…O NOS HACE MÁS FUERTES

Con esta herramienta mejoraremos nuestra capacidad de superación con la ayuda de los demás. ¿Qué nos sucede cuando pasamos malas rachas, cuando parece que todo nos sale mal o la situación nos desborda? ¿Qué hacemos ante la desesperación ante algunos acontecimientos imprevistos? O, mejor dicho, ¿cómo nos sentimos? Sentir lo que nos sucede es necesario y expresarlo, pero hay que sentir “bien”, sin resignación ni dramas; simplemente sentir y observar las consecuencias de lo que sentimos y los comportamientos que nos genera. Desde la tolerancia y la flexibilidad debemos tener confianza en nuestras fortalezas y gestionar estos sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser resilientes y, sin perder la esperanza, buscar todas las oportunidades que nos da esta experiencia y aprender, crecer y hacernos más fuertes, levantarse con más fuerza de nuestras caídas.
La resiliencia es la capacidad que tiene una persona recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro.

La negatividad como tal no es mala, es necesaria en algunos momentos de nuestra vida. Aunque en estos momentos veamos todo muy negro y triste, es normal, el problema es ser negativos por costumbre, porque nos hace encerrarnos en nosotros mismos y perder la correcta visión de la vida, de las circunstancias y de lo que somos. La negatividad nos hace egoístas, pasivos y miedosos transmitiendo emociones negativas a los demás.

Tenemos la obligación de hacer mejor la vida de los demás, y digo obligación porque es la única manera que tenemos de vivir estas circunstancias especiales que estamos viviendo, si no somos capaces de contagiar positividad, alegría, fuerza, ganas de vivir a los que nos rodean. Observamos a nuestro alrededor a muchas personas que necesitan en este momento un empuje a su vida, una dosis de energía y vitalidad para seguir adelante, y ahí es donde entramos nosotros.

COMENZAMOS: trabajaremos varias actividades que nos faciliten acrecentar nuestra capacidad de resiliencia en estos momentos.

1º La primera propuesta es un juego de continuar la frase: «Dime cómo te sientes…» solamente un sentimiento. Lo pensamos ¿Por qué lo siento? ¿Para qué lo siento? ¿Cómo me afecta? ¿Cómo afecta a los demás? y lo expresamos con nuestras palabras, recomiendo que se haga por escrito en el diario de sentimientos. Y lo repetimos otra vez «Dime cómo te sientes…» con otro sentimiento, así las veces que queramos. Al final respondemos ¿Qué puedo hacer? ¿Qué necesito? Si lo hacemos en grupo, guardamos turno y expresamos el cómo nos sentimos para que los demás. Uno pregunta al otro: «Dime cómo te sientes…» y el otro responde, sin explicación, simplemente lo dice. El resto no juzgamos, ni opinamos, simplemente escuchamos…después de una ronda o dos, hacemos un momento de puesta en común para comentar el cómo nos hemos sentido realizando esta actividad y ofreciéndoles a los demás nuestra comprensión y cercanía. Si los sentimientos son positivos dar las gracias. Se pueden buscar tantas variantes como nuestra creatividad nos inspire.

«Si crees que puedes puedes» En estos momentos tenemos que poner a trabajar todas nuestras habilidades, talentos y recursos personales para vivir esta experiencia de cuarentena de manera positiva y compartir con los otros lo que soy y tengo. Durante un tiempo vamos a pensar el qué puedo hacer para alegrar, motivar, ilusionar, animar…a nosotros mismos y a los demás. ¿Qué podría hacer para estar mejor? ¿Qué podría hacer para hacer que los demás estén mejor? Si estás solo, piensa el cómo puedes compartirlo con los demás y pon fecha y hora para hacerlo y a las personas con las que lo compartirás. Si estamos en grupo decidimos una fecha y una hora para hacer un «festival de emociones» donde cada uno presentará a los demás su habilidad. Se puede hacer a modo de concurso «Got talent» para hacerlo más divertido.

3º Aprender a colaborar. Vamos a revisar y observar cómo somos y nos comportamos cuando tenemos que hacer algo junto a los demás y buscar aquello en lo que tenemos que mejorar y lo que tenemos que afianzar. Es una redacción, que podemos hacer en el diario de sentimientos de la cuarentena, en la que con todo detalle me veo trabajando, colaborando, haciendo algo con otros, en casa, en el grupo, en el trabajo… y sacar conclusiones sin juzgar, estamos siento conscientes de algunos aspectos de nuestro ser con otros que quizá tengamos que mejorar. Si lo hacemos en grupo, vamos a buscar una tarea que podamos hacer juntos y que cada uno tenga que aportar algo que sin ello los demás se verán afectados (Poner la mesa, la limpieza de la casa, ordenar algo, etc…)

4º Una actividad muy divertida y creativa es el folio giratorio:

  • Necesitamos una cartulina o folio grande y material de escritura suficiente para todos.
  • Se plantea el tema, idea central.
  • Por turnos y en silencio se va escribiendo o dibujando alrededor de la idea central todo lo que le sugiera el tema continuando lo que ha escrito la persona anterior.
  • Uno puede hacer de moderador y cuidar de que se respeten los turnos y el tiempo para cada uno de ellos, no más de un minuto. Cuanto más color y creatividad mejor. Como sugerencia, cada miembro del equipo puede utilizar colores propios para saber quién puso el qué.
  • Los posibles temas son tantos como queramos, cuando lo consideremos oportuno y para cualquier asunto de interés del grupo: normas, ideas previas de un tema, texto narrativo, solución de un conflicto, propuestas de trabajo, etc.
  • Una vez que se terminen los turnos que estimemos convenientes, se debe sacar una conclusión o resumen de lo que tenemos y exponerlo en un lugar visible.

Aprender a superar las dificultades de la vida expresando lo que sentimos, compartiendo nuestras dones y siento con otros nos hace más resilientes