PRIMAVERA EMOCIONAL

Estamos ya a mitad de la primavera, con estas herramientas emocionales vamos a vivir de manera intensa esta estación. La primavera es momento de cambios, de color, de luz y de ilusión, pero también de creatividad y de soñar. La naturaleza renace y se muestra en todo su esplendor y vitalidad. Tenemos la oportunidad de hacer nuevas todas las cosas, cambiar y mejorar nuestro ser y hacer.

La primavera es un florecer de todo aquello que hemos sembrado durante el invierno, por ese invito en este momento a que hagamos que nuestra vida florezca y se llene de luz y color, que conectemos con nuestro «yo» más profundo y hagamos algo posible lo que soñamos y deseamos. Es la estación de la motivación la que nos lanza a la aventura de conseguir incluso lo que parece imposible. Imaginemos, soñemos lo que queremos lograr y, cuando lo tengamos claro, comencemos a disfrutar mucho de cada paso del proceso.

Busquemos en estos días nuevas posibilidades a lo que hacemos normalmente para que despierte nuestra creatividad y nos facilite ser innovadores. En lo emocional, innovar y primavera van unidos porque ambos nos animan a mejorar, a confiar en que podemos hacer las cosas mucho mejor y disfrutar muchísimo más en el camino hacia la consecución de nuestras metas. Ya llegará el verano para recoger nuestros frutos.

COMENZAMOS: necesitamos motivarnos y la primavera es la estación más propicia para hacerlo. Te ofrezco estas actividades para trabajar sólo o con otros:

1º La primera actividad consiste en crear en un lugar visible de tu casa o despacho, un panel donde poner una imagen, una frase, un deseo…, para cada día de la semana. Lo puedes preparar en un día y a lo largo de la semana ir poniendo todos o puedes ir improvisando conforme las necesidades de motivación que tengas.
Si se la hacemos con otros, cada día se encargaría de actualizar y decorar este panel alguno con la colaboración de los demás con sus propuestas.

2º Las flores de la motivación. Lo primero es buscar una plantilla con el dibujo de una flor de varios pétalos o dibujarlas. Lo ideal es buscar una de color o en blanco y la coloreamos. La recortamos de manera consciente y con atención plena, en silencio o con música de relajación, es un momento para ir pensando en qué frutos quiero logar en los próximos meses (En verano o principio del otoño) Una vez coloreada y recortada la flor escribimos en cada pétalo un sueño, deseo, un objetivo, fruto que queremos lograr. Colocamos la flor en un lugar visible y cada vez que logre uno de los deseos quito el pétalo. Además de nuestra flor de la motivación, podemos hacer muchas más flores y decorar la casa, la habitación, las ventanas, etc para que nos recuerden que estamos en primavera.

3º Para lograr cumplir los deseos de la actividad anterior y que no se queden en eso, deseos, tenemos que preguntamos:

  • ¿Qué tareas me acercan para que se cumplan estos objetivos?
  • ¿Cuál es mi misión para hoy?
  • ¿Necesito ayuda de alguien?
  • ¿Qué cosas puedo posponer o, si no logro terminarlas, no altera mis planes?
  • ¿Cuántas tareas puedo hacer en un día, en una semana, en un mes…?

Ahora haz una lista de las tareas que tienes que realizar para cada uno de esos deseos.

  • A cada tarea ponle si es muy importante, importante, urgente o se puede posponer.
  • Mira el tiempo que necesitas para cada actividad. Piensa cuáles de todas las tareas te apetece hacer más.
  • Por último, haz la planificación del las tareas alternando las que son imprescindibles y necesarias, aunque sean poco apetecibles, con las que te motiven porque te gustan. Verás cómo es mucho mejor trabajar con un plan.
  • No olvides nunca que debemos ser flexibles y que no siempre podemos controlar todo, tampoco nuestro plan de trabajo.

Si esta actividad la haces con otros, sobre todo los más pequeños, podemos ayudar a hacer la planificación y al desarrollo de las actividades.

Si no hay motivación nos olvidamos de lo que realmente importa en la vida: el ser felices y contagiarlo.

EL RENACER DE LA PRIMAVERA

En nuestro vivir cotidiano tenemos que aprender el ritmo de las estaciones. Después de un invierno intenso de calma, descanso, reflexión… llega la primavera, esa explosión de luz, color y alegría que lo invade todo, también nuestro ser. Aprovechar esta estación para vivir intensamente la vida y soñar, desear y caminar hacía nuestras metas. La primavera es la estación de las flores fruto de lo sembrado en nuestro invierno, es abrirse y darse. Elaboramos una flor con tantos pétalos como deseemos y la llenamos de metas y deseos a corto plazo, son la motivación necesaria para vivir con alegría y sentido. En el centro ponemos nuestro nombre y la ponemos en un lugar a mano para ir arrancando cada pétalo cuando logremos cumplir lo deseado. Recordemos que todo es actitud y querer. La primavera nos anima a llevar a cabo todo lo que nos proponemos porque es la estación de la energía, la fuerza y la alegría. Prácticas 42 de «Más emociones creativas»

Renacer, ilusionarse y crecer en primavera, la vida triunfa