por cada pensamiento negativo o triste que aparezca, cogemos uno y sonreímos.

3º Recordar momentos o situaciones felices en las que reímos mucho, momentos divertidos que nos ayudarán a sentirnos mejor y darnos ese punto de alegría que necesitamos en las situaciones complicadas. Por escrito o contándoselo a los demás y sonriamos.

4º Si se hace personalmente, enviemos un mensaje, llamemos a alguien y, si es posible, hagámonos un selfi divertido y enviémoslo a alguien que sabemos que sonreirá. Pensemos en su reacción y sonríamos.

5º Podemos buscar más y mejores cosas: ofrezcámonos a alguien para ayudarle, hacerle compañía, una tarea, etc. El dar nuestro tiempo y compartir nuestras habilidades mejora nuestro estado de ánimo y alegramos la vida a los demás. Por eso, sonriamos.

6º Busca otras maneras de reír y generar buen humor en clase, en casa, en tu vida. ¿Te atreves? Pues ánimo.

Debemos ser portadores de buen humor, alegría e ilusión para contagiar a los demás muchas ganas de vivir

EMPATÍA O SIMPATÍA

Normalmente confundimos en nuestras relaciones cotidianas la empatía con la simpatía porque buscamos caer bien, agradar y creemos que estamos empatizando, cuando en realidad es pura simpatía para lograr la aprobación del otro. ¿Entonces qué es la empatía? Es algo mucho m´ças profundo, supone respetar por encima de todo al otro, comprender que todo el mundo es libre de decidir cómo vivir su vida, sus ideas y acciones, que podemos estar o no de acuerdo. Ser empático es saber respetar al otro sin querer cambiarlo y conectar con la otra persona desde lo profundo para darle la oportunidad de expresarse tal y como es y se siente. Es escuchar, observar y respetar, en este orden, es el camino para la empatía.

Para ser empáticos debemos comenzar aprendiendo a escuchar y comprender los sentimientos del otro sin estar tan pendiente de nosotros mismos y de nuestras propias palabras, es decir, siendo conscientes de lo qué viven emocionalmente los demás, evitaremos muchos malos entendidos y ayudaremos más. Pero siempre comenzando por nosotros mismos.

¿Cómo lo haremos? Con la técnica de la entrevista. Si lo haces personalmente tienes que buscar a alguien para realizar la actividad, pero si lo haces en grupo, equipo o en clase, lo divides por parejas.

TAREA: Se trata de, por parejas, hacer una entrevista a modo de periodista de investigación.

1º Se hacen las parejas y se les entrega el dossier con las preguntas que se deben hacer. Primero uno y luego el otro.

2º Cada pareja busca un espacio para realizar la entrevista. Primero nos saludamos cordialmente y comenzamos la ronda de preguntas y respuestas. Sugerencia: como estamos trabajando la empatía tenemos que buscar preguntas que impliquen cierto grado de complicidad e intimidad. Siempre pensando en el grupo (Edad, nivel de relación, etc.)

3º Una vez realizada la entrevista, cada uno preparará la presentación del otro desde la interpretación de las respuestas que ha obtenido de manera creativa y, eso sí, muy EMPÁTICA.

4º Hacemos las presentaciones (Si se ha hecho personalmente, la puedes enviar por Email o las RRSS a la persona que has entrevistado?

Cuando las emociones se hacen creativas (Bloque 4, prácticas 2)

Empatizar con alguien es simplemente lograr que esa persona se sienta comprendida

AGRADECER PARA CRECER

Continuamos con las píldoras emocionales, la novena tienen que ver con una de las habilidades sociales más potentes para ser y estar mejor con nosotros mismos y con los demás. Dar las gracias nos centra tanto en la vida, que tiene el poder de cambiarnos. Si somos conscientes cuando damos las gracias y lo hacemos de manera sencilla, sincera y con el corazón, mejorará nuestra vida, nuestro en torno y cada vez seremos mejores personas. Se nos notará un brillo especial, una nueva forma de ser y de estar mejor. Debemos aprender a dar unas gracias sinceras de esas que broten de lo profundo del corazón, que son capaces de trasformar cualquier ambiente en un lugar acogedor y cálido. ¿Cómo? Expresando con nuestro agradecimiento lo que sentimos, demostrando que somos sinceros, generosos y valientes.

«Más emociones creativas» (Prácticas 11)

¿Cómo lo haremos? Como bien sabes, la inteligencia emocional se logra practicando y este es el caso, aprenderemos a ser agradecidos agradeciendo. Aprender a dar las gracias y a recibirlas es una tarea diaria. Te propongo que hagas una lista de todo por lo que tienes que dar las gracias y hazlo de verdad, de la manera en la que mejor te sientas o sepas. Puedes llamar, escribir un correo, quedar con esa persona y regalarle una tarjeta, etc. Dile lo que sientes y el por qué quieres darle las gracias.

Si lo trabajas en un grupo, pide que hagan una tarjeta tipo felicitación, dando las gracias a alguien por algo; no es necesario que sea del grupo, pero si lo es, mucho mejor. (Actividad 23 «Más emociones creativas»)

Mostrar lo que sentimos a la hora de dar las gracias es un acto de generosidad y valentía emocional.