EL RENACER DE LA PRIMAVERA

En nuestro vivir cotidiano tenemos que aprender el ritmo de las estaciones. Después de un invierno intenso de calma, descanso, reflexión… llega la primavera, esa explosión de luz, color y alegría que lo invade todo, también nuestro ser. Aprovechar esta estación para vivir intensamente la vida y soñar, desear y caminar hacía nuestras metas. La primavera es la estación de las flores fruto de lo sembrado en nuestro invierno, es abrirse y darse. Elaboramos una flor con tantos pétalos como deseemos y la llenamos de metas y deseos a corto plazo, son la motivación necesaria para vivir con alegría y sentido. En el centro ponemos nuestro nombre y la ponemos en un lugar a mano para ir arrancando cada pétalo cuando logremos cumplir lo deseado. Recordemos que todo es actitud y querer. La primavera nos anima a llevar a cabo todo lo que nos proponemos porque es la estación de la energía, la fuerza y la alegría. Prácticas 42 de «Más emociones creativas»

Renacer, ilusionarse y crecer en primavera, la vida triunfa